Perro de aguas portugués

Altura:
de 43 a 47 centímetros.

Peso: de 16 a 25 kilogramos.

Color: negra, blanca, negra y blanca, marrón, marrón y blanca.

Longevidad: de 12 a 15 años.

Características

Siempre fue un fabuloso pescador. Fueron sus orígenes. En su país le conocen como Cão de agua português, y cariñosamente, Portie. Es un perro de pelo ondulado, gran nadador y de excelente vista y olfato. Está relacionado con otros perros de agua europeos, sin embargo, su actividad es muy distinta a la que tuvieron sus semejantes. Esta raza fue el ayudante de los pescadores de Algarve, en la costa meridional de Portugal. Su misión era la de lanzarse al agua para propiciar que los peces nadaran hasta las redes y facilitar la pesca. Arrastraba la red desde el agua para atraparlos, e incluso conseguía apresar a los pocos que huían.

Pese a la incompleta información acerca de la historia de esta raza, tal como ocurre en muchas de las razas del país portugués, sí se puede asegurar que tuvo sus orígenes en la costa portuguesa. No obstante, existe un libro sagrado de la antigua Persia que podría situar su nacimiento en el Oriente Medio y norte de África.

Como excelente nadador, y debido a su alta actividad, fue fácil que sus inicios quedaran relacionados con labores pesqueras. Trasladaba la pesca, arrastraba las redes, tiraba del cordaje o vigilaba las embarcaciones en tierra. Incluso puede alardear de haber tenido la profesión de mensajero. Este perro se encargaba de llevar mensajes de un barco a otro. Además, su aguda vista permitía divisar barcos en caso de que la niebla impidiera la visión en el mar. Era la sirena advirtiendo con sus ladridos y evitando así muchas colisiones.

Durante siglos, el perro de agua portugués tuvo un aprecio y un valor exquisito. Sin embargo, la tecnología en el mundo de la pesca le quitó el protagonismo. Tal fue su olvido, que en 1960 estuvo a punto de producirse su extinción. Según un estudio, solo llegaron a quedar 50 ejemplares vivos en todo el mundo. Pese a ello, desde 1939 ya estaba registrado en la cinofilia y poseía su propio estándar. Unos pocos entusiastas de su hermosura se encargaron de promover su salvación.

Su mayor éxito estuvo en Estados Unidos. Fue a finales de los años setenta cuando cruzó el Atlántico. Pronto se convirtió en un perro de exposición y compañía. En 1984 fue reconocido por el AKC, gracias a la moda de los handlers, profesionales de perros en exposiciones caninas y peluqueros caninos. Ellos pueden peinarlo y sacar a la luz su máxima belleza. El cão de agua llegó en 1980 a Gran Bretaña, y años más tarde culminó su expansión por el resto de países europeos.

Estándar

Características generales. Perro mesomorfo, subconvexilíneo. Tiene tendencias rectilíneas y tipo bracoide. Tipo armónico, bien proporcionado, robusto y musculoso. Es notable el desarrollo muscular debido a los frecuentes ejercicios de natación.

Cabeza, cara y cuello. Su cabeza se observa maciza y bien proporcionada. El cráneo visto de perfil es ligeramente más largo que el hocico, con una curvatura más acentuada por detrás que adelante. La nuca aparece bien marcada. De frente, sus parietales son abultados y presentan una ligera depresión en el medio. Sobre la frente puede notarse el surco medio prolongado hasta los dos tercios de los parietales. Los arcos superciliares son prominentes. Su trufa es ancha y pigmentada de color negro en los ejemplares del mismo color, así como en los de color blanco y negro o blanco. En los perros castaños, la nariz es del mismo color que el pelaje. Su hocico es más estrecho cerca de la nariz que en la base. Los labios se trazan gruesos, sobre todo al frente. La comisura no es aparente. Las mucosas, tanto en el paladar, debajo de la lengua como en las encías, se presentan completamente negras. Posee una mandíbula fuerte y no hay presencia de prognatismo. Los dientes no son aparentes, y especialmente, los colmillos se descubren fuertemente desarrollados. Sus ojos son de un tamaño mediano, aparecen bien separados y ligeramente oblicuos. Son redondeados sin aparecer saltones, ni hundidos. Su color es pardo o negro. Los párpados tienen una piel fina y están bordeados de color negro. Por último, el cuello se alza recto, corto, redondeado, bien suelto y de porte libre. Posee una fuerte musculatura con una transición armoniosa hacia el cuerpo, y no presenta ni collar, ni papada.

Cuerpo. Tiene una cruz ancha, pero no prominente, con una espalda recta, corta, amplia y musculosa. El lomo se muestra corto y bien unido a la grupa. Ésta queda bien formada y muy ligeramente inclinada hacia atrás. Las ancas son apenas visibles. El pecho es amplio y profundo, y llega hasta el codo. Las costillas largas y abultadas con una gran capacidad respiratoria. Su vientre de volumen reducido y porte elegante.

