Samoyedo

Altura:
57 centímetros el macho. 53 centímetros la hembra.

Peso: entre 23 y 30 kilogramos.

Color: blanco puro o con ligeras manchas marrones, y color crema.

Longevidad: de 12 a 16 años.

Características

El Samoyedo es un perro nórdico muy elegante y poderoso. Su nombre proviene de las tribus de los samoyedos, grupos humanos procedentes de los altiplanos de Irán que se extendieron en torno al año 1.000 a.C. por las llanuras que cubren el norte de Rusia, desde los montes Urales hasta la tundra siberiana.

Estas tribus utilizaban perros árticos de pelo espeso y temperamento tranquilo como perros de trineo y para labores de caza y pesca. Además, estos animales servían como calentadores, y era común que durmieran en el interior de los albergues junto a sus dueños. También eran utilizados para guardar y proteger los campamentos y los rebaños de renos que los samoyedos usaban como animales de tiro.

A partir de mediados del siglo XIX comenzaron las primeras expediciones polares, y muchos de los intrépidos exploradores que se lanzaron a la conquista de los polos utilizaron samoyedos en sus expediciones. Es el caso del noruego Fridtjof Nansen, que llevó en su viaje al Polo Norte 34 perros comprados en un pequeño pueblo samoyedo. Finalmente, las inclemencias meteorológicas obligaron a Nansen a renunciar a su objetivo a 400 kilómetros del final. Todos los perros murieron. De igual forma, el samoyedo acompañó al también noruego Amundsen en su conquista del Polo Sur en 1911, aunque en esta ocasión la expedición alcanzó el objetivo.

A finales del siglo XIX, el zoólogo británico Ernest Kilburn Scott pasó tres meses entre las tribus samoyedas y, de regreso a Inglaterra, se llevó un macho de color marrón. Posteriormente, importó una hembra de color crema y un macho blanco. Estos ejemplares, junto a los traídos por los diferentes exploradores, son la base del actual samoyedo, cuyo primer estándar fue escrito en 1909 en Inglaterra.

A partir de principios del siglo XX el Samoyedo se extendió por diferentes países europeos y dio el salto a Estados Unidos. Gracias a su facilidad para adaptarse a cualquier condición climática existen ejemplares de gran categoría en diferentes países, como Francia, Dinamarca, Italia y España.

Estándar

Características generales. El Samoyedo es un spitz ártico de tamaño mediano y aspecto elegante. Se trata de un animal poderoso y fuerte cuya apariencia denota resistencia, flexibilidad, gracia y dignidad. Su expresión, que ha dado lugar a la expresión 'sonrisa de samoyedo', se debe a la combinación de la forma y posición de los ojos con los ángulos de la boca ligeramente curvados hacia arriba. Sus características sexuales deben estar bien definidas.

Cabeza, cara y cuello. La cabeza del Samoyedo es sólida y robusta y tiene forma de cuña. El stop está claramente definido sin ser excesivamente pronunciado. Los ojos son de color marrón oscuro y dan lugar a una expresión inteligente y vivaz. Ligeramente oblicuos, se encuentran bien separados y tienen forma de almendra. Las orejas, de inserción alta, también están bien separadas. Son rectas y más bien pequeñas, presentando forma triangular con puntas ligeramente redondeadas. El hocico es poderoso y profundo, afinándose regularmente hacia la trufa. No es puntiagudo, ni pesado, ni cuadrado. La boca está ligeramente arremangada en las comisuras, dando lugar a la famosa 'sonrisa' que caracteriza a esta raza. El hocico es casi tan largo como el cráneo. Presenta mordida de tijera regular y perfecta. El cuello es alargado y musculoso.

Cuerpo y cola. La longitud del cuerpo del Samoyedo es aproximadamente un 5 % mayor que la altura de la cruz, y su profundidad ligeramente menor que la mitad de la altura a la cruz. El pecho es amplio y profundo, la espalda musculosa y recta y el lomo corto pero muy fuerte y definido. La cola, de inserción alta, es llevada doblada sobre la espalda o a un lado cuando el perro está alerta y en movimiento. En reposo, queda colgando y llega hasta la articulación tibiotarsiana.

Extremidades. Los miembros anteriores del Samoyedo son muy musculosos y gozan de una osamenta fuerte y bien marcada. Los hombros son largos, firmes y oblicuos. El codo y el brazo están pegados al cuerpo. Los miembros posteriores son muy poderosos y rectos, con muslos anchos de longitud mediana y rodillas bien anguladas. Los pies son ovalados y cuentan con dedos largos, arqueados y flexibles. Las almohadillas son elásticas.

Pelo. El pelaje del Samoyedo es abundante, grueso, denso y flexible. Está dividido en dos capas de pelo. La capa interna, de pelo corto y suave, y la externa, con pelo largo, recto y áspero. El manto forma un collar en torno al cuello y los hombros rodeando la cabeza, sobre todo en los machos. El pelo es corto y suave sobre la cabeza y en la parte anterior de los miembros. El interior de las orejas está cubierto de pelo corto, suave y separado. En la parte posterior de los muslos se forman pantalones de pelo. La cola está generosamente cubierta de pelo. También hay pelo protector entre los dedos.

Carácter

El Samoyedo es un perro muy amistoso y franco. Aunque se trata de un animal muy vivaz que siempre está alerta, no se caracteriza por un fuerte instinto cazador, sino más bien al contrario. No suele mostrarse agresivo y es un perro muy sociable y juguetón que adora la compañía del hombre, por lo que no puede ser utilizado como perro de guardia.

