Scottish Terrier

Altura:
de 25 a 28 centímetros.

Peso: entre 8,5 y 10 kilogramos.

Color: el color predominante es el negro, aunque a veces puede ser gris, azulado, trigueño, atigrado o de otros colores.

Longevidad: aproximadamente 12 años.

Características

Pequeño pero temible cazador de alimañas, el Scottish Terrier, originario de los Highlands escoceses, se ha ido convirtiendo con el paso de los años en uno de los perros preferidos de los norteamericanos. La sangre celta que corre por sus venas parece haber influido de manera decisiva en su carácter fuerte e independiente que puede llevar a pensar que se trata de un perro poco afectuoso.

Originario de las llanuras del norte de Escocia, esta raza fue desarrollada con la intención de obtener un terrier compacto y musculado capaz de entrar en las madrigueras y atacar a cualquier animal que supusiera una amenaza para las granjas. En un primer momento recibió el nombre de terrier de Aberdeen para posteriormente adoptar el nombre con el que se le conoce en la actualidad: Scottish Terrier. En 1882 se fundó el primer club de cría de esta raza y se fijó de manera definitiva el estándar racial. A partir de entonces, siguió una carrera meteórica que le llevó a convertirse en el terrier favorito de Gran Bretaña y Estados Unidos.

Su apariencia divertida, gracias a su pequeño tamaño y simpáticos rasgos, le convirtieron en uno de los perros predilectos de los años 30, donde parece que encajaba con los gustos estéticos de la época. Políticos de gran relevancia, como el mismísimo Hitler –que regaló dos ejemplares a Eva Braun- o el presidente Roosevelt –que tenía uno, de nombre Fala, en la Casa Blanca- cayeron rendidos a los encantos de este pequeño cazador.

Estándar

Características generales. Compacto, robusto y musculoso.

Cabeza, cara y cuello. Tiene la cabeza larga sin llegar a estar desproporcionada en comparación con su tamaño. El cráneo es ancho y plano y las mejillas no le sobresalen. Tiene el hocico sólido y las mandíbulas fuertes y tenaces. Los dientes son grandes y bien implantados de forma que los incisivos superiores cubren los inferiores. Visto de perfil, tiene una silueta muy característica ya que la línea de la cabeza parece que huya hacia atrás. Tiene los ojos hundidos con forma almendrada y de color marrón, cubiertos por espesas cejas, lo que le da una mirada atractiva y afectuosa. El cuello es de longitud mediana y notable musculatura.

Cuerpo. Aspecto robusto y sano gracias a que el pecho es profundo y tirado hacia detrás. El dorso, por su parte, es corto y musculado, y crea una línea superior bien recta, mientras que la región lumbar es particularmente sólida. El pelo que recubre todo su cuerpo es muy resistente y le aporta una especial protección frente a la intemperie.

Extremidades. Los miembros anteriores son rectos y frecuentemente algo curvos. Los posteriores, por su parte, son extremadamente potentes y le aportan una gran capacidad de propulsión para ganar velocidad.

Carácter

Este pequeño terrier no destaca precisamente por sus inagotables muestras de afecto y dócil carácter. Tiene un gran corazón pero no es el perro más afectuoso del mundo, a pesar de que cuando recibe muestras de cariño las devuelve multiplicadas por dos. El Scottish Terrier es ciertamente independiente, temerario, serio y algo distante, pero también es un perro muy astuto y fogoso, con una gran inteligencia, y unas excelentes dotes de cazador.

Buen compañero de juegos, sí, pero…

Un perro con un carácter tan particular como el Scottish Terrier no es en principio el mejor para convivir con los niños. Este terrier no se desvivirá por agradar a los niños ni tendrá la paciencia de otros perros, aunque si se establecen unas mínimas normas de conducta en la relación niños y perro, no habrá ningún problema y podrán acabar siendo buenos compañeros de juegos. Los niños deben aprender a respetar a este pequeño gruñón, ya que no tolera que le tiren de la cola ni de las orejas, o que le molesten mientras come o duerme. Si se asume esto, el Scottish y los niños sí podrán mantener una convivencia fluida y agradable.

