Pastor Alemán

Altura:
de 60 a 65 centímetros en los machos.

Peso: 40 kilogramos.

Color: desde el marrón claro al negro.

Longevidad: de 10 a 13 años.

Características

No hay lugar para la duda: nació en Alemania. Hoy, es un perro mundialmente conocido. Ha llegado a ser una de las razas más populares, especialmente dentro del amplio grupo de los perros pastor. En sus inicios, al igual que el resto de animales pertenecientes a este colectivo, fueron domesticados para el cuidado, control y guarda del ganado. Al principio, eran conocidos como rudos animales que ayudaban a los pastores con sus rebaños. Poco a poco, se convirtió en un animal más ligero, resistente a la intemperie... y fiable.

La primera vez que la raza despertó interés fue en 1891. Este perro duro y tosco atrajo a varios admiradores que crearon la Phylax Society. El nombre de la asociación surgió de la palabra griega phylaxis, que significa vigilar o guardar. El objetivo era unificar la amplia colección de perros pastores en una sola raza como perro nativo alemán y con una apariencia y un carácter consolidados. Sin embargo, la iniciativa apenas duró viva tres años. Max Emil Friedrich Von Stephanitz se encargó de tomar el relevo y establecer la raza del pastor alemán.

La raza fue descubierta por Von Stephanitz el 3 de abril de 1899, en una muestra de perros de pastor. El perro allí expuesto era ágil, poderoso, alerta y se adaptaba al objetivo qué él buscaba. Era el animal perfecto para ser guardián y trabajador. Además, se mostraba inteligente, seguro de sí, atento y fácil de entrenar. Estas características le resultaban a Von Stephanitz aún más maravillosas y dignas de tener en cuenta porque se contradecían con su aspecto salvaje.

Estándar

Características generales. El perro pastor alemán es un perro de tamaño mediano, con un cuerpo levemente alargado, fuerte y una gran musculatura. Sus huesos son finos y con una estructura firme.

Cabeza, cara y cuello. La cabeza tiene forma de cuña, y es larga en proporción con el largo del cuerpo. No parece ni tosca ni alargada. La frente, vista por delante y por los lados, es arqueada; y el cráneo es casi igual de ancho que largo. Vista de arriba, la región craneal disminuye uniformemente desde las orejas hacia la nariz. Los maxilares superiores e inferiores son fuertes y desarrollados. La caña nasal es recta. Los labios son oscuros, firmes y bien adheridos. La trufa es negra. Su dentadura fuerte, sana y completa con 42 dientes. La mordida es en tijera, de manera que los incisivos superiores cubren a los inferiores en contacto estrecho. Los huesos maxilares y mandibulares deben estar fuertemente desarrollados. Los dientes deben estar profundamente encajados en el arco dental. Los ojos son de tamaño medio, almendrados, colocados oblicuamente y poco sobresalientes. Su color es lo más oscuro posible. Su cuello es fuerte, musculoso y sin papada.

Cuerpo. La línea superior de su cuerpo se observa sin interrupción desde la implantación del cuello, sobre la cruz bien definida y sobre la espalda ligeramente inclinada hasta la grupa. Ésta también aparece levemente inclinada. La espalda es firme, fuerte y musculosa. El lomo es amplio, fuertemente desarrollado y musculoso. El pecho se presenta moderadamente amplio. Su esternón es lo más largo posible y bien patente. Las costillas son moderadamente redondeadas.

Extremidades. Los miembros anteriores son rectos, y vistos desde el frente, paralelos. El omóplato y el brazo son de la misma longitud, pegados al cuerpo por medio de una buena musculatura. Los antebrazos, vistos de cualquier lado, son rectos y paralelos entre sí, secos, finos y musculosos. Los pies delanteros son redondeados, compactos, con dedos arqueados. Las almohadillas aparecen firmes y rudas. Las uñas son fuertes y de color oscuro.

La posición de los miembros traseros, vistos de atrás paralelos uno al otro, debe ser ligeramente recogida. El muslo y la pierna son casi de la misma longitud y forman un ángulo de 120 grados. Los muslos son fuertes y musculosos. Los corvejones son fuertes y firmes. El metatarso está en posición perpendicular debajo del corvejón. Los pies traseros son compactos, levemente arqueados; almohadillas duras y de color oscuro. Sus uñas son fuertes, arqueadas e igualmente de color oscuro.

Carácter

Seguro y resuelto

Es un animal con un temperamento equilibrado. Sus nervios inamovibles, muy seguro de sí mismo, resuelto y atrevido. Además, tiene un carácter afable. El pastor alemán es atento y fácil de entrenar. Además, es un perro valiente, con un instinto de combate innato. Su carácter le ofrece una dureza esencial para convertirse en un compañero guardián, en un perro de protección, o puede ser un trabajador en el campo con el ganado o los rebaños.

