Pastor de los Pirineos

Altura:
de 40 a 48 centímetros.

Peso: de 10 a 14 kilogramos.

Color: leonado oscuro de distinta gradación, con trazas de pelo negro o blanco en patas, pecho y cabeza. Gris más o menos claro, a menudo con pelos blancos en la cabeza, el antepecho y las extremidades. Arlequín -azul y negro- de distintas tonalidades. También se presenta con pelaje moteado, negro y negro con manchas blancas.

Longevidad: de 9 a 12 años.

Características

El Pastor de los Pirineos habita desde hace siglos en la parte francesa de la cordillera que le da nombre cumpliendo sus tareas, primero de pastoreo y después, ya en tiempos mucho más recientes, como guía y perro de guardia; su inteligencia y capacidades lo convierten en un can muy indicado para estos menesteres.

Como todas las razas europeas, su origen es algo confuso. Hay versiones para todos los gustos aunque todas coinciden en que sus ancestros se pierden en los múltiples y siempre oscuros recovecos de los que está llena la Historia. Hay quien defiende que el Pastor ya estaba ahí mucho antes de la llegada de las huestes romanas que dominaron la Galia e Hispania y que se mezcló con los grandes molosos que los romanos llevaban en su ejército. Otras teorías sugieren que su origen está ligado al paso de suevos y vándalos por los Pirineos hacia el sur. Y hay quienes lo asocian a los dogos y terriers tibetanos que llegaron a Europa a través de las invasiones mongoles del siglo XII. Otros afirman, –entre ellos cinólogos de la talla del belga Adolphe Reul o el conde de Bylandt en Holanda, que estableció una primera y metódica descripción de la raza en su obra Las razas de perros editada en 1897– que era descendiente del Pastor de Brie. Lo que sí está claro es que la orografía de la zona permitió que el Pastor del Pirineo preservase las características de raza que hoy lo hacen identificable y diferenciado de otros perros pastores europeos.

Presente en los Pirineos desde tiempos inmemoriales recibió el reconocimiento a su inteligencia y valentía durante la Primera Guerra Mundial cuando entró a formar parte del ejército francés como perro de enlace y patrulla para ayudar a los efectivos militares en las zonas de montaña. En 1907 se crearon los primeros clubes de esta raza y entre 1921 y 1925 se establece un primer estándar oficial. El pastor del Pirineo presenta dos variedades distintas: el de pelo largo y el de cara rasa. Sus características morfológicas tan solo varían en que el de cara rasa es algo más grande, tiene el hocico un poco más largo y el pelo algo más corto.

Estándar

El Pastor del Pirineo es un perro mediano, valiente y desenvuelto, con iniciativa y normalmente muy unido a su dueño. Es de carácter enérgico y destaca por su inteligencia y vivacidad. Tiende a ser desconfiado con los extraños.

Cabeza. Tiene la cabeza de forma triangular, casi con la misma forma que la de un oso pardo, con el cráneo mediano y prácticamente plano que se redondea armoniosamente por los lados. El hocico lo tiene recto, tirando a corto en relación con el cráneo, en forma de cuña, sin ser puntiagudo, con los belfos poco gruesos y de bordes negros. Los ojos, siempre visibles, sin pelo que los cubra, son expresivos, muy abiertos y levemente almendrados, de color pardo oscuro -salvo en los ejemplares de color arlequín o gris que pueden presentar alguna otra tonalidad- con los párpados delgados y ribeteados de negro, sea cual sea el color del pelaje. Las orejas son bastante cortas y moderadamente anchas en la base. La parte inferior debe ser móvil y estar erguida con el tercio superior o la mitad cayendo hacia el frente o hacia el lado de forma simétrica.

Cuerpo. Tiene el cuello más bien largo, bastante musculoso y bien separado de los hombros. El cuerpo es de huesos sólidos, sin pesadez y de musculatura delgada. El dorso lo tiene bastante largo y el lomo corto y ligeramente arqueado. La grupa es más bien corta y bastante oblicua. La cola, no demasiado larga, muy poblada, es de inserción baja y con el extremo en forma de gancho. El pelaje es largo o semilargo, pero siempre tupido, casi liso con tenues ondulaciones y que puede presentar colores tan diversos como el leonado oscuro -de distinta gradación- con trazas de pelo negro o blanco en patas, pecho y cabeza, gris -más o menos claro- con pelos blancos en la cabeza, el antepecho y las extremidades y arlequín -azul y negro- de distintas tonalidades. También se presenta con pelaje moteado, negro y negro con manchas blancas.

Extremidades. Los miembros anteriores los tiene bien aplomados, delgados, vigorosos, cubiertos de flecos, con los hombros largos, los brazos medianamente oblicuos y los antebrazos rectos. Los miembros posteriores pueden o no presentar espolones simples o dobles. Los pies son delgados, bastante planos, con una forma ovalada acentuada. Las almohadillas son oscuras. Las uñas, pequeñas y duras, están cubiertas por el mismo pelo que se observa debajo del pie.

