Pastor Australiano

Altura:
de 46 a 58 centímetros.

Peso: de 16 a 32 kilogramos.

Color: rojizo, rojo mirlo, azul mirlo y negro -lisos o con blanco-.

Longevidad: de 12 a 14 años.

Características

Pese al apellido de 'australiano' que acompaña a su nombre, el Pastor Australiano, o Australian Shepherd, no tiene su origen en las antípodas como denotaría su nombre, sino que procede de Estados Unidos y es, de hecho, una raza prácticamente desconocida fuera de sus fronteras.

El Pastor Australiano tiene su origen en el siglo XIX, cuando los criadores estadounidenses decidieron dar con un perro pastor que fuera apto para trabajar en los variados climas de California. Los antepasados directos de esta raza son los collies y los pastores de Australia y Nueva Zelanda, de donde procedería su nombre. Otro de sus ancestros es el Pastor de los Pirineos que emigrantes vascos llevaron a Australia a trabajar con los enormes rebaños de ovejas del continente. Y es que ésta es la función para la que fue concebido el Pastor Australiano por los criadores californianos del siglo XIX: controlar a los grandes rebaños de ovejas que se pastoreaban en esa parte de Norteamérica.

No obstante, a día de hoy el Pastor Australiano se ha convertido en un perro muy polifacético y ha añadido muchas más cualidades a su perfil de perro pastor. En la actualidad, esta raza goza de gran aceptación como perro de rescate así como para tareas de detección de narcóticos. Es igualmente una raza muy apta para ayudar a personas sordas y, en el plano deportivo, es un campeón en concursos de disco volador o pruebas de campo.

Estándar

Características generales. Tiene una estructura muy equilibrada, ligeramente más largo que alto; y de tamaño y osamenta mediana. Existe una marcada diferencia entre machos y hembras.

Cabeza, cara y cuello. La cabeza es fuerte y delgada de tamaño proporcionado al del cuerpo. El cráneo, por su parte superior es aplanado o ligeramente convexo y presenta una protuberancia occipital leve. El stop es moderado y bien definido y el hocico se estrecha progresivamente desde la base hasta la punta, que es redondeada. Los ojos tienen una forma almendrada y no son ni protuberantes ni hundidos, conformando una mirada atenta e inteligente, aguda pero al mismo tiempo amistosa. Las orejas son triangulares, de tamaño y grueso moderados, lo correcto es que sean de inserción alta. El cuello es fuerte y va bien colocado en los hombros, levemente arqueado en la cresta.

Cuerpo. Espalda recta y fuerte, nivelada y firme, desde la cruz hasta la cadera. La grupa es moderadamente descendente y el pecho no es ancho, pero sí profundo, de manera que el punto más bajo alcanza hasta el codo. Las costillas, por su parte, están bien arqueadas y son largas, de modo que no forman tórax de tonel ni son aplanadas. El pelaje es de textura media, desde liso a ondulado y de largo mediano, con un collar moderado a la altura de los hombros -más evidente en el caso de los machos-.

Extremidades. Los miembros anteriores presentan unas escápulas largas, planas, y muy cercanas una de la otra a nivel de la cruz. Los brazos tienen relativamente la misma longitud que las escápulas y forman más o menos un ángulo recto con el hombro. Los miembros anteriores tienen que ser perpendiculares al suelo. Los posteriores son tan anchos como los miembros anteriores a nivel de los hombros. La angulación de la pelvis con el muslo, por su parte, corresponde a la angulación de la escápula y el brazo, formando un ángulo recto aproximado. Presenta unas rodillas bien definidas y unas articulaciones tibiotarsianas moderadamente inclinadas.

Carácter

El Pastor Australiano es un animal con un carácter muy afable. El que fuera concebido como perro pastor para controlar a los grandes rebaños de ovejas de las praderas de California es hoy un perro de lo mas versátil que es tan capaz de detectar alijos de droga -cuando actúa al servicio de las fuerzas del orden público- como de ser el mejor compañero de juegos para todos los miembros de la familia. Este perro es capaz de cualquier cosa por complacer a su dueño y se adapta con gran facilidad a la vida en familia, gracias a su carácter cálido y afectuoso.

Leal y trabajador como pocos

La lealtad y la vocación de servicio de este animal son, sin duda, dos de los rasgos más acusados de su carácter. Se trata de una raza particularmente afectuosa con todos los miembros de la familia y, al mismo tiempo, un incansable trabajador en todas las tareas que le sean encomendadas. Este perro es capaz de soportar largas jornadas de trabajo de modo estoico con tal de complacer a su dueño, lo que le ha llevado a ser protagonista de una especie de leyenda que asegura que el Pastor Australiano posee un sexto sentido que le hace saber qué es lo que quiere su amo en cada momento.

