Shar Pei

Altura:
de 40 a 51 centímetros.

Peso: de 15 a 20 kilogramos.

Color: variada gama de colores; negro, fuego, marrón oscuro, beige y crema. La parte inferior de la cola y la parte trasera de los muslos son normalmente de un tono más claro.

Longevidad: de 8 a 12 años.

Características

Este perro de origen chino es una de las razas más singulares de todas cuantas conforman la especie canina gracias, principalmente, a su sorprendente aspecto extremadamente arrugado. De hecho, se dice que su nombre significa en chino 'piel como papel de lija que cuelga' o 'pelo áspero rubio rojizo'. Muy gráfico, desde luego.

Todo indica que se trata de un perro de origen muy antiguo. Lo más probable es que, al igual que su pariente el Chow-Chow, proceda del perro Han, un antiguo perro guardián de la dinastía del mismo nombre de hace unos 2.000 años. Su principal cometido fue el de perro de pelea, una afición muy extendida en China, pero las imágenes que han llegado a nuestros días no muestran un perro tan arrugado como el Shar Pei actual, aunque sí con su misma fisonomía. ¿Qué pudo pasar para que variara tanto su aspecto? Al parecer, la aparición de las arrugas se debería a un cambio genético mediante el cual se reduce el tamaño del perro pero no así el de su piel, lo que da como resultado su actual aspecto tan característico.

Esta piel tan arrugada le ha ayudado mucho al Shar Pei en su carrera como perro de pelea. Sus contrincantes no toleraban demasiado bien la textura hirsuta de éste cuando lo mordían y así el Shar Pei se podía zafar de sus contrincantes con facilidad. Sin embargo, cuando los organizadores de peleas comenzaron a traer adversarios más feroces contra los que las arrugas de este perro poco podían hacer, el Shar Pei casi estuvo a punto de desaparecer. Afortunadamente, hoy en día goza de una gran aceptación y cuenta con un número creciente de seguidores.

Estándar

Cabeza, cara y cuello. Cráneo plano y ancho, de proporciones grandes en relación al resto del cuerpo. Su cara viene caracterizada por las numerosas arrugas que le cubren la frente y las mejillas, que se prolongan hacia abajo hasta formar papadas muy marcadas en la zona del cuello, particularmente fuerte y espeso y bien insertado en los hombros. La trufa que corona su hocico es muy grande y de un color negro brillante. Los ojos son pequeños, oscuros y almendrados y están muy hundidos en sus órbitas. Las arrugas que rodean sus ojos le confieren una mirada austera. Las orejas son pequeñas y bastante espesas, con forma triangular y la punta ligeramente redondeada. Tiene los dientes fuertes y bien implantados, con los caninos ligeramente curvados que impiden que se les pueda escapar la presa una vez la atrapan.

Cuerpo. Tiene el pecho ancho y fuerte, con el dorso corto. Su rasgo más característico es la gran cantidad de arrugas que cubre todo su cuerpo. El pelo es muy corto y erizado y al tacto tiene una textura particularmente dura y áspera.

Extremidades. Los hombros son oblicuos y musculosos y los miembros anteriores rectos gracias a una osamenta sólida. Los miembros posteriores son fuertes y musculados. Los pies son medianos, compactos y bien asentados con los dedos separados en las articulaciones.

Carácter

Con su porte misterioso, el Shar Pei es un perro afable y unido a su dueño como pocos. Si pasa mucho tiempo fuera de casa, el perro lo notará e, incluso, su carácter se resentirá. Tranquilo, respetuoso e inteligente, reúne unas excelentes aptitudes para ejercer de perro guardián. Además, es una raza poco dada a fugarse. Una vez conoce las bondades del hogar familiar, lo concibe como su territorio y lo disfruta y defiende con uñas y dientes. Otro punto a su favor: es un perro que se adapta al entorno con extremada facilidad.

Paciente con los niños

Con un temperamento tranquilo y relajado, propio de los perros de origen asiático, el Shar Pei se lleva con los niños a las mil maravillas. No se enfada si le tiran de los pliegues de su piel y le gusta participar de los juegos que organizan los más pequeños de la casa. Es muy inteligente y reconoce con claridad la diferencia entre un adulto y un niño. De esta manera, si ve a un niño saltar el muro del jardín para unirse a los juegos de sus pequeños dueños, el perro lo recibirá moviendo la cola y ladrando de alegría. No reaccionará igual si es un adulto el que realiza el mismo movimiento. Lo interpretará como una amenaza, ¡cuidado!

