Pointer

Altura:
de 61 a 69 centímetros.

Peso: 25 kilogramos.

Color: limón, naranja, marrón o negra con blanco; unicolor o tricolor.

Longevidad: de 12 a 14 años.

Características

Es un atleta veloz y musculoso. Un perro tranquilo. Es un auténtico cazador, con un caminar silencioso que le ha llevado a ser un especialista en la caza de aves, como la perdiz, la becada y la agachadita. Si bien, el origen del Pointer es un debate abierto. Su historia puede remontarse hasta el siglo II. Y aunque algunas teorías apuntan a que la raza siempre estuvo asentada en Inglaterra, tiene sus detractores, los que señalan al sur de Europa.

De lo que no hay duda es que este impresionante perro que mezcla fuerza, gracia y una agilidad fantástica, ha nacido con un don innato para la caza. Él solo olfatea el aire, mantiene su cabeza erguida, y con sigilo explora el terreno. Cuando detecta la presa oculta, meramente se encarga de detenerse y señalar al punto exacto en el que se encuentra. Los cazadores serán los que disparen. El Pointer jamás levantará la presa, así como tampoco la matará ni la cobrará.

Las dudas surgen en las teorías sobre su origen. Son dos, y ambas viven enfrentadas. La más popular señala que los antepasados de esta raza nacieron en el sur de Europa, especialmente en países como España, Portugal, Francia e Italia. En concreto, se cree que el Pointer desarrollado en Gran Bretaña tiene exclusivamente como fuente al perro de muestra español: el Perdiguero de Burgos. Éste llegaría a Gran Bretaña en 1713, trasladado por los soldados británicos que reclutados por el conde Perborough lucharon en la guerra de Sucesión española. La raza española, más lenta y pesada, cruzada especialmente con Foxhounds, originó que en el siglo XVIII surgiera la variante actual: English Pointer, un perro más pequeño y veloz. La teoría se apoya en que la primera referencia de un Pointer en Inglaterra no apareció hasta el año 1717.

Sin embargo, hay una segunda hipótesis que marca el origen del Pointer en Inglaterra. Algunas opiniones entusiastas de esta raza dictan que únicamente tuvo influencias de los perdigueros, pero que no llegaron a convertirse en descendientes de ellos. La teoría explica que, antes del siglo XVIII la raza ya era utilizada de manera conjunta con los Greyhounds y halcones en la caza de la liebre. El primero señalaba la presa y el segundo la perseguía y mataba.

Donde no cabe duda es que el Pointer continúa siendo un perro de éxito entre los cazadores de todo el continente europeo, y más como representación de la belleza, en América. En Estados Unidos, en 1986, se alzó con el título de Mejor de la Exposición en el Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York. Éste fue el tercer y último Pointer en obtener el máximo galardón en la exposición canina de belleza del Westminster Kennel Club durante el siglo XX.

Estándar

Características generales. Es armonioso, bien construido en todo su conjunto. Ofrece una impresión de fuerza y agilidad. Su perfil general describe una serie de elegantes curvas.

Cabeza, cara y cuello. Su cráneo tiene una anchura media en relación con la longitud de su hocico. La protuberancia de la nuca es pronunciada. Posee una trufa de color oscuro, pero puede ser más clara en el caso del pelaje limón y blanco. Su tacto es suave y húmedo. El hocico aparece levemente cóncavo y termina al nivel de la trufa. La cara también aparenta un aspecto ligeramente cóncavo. Existe una ligera depresión debajo de los ojos. Los labios son flexibles y desarrollados. Las mandíbulas son fuertes y se articulan en tijera perfecta, regular y completa. Los incisivos superiores recubren a los inferiores en estrecho contacto y están implantados verticalmente en relación a las mandíbulas. Tiene unas mejillas poco prominentes. Sus ojos miran vivos con expresión de bondad y son de color avellana ó marrón según el color del manto. No son ni salientes, ni huraños. La mirada no es fugaz. El cuello es largo, musculoso, ligeramente curvado, de manera que ofrece un bonito nacimiento del cuello, exento de papada.

Cuerpo. Posee un lomo fuerte, musculoso y ligeramente abovedado, e incluso corto. Su pecho tiene la anchura justa y necesaria para una buena amplitud de la región del esternón. El esternón desciende al nivel de los codos. Las costillas perfectamente arqueadas y desarrolladas caen hacia la zona posterior del tórax, y disminuyen gradualmente hacia el lomo.

Extremidades. Los miembros anteriores, del codo al suelo, son rectos y firmes, con una buena osamenta. Los huesos son ovalados, los tendones fuertes y visibles. Posee unos hombros largos, oblicuos e inclinados hacia atrás. Los miembros traseros son muy musculosos. Los huesos de las caderas aparecen separados y prominentes, pero no sobrepasan el nivel del dorso. El muslo y las piernas traseras ofrecen un buen desarrollo. Los pies delanteros y traseros son ovalados. Los dedos son apretados y arqueados, provistos de buenas almohadillas.

Carácter

Muy activo y decidido

Es un perro que aparenta un rostro serio. Es sensible, inteligente, obediente y sereno. Aunque el pelaje corto de esta raza puede verse en una gran variedad de colorido, predomina el blanco con manchas oscuras. El Pointer posee un grado de energía muy elevado que le obliga a más de una hora de ejercicio diario. Tiene una forma de ser directa que le empuja a lanzarse con decisión a la hora de conseguir un propósito. Su pasión por la vida es incalculable. Además, físicamente es un perro veloz, con un olfato increíblemente fino. Es la mejor compañía para un gran cazador.