Extremidades. Sus aplomos son regulares. Tanto los pies delanteros, como los traseros, estén ligeramente inclinados hacia el frente en la parte que se encuentra debajo del tarso. Los miembros son fuertes y rectos. Las escápulas aparecen inclinadas y musculosas. El carpo es de huesos fuertes. Los pies son redondeados y planos con dedos de medida justa en cuanto a tamaño y curvatura. Sus glúteos son largos y abultados, mientras que sus muslos fuertes, de longitud mediana y poseen una gran musculación.

Carácter

Superinteligente

Es un animal impetuoso, un excelente nadador, voluntarioso, arrogante, valiente, sobrio e incansable. Su expresión se dibuja severa, y posee una mirada penetrante que parece vivir siempre alerta. Además, disfruta de una excelente vista y un mejor olfato. Y a estas maravillosas cualidades hay que añadir que el perro de agua portugués cuenta con una inteligencia excepcional, de manera obedece fácilmente y a placer las órdenes de su amo.

Ojo ante la vista del agua

Ante el mar, este perro no dudará en correr a nadar y zambullirse. Fue un perro que vivió como compañero inseparable de los pescadores. El agua es parte de él. Hoy en día, el perro de agua Portugués mantiene una actividad impetuosa, enérgica, convirtiéndole en un grandioso atleta acuático. Además, es un buen guardián y un gran amigo de los niños. Actualmente, y tal vez, debido a que ha vivido durante siglos sentado pacientemente en un barco, esta raza se ha convertido en un perro tranquilo con un excelente control de sí mismo. Aprende fácilmente y posee una gran adaptación a cualquier medio y entorno.

Fiel, afable y tranquilo

Este pescador convertido en estrella de exposiciones es hoy un compañero fiel que mantiene su sólida condición física y un carácter afable y tranquilo. Este cariñoso Portie también es muy sociable y con excelentes modales con un buen adiestramiento. Además, es un gran guardián del hogar, pero lo hace sin agresividad. Nunca morderá, jamás amenazará ni utilizará la violencia. En caso de que se encuentre con intrusos, únicamente se decidirá a ladrar.

Día a día

Mejor en el campo

Aunque aparente ser muy sencillo convivir con un perro de aguas portugués, esta raza no se habitúa a vivir en un piso pequeño. Es un compañero tranquilo, que apenas ladra, educado, simpático y con una brillante mirada que enternece sin duda a su dueño. Sin embargo, este acuático perro necesita un amplio espacio; un gran jardín en el que poder correr. Lo ideal, incluso, sería añadir un estanque. Sería idóneo para este fanático de la natación.

La piscina, fuera de su alcance

Sin embargo, curiosamente, no es conveniente tener una piscina para el cão de agua, ya que estaría siempre en ella, acabaría arañando las paredes de plástico u hormigón, y si carece de peldaños podría correr el riesgo ahogarse. Además, el cloro perjudica en exceso la salud de su pelo.

Su propia caseta

El hábitat más deseado para este tipo de animales es un un garaje o en una perrera particular. Como perro de agua siempre que encuentre la ocasión correr a mojarse, por ello es importante que pueda acudir a su hogar particular para secarse antes de acceder a la casa. Porque es necesario tener en cuenta que este perro siempre olerá a mojado. No puede olvidarse que es muy vital, necesita espacio, hacer mucho ejercicio y una estimulación diaria. Si bien, es un perro de fácil educación, y si el dueño la lleva a cabo será muy obediente.

Parece gordo pero no lo es

Es un perro delgado. Su exceso de pelo le hace parecer más gordo, pero no come en exceso. Su alimentación base apenas debe superar los 300 gramos diarios de alimento seco. Se le pueden añadir complementos vitamínicos. Es recomendable el pienso para evitar que se ensucie. Y sobre todo, agua limpia en su escudilla.

Cuidados

Salud

Pese a que goza de una salud excelente, nadie está a salvo de ciertos problemas de salud. Las patologías hereditarias que más afectan al perro de agua portugués son la displasia de cadera, la cardiomiopatía dilatada juvenil, la enfermedad de Addison y la atrofia progresiva de retina. También existe una anomalía, cada vez menos frecuente, llamada enfermedad de almacenamiento de GM1 o gangliosidosis GM1, caracterizada por una deficiencia de un enzima llamado beta-galactosidasa. La acumulación del gangliósido produce severas lesiones del sistema nervioso que se pueden manifestar a partir de los 3 meses de vida.

Higiene básica

Su pelo es el mayor cuidado que necesita este bello perro portugués. Necesita que lo cepillen y acicalen a menudo. El corte más establecido marca que la parte delantera del cuerpo apenas se toca, mientras que el hocico debe esquilarse. La parte posterior, en cambio, sí suele afeitarse sin esculpir aros en las patas. El diseño del pelaje es lo más parecido al de un león rústico.

¿Sabías que ... ?

El cão de agua puede tener dos tipos de pelo: largo plano y ondulado, así como corto y rizado. Este pelo más largo ha aparecido tras varios cruces con otras razas. De hecho, en Portugal existen ejemplares con un tipo de pelo intermedio llamado: Tercer pelo. Existen cinco colores de esta raza: blanco, negro, pardo, negro con señales blancas, o pardo con señales blancas. Este perro, siempre que mantiene una actitud en alerta lleva la cola alta y enroscada, denominada como posición 'semispitz'.

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