Recordemos que, para que pueda convivir con niños siendo ya adulto, debemos socializar a nuestro cachorro de Shar Pei con ellos desde cachorrito, de lo contrario, no será tan paciente con el comportamiento infantil, por lo general, ruidoso y activo.

Un excelente alumno

Tiene muy buena predisposición para el aprendizaje. El Shar Pei es un perro inteligente y, como tal, aprende de forma rápida. Su educación tampoco es un campo de rosas. Se trata de un perro muy dominante que no tolera la violencia ni las muestras de autoridad demasiado fuertes. Su confianza se puede ver menoscabada. Es preferible reñirle para que el perro entienda el juego de roles que su dueño le marca pero sin recurrir a una autoridad excesiva. Es la mejor manera de conseguir que cumpla los deseos de su dueño.

Día a día

Este antiguo perro de combate chino se ha ido dulcificando y hoy es un perro dócil y afectuoso que se adapta perfectamente al ritmo de vida de su dueño. No solo eso, también es un perro muy sociable que no tiene problemas en compartir su espacio con otros animales, incluso gatos, con los, que si ha convivido desde joven, no existirá absolutamente ningún tipo de tensión. Se trata así de una excelente mascota para un urbanita. Tan solo hay un factor que puede resultar un freno para su potencial dueño: su elevado precio.

No apto para todos los bolsillos

El dueño de un Shar Pei no tiene que preocuparse por los posibles gastos que le pueda generar su mantenimiento pero sí debe tener en cuenta el precio que puede alcanzar adquirir un perro de estas características. Apreciado por artistas, estrellas del espectáculo y amantes de las mascotas insólitas, el Shar Pei es uno de los perros más caros que se pueden encontrar dada su singularidad y puede alcanzar precios realmente prohibitivos. Por increíble que parezca, la cifra puede aumentar en función del número de pliegues: cuanto más arrugado esté, mayor precio puede llegar a alcanzar.

De perro de combate a urbanita

El que fue en otros tiempos un temible perro de combate es hoy una mascota que se adapta con gran facilidad al entorno en el que viva su dueño. Es un perro que se acomoda muy rápidamente a la vida en la ciudad y su dueño puede estar tranquilo con una mascota como el Shar Pei viviendo en un apartamento, ya que no es un perro nervioso que corra por todas partes ni ponga en peligro los objetos delicados de la casa. Otro punto a su favor para la vida en casa: dado que tiene el pelo tan corto no deberá ir recogiendo continuamente sus pelos por toda la casa.

Una dieta equilibrada

El Shar Pei necesita seguir una dieta equilibrada de alto valor nutritivo para mantener una buena salud y forma física. No requerirá de grandes esfuerzos por parte de su dueño, ya que le gusta tanto la carne como el pescado. Su dueño deberá estar atento a su alimentación porque es un perro que engorda con relativa facilidad y tiene posibilidades de desarrollar obesidad mórbida.

Cuidados

Salud

Se trata de una raza bastante delicada, al menos en algunos ejemplares concretos, por el alto grado de consanguinidad de éstos, que les predispone a enfermedades hereditarias como displasia de cadera, torsión de estómago, luxación de rótula, hipotiroidismo, amiloidosis y fiebre familiar del Shar Pei.

Además, por las especiales características de su piel, pueden sufrir también problemas cutáneos y oculares -entropion-.

Vigile su alimentación para que no engorde ya que puede convertirse en obeso y padecer problemas cardiovasculares. También hay que vigilarlos de cachorros, ya que son muy sensibles a las dermatitis por exceso de proliferación de Demodex, un parásito habitual de la piel de los perros, pero que en condiciones normales no produce problemas.

Higiene básica

Con un pelaje tan corto y áspero como el suyo, el Shar Pei no es un perro que requiera grandes cuidados ni acicalamientos. Su manto requiere de pocos cuidados y bastará con que vigile el aspecto de su piel y la limpie a menudo, ya que la falta de higiene le puede ocasionar problemas.

Puppy

Conviene comenzar a educarlo desde pequeño para poder acostumbrarlo a las normas de convivencia de la casa. Aprende deprisa y con mucha facilidad se convierte en un compañero leal y afectuoso.

¿Sabías que ...?

Cuando China abrazó el comunismo, los perros fueron considerados 'objetos de lujo, superfluos y decadentes' lo que estuvo a punto de acabar con esta raza hasta que en los años sesenta dos ciudadanos de Hong Kong expusieron en la revista Dogs la amenaza que sufría esta raza, lo que sirvió para catapultarla a su estado de gracia actual.

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