Autosuficiente y seguro de sí mismo

El Pointer es autosuficiente. No necesita ayuda. Tampoco la pedirá. Si bien, este perro sí deberá ser guiado y disciplinado por su amo. Es un perro criado durante toda su historia en pos de la velocidad, la resistencia y la inteligencia. Estas cualidades despiertan la admiración hacia la raza, pero pueden resultar desastrosas si no son adiestradas correctamente por su dueño. No pueden pasarse por alto las necesidades de esta raza. Un Pointer necesita un espacio para rastrear y galopar. Será bonito observarle porque siempre lo hará con el hocico en alto.

Feliz cuando caza

La felicidad de este perro crece especialmente durante las jornadas de caza. No es un perro doméstico, ya que esta actividad sedentaria empobrece al Pointer. De hecho, los responsables de los clubes de esta raza, con miedo a que pudiera debilitarse, han pedido a los cazadores opiniones para fomentarla. Incluso se han hecho demostraciones prácticas ante los dueños de estos canes más inexpertos.

Día a día

No apto para la ciudad

Es demasiado activo. Nunca podrá vivir en la ciudad. Ni siquiera los paseos por el parque le aliviarían. Necesita el campo, correr y gastar toda la energía que acumula. Es un perro de exterior. La urbe desdibujaría su mirada volviendo sus ojos melancólicos y apagados. Sus nervios le harían gemir, temblar e ir de un lado para otro sintiéndose preso. Necesita la naturaleza, correr a campo abierto. Además, los Pointer deben tener tareas diarias y oportunidades para hacer ejercicio, porque con tiempo libre pueden inventar cosas que hacer que no sean del agrado de su dueño o del resto de la familia.

Educado y limpio

Esta raza es educada, limpia y tranquila cuando hace su vida en zonas interiores. Aunque su dueño debe hacer comprender las normas de la casa desde el momento en que entre en ella. Para el adiestramiento es necesario paciencia, cariño y una mano amable y firme. Es un perro comedido, e incluso desde cachorro comprende la diferencia entre una corrección y los malos tratos.

Puede estar en casa pero sin ser sedentario

Los Pointer son el mejor amigo y compañero casero de cualquier persona. Sin embargo, ambas partes deben ser compatibles. Los Pointer fueron criados para cazar, y ellos lo saben. En ese lapso de tiempo en el que no hay temporada de caza funcionan a una marcha más lenta, y aunque nunca son sedentarios por completo, cuando se acerque la abertura de la temporada aparecerá en ellos un sexto sentido que les avisará. Entonces crecerá su actividad e inquietud.

Dos tipos de dieta

Existen dos tipos de alimentación. En plena temporada de caza, este perro necesita una alimentación especial. El nivel de ejercicio se dispara y debe recuperar las fuerzas gastadas. En cambio, durante el periodo de descanso aparece el peligro de exceso de peso. Come unos 460 gramos diarios de alimento completo seco fuera de períodos de caza. Esta ración debe ser mayor tras largas jornadas de cacería. Asimismo hay que contemplar la posibilidad de añadirle complementos vitamínicos. Es importante que siempre conserve su silueta.

Cuidados

Salud

Un Pointer bien cuidado puede vivir hasta 12 ó 14 años, siempre cuando tenga una actividad sana. Los problemas que aquejan al Pointer son escasos, pero le afecta el frío y la humedad, de modo que es recomendable secarlo bien tras una dura jornada de caza. Y tras un importante esfuerzo es necesario que descanse.

La principal preocupación entre los criadores de Pointer es la displasia de cadera. También se han documentado algunos casos de una enfermedad denominada osteopatía neurotrópica. Ésta crea lesiones en el esqueleto y aparece entre los tres y los nueve meses como resultado de la degeneración de la médula espinal. En aspectos cutáneos, la raza es sensible a sufrir sarna demodécica, que se previene con un periódico acicalado.

Otras enfermedades genéticas a la que esta raza tiene cierta disposición son el hipotiroidismo y algunas alteraciones oculares.

Higiene básica

Apenas requiere cuidados. La escasez de pelo implica que apenas necesita cepillados. Sin embargo, debido a esta peculiaridad de la piel, y a que es un perro que se desenvolverá por el campo habitualmente, es probable que pueda herirse con mayor facilidad al atravesarse los espinos. Sí es necesario que se le limpien regularmente las orejas y se vigile la situación de sus almohadillas, uñas y dientes.

¿Sabías que ...?

 

El Pointer puede ser un peligro para los gatos así como para los pequeños animales domésticos, ya que los considera a todos como posibles presas. Y aunque es posible realizar un entrenamiento, no es recomendable dejarlo en libertad ante estas especies.

En 1902, William Arkwright, un entusiasta de la raza británica escribió lo que se considera una 'Biblia del Pointer. Este libro narra que el primer Spanish Pointer llegó a Gran Bretaña en 1905 en el barco de un comerciante portugués que lo cedió al barón Norfolk. Éste, arruinado, consiguió alimentarse gracias al producto de sus cacerías.

Productos relacionados