La integración en la familia es vital

Éste es un perro particularmente celoso e independiente que ve a los extraños como amenazas y no precisamente con benevolencia. Pese a esto, es un perro muy inteligente y carente de maldad, por lo que no hay que malinterpretarlo. Ante la llegada, por ejemplo, de un bebé, su dueño debe hacer lo posible para que el perro no se sienta desplazado del núcleo familiar, ya que, pese a su difícil carácter, los lazos que le unen a su dueño son muy estrechos y le dolerá sentirse desplazado. Para ello, es conveniente hacerle sentir en todo momento una parte importante de la familia. El Scottish sabrá devolverle todo este afecto a su manera.

Día a día

El particular carácter del Scottish Terrier no debe echar atrás a sus dueños potenciales. El perro se acostumbra con mucha facilidad a su nuevo entorno y no resulta en absoluto problemático. El Scottish es un perfecto compañero de viajes en coche pero necesita parar cada 100 kilómetros al menos, ya que es una raza propensa a marearse, algo, por otra parte, bastante habitual en los perros.

Cuidadoso dentro de la vivienda

La fuerte personalidad de esta raza y la seguridad que tiene en sí mismo hacen que se pueda quedar dentro de casa sin problemas, ya que es muy respetuoso y no destroza nada. A esto ayuda el hecho de que no sea un perro que padezca trastornos de ansiedad. Es capaz de excavar hoyos en el césped del jardín por puro entretenimiento, pero no hará lo mismo en la casa, por lo que alfombras y moquetas están totalmente a salvo. La convivencia con el Scottish no se resentirá por esta parte y puede vivir perfectamente en un piso de ciudad, ahora bien, debe darle como mínimo un par de paseos diarios de al menos veinte minutos de duración para que pueda soltar la energía que acumula.

Un gruñoncete con problemas estomacales

El Scottish Terrier no da particulares problemas a la hora de comer. Se sacia con poca cantidad de comida, su ración diaria está entre 200 y 250 gramos de alimento seco al día. No requiere de alimentos especiales, ahora bien, su tubo digestivo es bastante pequeño y esto le ocasiona algunos problemas estomacales. Además, mastica poco y digiere de manera bastante lenta. Para evitar que padezca, es preferible darle la comida en dos raciones diarias y evitar que coma farináceos, fritos o golosinas.

Un pequeño atleta

El origen de este terrier está en las necesidades de los cazadores de tener un perro más compacto y fuerte para entrar en las madrigueras. Así, es una raza muy ágil que disfruta con la actividad física y que, incluso consigue algunas marcas deportivas dignas de mención. Y es que este pequeño perro, que no alcanza los 30 centímetros de altura, es capaz de superar obstáculos de hasta un metro, lo que significa que puede saltar casi cuatro veces su propia altura. ¡Digno de récord!

Cuidados

Salud

El Scottish Terrier puede padecer algunas dolencias de manera más acusada que otras razas. Por ejemplo, es bastante vulnerable a la diabetes. El dueño debe estar particularmente atento a su alimentación, y no solo por la diabetes. Sin un buen control de la alimentación el Scottish puede engordar hasta llegar a tener dificultades para moverse, sobre todo si se le ha dado un estilo de vida muy sedentario.

Otras enfermedades hereditarias que pueden afectar esta raza son el hipotiroidismo, el síndrome de Cushing -un trastorno hormonal- y también un defecto de coagulación de la sangre llamado enfermedad de Von Willebrand, epilepsia, shunts porto-cava -defecto de la circulación sanguínea del hígado que produce síntomas neurológicos-, y un problema en el desarrollo de la mandíbula llamado osteopatía cráneo-mandibular. También es una raza con tendencia a las alergias cutáneas.

Higiene básica

Los cuidados del Scottish ocupan bastante tiempo. Su duro pelaje obliga a su dueño a darle un buen cepillado diario. Hay que recortarle cuidadosamente el pelo de alrededor de los ojos y de las orejas. También hay que llevarlo al menos dos o tres veces cada año a realizarle un stripping, una especie de depilación. En su defecto, debe llevarlo a ser 'esquilado' de manera mecánica cada 6 u 8 semanas. Asegúrese de que el peluquero respeta el corte 'cuadrado' que lo caracteriza. En cuanto al baño, no lo necesita con mucha frecuencia, cada 2 meses es suficiente.

Puppy

Es aconsejable comenzar su educación a una edad muy temprana para evitar malentendidos y para que conozca pronto las normas básicas de la convivencia.

¿Sabías que ...?

Su fogosidad como cazador no tiene parangón. Un Scottish de nombre Billy tardó, en una apuesta entre cazadores que organizaron en un espacio cerrado, tan solo 7 minutos en matar a un total de 100 ratas. ¿Alguien le supera?

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