Carácter

Estos animales son muy inteligentes, valientes y activos. Su versatilidad les hace capaces de desempeñar distintas funciones. También son perros muy leales y establecen un vínculo muy estrecho con sus dueños.

Le gusta estar con su dueño

Llevan mal el permanecer demasiado tiempo separados de sus propietarios. En general es un animal obediente pero si se siente solo puede acabar mordisqueando los enseres de la casa por lo que no es una raza indicada para personas que pasen mucho tiempo fuera de casa y que no puedan prestarle la atención que necesita.

Instinto territorial

Tienden a ser territoriales y reservados con los extraños. Aunque no suelen ser agresivos, la socialización temprana es muy importante para reducir la territorialidad y facilitar que sean menos huraños. Debido a la intensa y profunda devoción que sienten por sus dueños estos perros detectan de forma automática el estado de ánimo de sus propietarios y harán lo indecible por estar a la altura de las circunstancias. Los Pastor del Pirineo disfrutan con la compañía de su dueño y sus familiares pero llevan mal la compañía de niños excesivamente movidos o traviesos.

Necesita retos

Se trata de perros muy inteligentes que necesitan estar aprendiendo cosas nuevas continuamente. Su capacidad para la empatía con sus dueños hace que el adiestramiento de cada ejemplar de esta raza sea una tarea relativamente sencilla.

Día a día

Los Pastor del Pirineo son excelentes mascotas que se desenvuelven a las mil maravillas en los ambientes rurales o en casas con espacios abiertos, pero también pueden adaptarse a espacios urbanos si se les brinda el ejercicio y la compañía que necesitan y no se les fuerza a ser amigos de todo el mundo.

Una hora diaria de paseo

Su resistencia física parece inacabable por eso se hace necesario pasearlos al menos una hora diaria, aunque un par de paseos, más bien largos, es lo que mejor les sienta ya que les brinda la oportunidad de jugar, hacer ejercicio y permanecer cerca de sus dueños, algo que necesitan para fortalecer su deseado vínculo de afecto y devoción hacia ellos. Su instinto de pastoreo es tan grande que pueden llevarlo a tratar de juntar en grupos a los niños o a las mascotas de la casa. Con los Pastor del Pirineo se hace buena la máxima: 'Un perro cansado es el mejor de los perros'. La falta de ejercicio, ya que esta raza es tan inquieta y activa, puede hacer que el perro se encuentre más nervioso de la cuenta y reaccione de manera poco conveniente en situaciones tensas.

Las correas no les gustan mucho, así que en la medida de lo posible hay que dejarlos saltar y correr sin ninguna traba ya que responden de inmediato a las órdenes y consignas de la voz de sus propietarios.

No puede caer en el aburrimiento

Así como los niños necesitan ir a la escuela, ellos precisan estar aprendiendo nuevos trucos y piruetas sin cesar, sobre todo en el período de crecimiento. Establecer una tabla de ejercicios para que desarrollen su agilidad y concentración les viene de maravilla pero, sobre todo, jugar con ellos a que son pastores y generar actividades donde su instinto se vea plenamente satisfecho.

Dieta

Necesita un alimento completo y que contenga todos los nutrientes para mantenerse sano. Con una ración diaria de unos 360 gramos de comida seca tendrá suficiente.

Cuidados

Salud

La salud de esta raza puede decirse que es de hierro y no es propensa a sufrir enfermedades hereditarias. Esto no quiere decir que no necesiten revisiones periódicas, vacunaciones y visitas al veterinario para mantener su salud en un estado óptimo. Hay que poner especial atención a posibles síntomas de displasia de cadera, ya que es de las pocas afecciones con las que tiene que lidiar esta, por otra parte, resistente y vital raza. También le pueden afectar la epilepsia, la luxación de rótula y una malformación cardiaca llamada conducto arterioso persistente, que requiere cirugía para su curación.

Higiene básica

Aunque no lo parezca, el pelo de estos perros es fácil de cuidar. Suele ser suficiente con un cepillado y peinado semanal para mantenerlo libre de marañas. No es necesario ni recomendable bañar muy a menudo a estos perros pastores, y la regla general es bañarlos solo cuando es realmente necesario. También hay que prestar atención a la posible aparición de pulgas y garrapatas que encuentran el mejor de los refugios en su frondoso pelaje.

¿Sabías que ...?

 

Dice la gente del Pirineo francés que cuando se apareció la Virgen a la pastorcilla Bernadette Soubirous en la gruta de Lourdes en 1858, ésta tenía un pequeño pastor del Pirineo a su lado.

El oficial al cargo del grupo de Pastores del Pirineo que desarrollaron sus actividades como guías durante la Gran Guerra, J. Dhers, señaló el día después del anuncio del final de la contienda que era su deber manifestar que el Pastor del Pirineo era: el más inteligente, astuto, capaz y rápido de todas las razas utilizadas a lo largo de la contienda.

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