Entregado al trabajo

Su obediencia surge del pasado. El pastor alemán siempre fue un animal de trabajo y servicio, y esas enseñanzas aún perviven en la raza actual. Este tipo de animales siempre debieron ser fiables y disciplinados para realizar correctamente las tareas asignadas. Además, sus labores como perro guardián le han empujado a ser un animal de compañía inteligente, altamente adiestrable y extremadamente fiel. El pastor alemán es un vigilante nato de la familia, percibe con maestría cuando alguien tiene problemas, y se convierte en el mejor protector de niños, así como de la vivienda de su dueño.

Cauteloso ante los extraños

La raza tiene el don de ser un animal cauteloso. Sobre todo cuando aparecen los extraños. Su inteligencia le ayuda a escoger de quien ha de ser amigo. Para ello simplemente se basa en la actitud y juicio de su dueño. El pastor alemán siempre observará con detalle la actitud de su amo para saber cómo comportarse.

Dispuesto para el servicio

Además, el pastor alemán posee una increíble mezcla de vigor, fortaleza atlética, inteligencia, simpatía, y sobre todo belleza. Él nunca le pedirá más que cariño y amor, así como la atención de su familia. Convivirá con el instinto de servir, una actitud innata. Y a estas características le acompañan los excelentes rasgos físicos y mentales, su tamaño, resistencia e inteligencia. De hecho, la mayoría de perros de servicio en el mundo son pastores alemanes.

Día a día

Quiere ser correspondido

La fidelidad del pastor alemán con su dueño debe de ser correspondida. Adquirir esta raza necesita mucha atención. No es necesario vivir a diario junto a él, pero el animal va a pedirle tiempo en exclusiva para él. Además, el pastor alemán deberá ejercitarse a diario. Son animales activos, y si un pastor alemán vive en casa es recomendable que haga ejercicio, pero nunca querrá hacerlo solo. Su propietario deberá acompañarlo. Es esencial para su salud y bienestar, física y mentalmente.

Necesita espacio

Su hábitat idóneo es una casa con un jardín, si es posible rodeado con una valla para evitar que huya. En este entorno, el pastor alemán tendrá libertad para jugar y correr solo. En otros espacios es recomendable que siempre exista la supervisión del dueño. No obstante, esta raza puede aclimatarse a una ciudad. El dueño que tenga un pastor alemán en un apartamento o piso debe ofrecer el compromiso de dedicar tiempo a pasear, correr y jugar con el perro.

La dieta

Por su tamaño, este perro es un animal que necesitará una alimentación extraordinaria. Se recomienda ofrecerle cantidades que oscilen de los 500 a 650 gramos diarios de alimento completo seco. Siempre habrá que tener en cuenta su actividad deportiva para aumentar la ración.

Cuidados

Salud

La popularidad de la raza y la cría en exceso ha disparado algunas enfermedades y defectos con los años. Una de las mayores preocupaciones actuales son los problemas de comportamiento pues existe mucha variación en el temperamento de esta raza, apareciendo de vez en cuando ejemplares extremadamente miedosos, bruscos y nerviosos o con cierta tendencia a mostrar conductas agresivas. Otros procesos muy frecuentes en esta raza son la displasia de cadera y de codo.

Hemos de tener en cuenta que, al tratarse de una raza tan popular, se encuentra en muchas de las listas de enfermedades hereditarias, entre ellas, sin referirnos a todas y además de las ya mencionadas se encuentran: mielopatía degenerativa, insuficiencia pancreática, fístulas perianales, megaesófago, adenitis sebácea, hemangiosarcoma, osteocondritis disecante, pannus degenerativo ocular, problemas de la coagulación de la sangre, torsión de estómago y epilepsia.

Higiene básica

El principal cuidado que hay que proporcionarle es procurar que haga deporte. El pastor alemán necesita grandes espacios para descargar toda la necesidad de hacer ejercicio físico diario. Aunque no es un perro adecuado para vivir en un piso puede llegar a acostumbrarse siempre que salga a menudo. Si es así, necesitará largos paseos y sesiones de juegos. Además, es recomendable darle fuertes cepillados en temporada de muda, aunque hay que tener en cuenta que pierde pelo todo el año.

Educación necesaria

El Pastor alemán se puede adaptar a cualquier familia, ya sean adultos, niños o personas solas. Será necesario socializarlo con las personas desde edad temprana para que les acepte mejor, tanto con adultos como con niños. También es importante educarlo con paciencia y coherencia desde bien pequeño para que aprenda las normas de convivencia.

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