Corazón rebelde

Aunque el Samoyedo es feliz entre personas, ya que le encanta la compañía humana, al mismo tiempo es un perro independiente y algo orgulloso que puede mostrarse rebelde y hacerse el duro. Hay que saber obligarlo a someterse a nuestras órdenes sin por ello herir su orgullo, para lo cual conviene empezar a educarlo muy pronto. Es común que alterne períodos en los que se muestre muy dócil y obediente con etapas de rebeldía contra la autoridad de su dueño. Como todos los perros de razas primitivas, tiende a ser muy independiente en ocasiones.

Ansia de libertad

El dueño de un Samoyedo debe saber que siempre tendrá que luchar contra la atávica tendencia a fugarse de su mascota, tal vez un recuerdo de los largos trayectos que realizaban sus antepasados por las inmensas llanuras árticas. Tiene en la sangre un irrefrenable impulso de libertad que debe ser bien gestionado. En este sentido, enseñarle a obedecer a la llamada de su dueño es fundamental.

Con los desconocidos

A pesar de ser un perro muy amistoso con las personas, no obedece a cualquiera y no suele tener un trato fácil con los desconocidos, de los que tiende a desconfiar. Aunque depende del perro, y algunos se pueden comportar de una forma incluso cordial, lo más común es que en un principio se muestren indiferentes y luego ladren. Si eso sucede, solo una orden directa de su dueño podrá hacerles callar. En cualquier caso, es recomendable tomar precauciones antes de entrar en su territorio.

El samoyedo y los niños

Este perro tiene un carácter muy juguetón, y le apasiona relacionarse de forma lúdica con los humanos. Ello hace del Samoyedo un compañero ideal para los niños, que disfrutarán correteando y revolcándose con él, así como abrazándolo, ya que el tacto de su pelaje es muy agradable. Además, es un perro que siempre está alerta, así que también vigila que no les suceda nada malo. Para cumplir perfectamente estas dos funciones, deberemos haberle socializado con niños de cachorro.

Día a día

Fortachón

Antes de comprar un Samoyedo hay que tener en cuenta se trata de un perro con una gran fuerza física. Ello obliga al dueño a tener unas características físicas que le permitan sujetarlo con la correa, separarlo de otros perros en caso de pelea y, en definitiva, poder contener a su mascota.

Un deportista

El Samoyedo es un perro muy activo y vital al que le encanta correr y hacer ejercicio físico, preferiblemente al aire libre. Le encantan los deportes, los paseos, los juegos y la naturaleza. El terreno en el que se siente más en casa es la nieve, donde puede desarrollar todas sus potencialidades físicas.

Adiestramiento

Estamos ante un perro muy poderoso y fuerte al que conviene educar desde cachorrito para evitar que se descontrole. Para su adiestramiento es aconsejable usar alternativamente refuerzos positivos y negativos. La autoridad del amo debe ser firme y no flaquear en ningún momento, pues el Samoyedo se aprovecharía para reafirmar su carácter dominante. En cualquier caso, no se trata de someterlo, ya que se trata de un colaborador al que hay que respetar y dejar su espacio y su independencia.

No en un piso

El tamaño, características físicas y temperamento del Samoyedo hacen que no sea apto para vivir en un piso, ya que sencillamente no sería feliz. Necesita estar al aire libre la mayor parte del tiempo, si es posible en contacto con la naturaleza, independientemente de las inclemencias meteorológicas, a las que parece indiferente. Cuanto más espacio tenga, más feliz será.

Alimentación

El Samoyedo es un perro que necesita grandes cantidades de comida en relación con su peso. Necesita entre 400 y 520 gramos de pienso seco completo al día. Una correcta alimentación es la principal responsable de que su pelaje tenga un aspecto brillante y hermoso.

Cuidados

Salud

Las enfermedades a las que están predispuestos los perros de esta raza incluyen displasia de cadera, enfermedades de la retina, cataratas, sordera hereditaria y en la edad adulta, problemas de riñón relacionados con una enfermedad llamada glomerulopatía hereditaria de esta raza.   Aparte de estos problemas, el calor es una de las principales amenazas para la salud del samoyedo. Conviene, por tanto, tener especial cuidado con exponer a este perro a altas temperaturas si queremos evitar disgustos innecesarios.

¡A la peluquería!

El hermoso y frondoso pelaje del Samoyedo requiere ciertos cuidados, especialmente en primavera y otoño, períodos de muda. En estas épocas el subpelo se renueva, cayéndose el pelo antiguo en forma de placas. Se le debe cepillar con un cepillo metálico para acelerar la caída y que el pelo recupere rápidamente su aspecto normal. De lo contrario, el perro estará durante varios días con parte del dorso medio pelado.

El baño

Bañar a un Samoyedo sin tomar ciertas precauciones conlleva ciertas riesgos e inconvenientes relacionados con la salud del animal. Para empezar, el jabón destruye la grasa de la piel, que es principal responsable del aspecto brillante del pelo y, lo que es más importante, constituye una capa protectora necesaria para la salud del perro. Además, el agua se queda atrapada en el denso subpelo y es muy difícil que se pueda evaporar, lo que conlleva un importante riesgo de enfriamiento, ya que el manto puede quedar húmedo por mucho tiempo. Para evitar problemas, lo mejor es usar un jabón suave y líquido, bañar al perro con gran rapidez y secarlo cuidadosa y minuciosamente. Una opción muy aconsejable es utilizar espuma seca para lavarlo, evitando el agua. Por otro lado, cepillarlo diariamente servirá para impedir que se acumule la suciedad.

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