Energía en estado puro

¡Al Pastor Australiano no hay quien le pare! Este perro es todo energía. Su pasado como perro pastor a cargo de grandes rebaños de ovejas le ha imprimido un fuerte temperamento que le hace necesitar descargar toda la energía que atesora en su interior. De esta manera, a su disciplina y entrega a la hora de trabajar, hay que sumar las ganas y el entusiasmo con que se relaciona con su dueño y con todos los miembros de la familia. Esto le hace ser el perro perfecto para una familia con niños ya que es tanto o más entusiasta que los más pequeños de la casa.

Día a día

Vitalista como pocos, el Pastor Australiano necesita de un dueño y un entorno acordes a sus necesidades vitales. Una persona sedentaria y urbanita no es el mejor dueño potencial para un perro de estas características, ya que puede verse desbordado por su entusiasmo –que no debe confundirse con hiperactividad-. Por lo demás, si se es consciente del tipo de perro que es, es una opción inmejorable: listo, atento, entusiasta, afectuoso, responsable… ¿quién da más?.

Un espacio acorde a su estilo de vida

Obviamente, el temperamento de este perro le hace poco proclive a adaptarse a las estrecheces de un piso en la ciudad. La única opción para hacerle la vida fácil a este perro pastor es dotarle de un buen espacio al aire libre donde pueda correr y saltar a su antojo. Los niños lo pasarán en grande con él, ya que a su entusiasmo y energía, hay que añadir que es un perro particularmente atento y responsable, de manera que puede cumplir la función de 'canguro' a la perfección.

Una dieta suficiente

Un perro así necesita una dieta que cubra las necesidades derivadas de su estilo de vida. Es un gran comedor y su alimentación debe permitirle recuperar ya que puede haber soportado una dura jornada de trabajo o haber acabado agotado jugando con los niños. Para un perro de unos 30 kilogramos de peso, la ración diaria de comida debería estar en torno a los 300 gramos de comida seca de gama alta.

Fácil adiestramiento

El Pastor Australiano es una raza que aprende muy rápido. Es listo, perseverante y muy predispuesto, lo que hace del adiestramiento un proceso que no debe suponer excesivos quebraderos de cabeza a su dueño, sino, más bien al contrario, les hará estrechar su particular relación de amistad y compañerismo. Es esta predisposición e inteligencia lo que le ha hecho convertirse en un excelente perro para la detección de narcóticos o para ayudar a personas con deficiencias auditivas.

Cuidados

Salud

Se trata de una raza fuerte y bastante longeva pero acostumbra a padecer con frecuencia un problema hereditario de sordera que llega a afectar, al menos en un oído, al 12,6% de los cachorros de Pastor Australiano. Otras enfermedades relativamente habituales en esta raza son las cataratas, la anomalía del ojo de collie, la displasia de cadera, la dermatitis nasal causada por sol, el síndrome de Pelger-Huet -una enfermedad de la sangre-, el coloboma de iris -un agujero o defecto localizado en el iris-, el síndrome sacro-lumbar -un trastorno localizado en la espina dorsal en la zona próxima a la pelvis-, la epilepsia, la atrofia progresiva de retina, la enfermedad de von Willebrand -anomalía de la coagulación de la sangre-, la distiquiasis -aparición de una segunda fila parcial o completa de pestañas en los orificios de las glándulas de Meibomio o ligeramente detrás- y el conducto arterial persistente -defecto en el que el vaso sanguíneo que comunica la arteria pulmonar izquierda a la aorta en el corazón del cachorro no se cierra después del nacimiento-.

Además, algunos ejemplares de esta raza presentan, como las diferentes variedades de collies, una mutación en el gen MDR1 que les hace más susceptibles a algunos antiparasitarios, como por ejemplo la Ivermectina. En ellos, en deteriminadas dosis, puede resultar tóxica.

Higiene básica

Este perro pastor no requiere de grandes acicalamientos pero sí que habrá que cepillarle el pelo con cierta frecuencia para evitar enredos y que pueda estropearse. No es recomendable bañarlo con mucha frecuencia.

Puppy

Dado el problema hereditario de sordera que pueden padecer un número relativamente alto de los cachorros de Pastor Australiano al nacer, es recomendable llevarlos al veterinario para una revisión médica con el fin de detectar el problema a una edad lo suficientemente temprana.

¿Sabías qué ...?

Uno de los rasgos físicos más destacados del Pastor Australiano es la enorme variedad y complejidad del color de su pelaje. Se dice que puede variar tanto que no existe un ejemplar de esta raza igual a otro.

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