Shih Tzu

Altura:
26,7 centímetros.

Peso: de 4,5 a 8,1 kilogramos.

Color: todos.

Longevidad: 14 años.

Características

Los orígenes del Shih Tzu quedan ocultos tras las enormes puertas de la Ciudad Prohibida, en Pekín, donde nació del cruce entre el Lhasa apso y el pekinés. Antiguamente, los Lhasa estaban en los monasterios del Tibet mientras que los pekineses residían en la corte china. Su unión fue posible gracias a que el Dalai Lama acostumbraba a regalar, cada cierto tiempo, unos Lhasa al emperador, como tributo y signo de buenas relaciones. Tras un viaje lleno de complicaciones, los ejemplares llegaban a la ciudad imperial donde desaparecían de la vista de la población una vez cerradas sus puertas. Allí encontraron al Pekinés y al parecer se cruzaron dando origen a esta raza cuyo nombre podría traducirse como 'perro león'. Aunque el cruce debió tener tuvo lugar hacia el siglo XVII, los ejemplares de Shih Tzu fueron descubiertos al mundo occidental en el siglo XX, cuando se le presentó en las exposiciones internacionales.

Estándar

Este pequeño perro de aire aristocrático y distinguido es uno de los seductores caninos por excelencia. A pesar de que no es demasiado grande, es un perro vigoroso, con la cabeza en forma de crisantemo.

La cabeza. El largo pelo que nace en la coronilla y le cae sobre los hombros no impide ver la redondez de su ancha cabeza. Para poder apreciar bien sus ojos, oscuros, redondos y un poco separados entre sí, se suele recoger en lo alto de la cabeza. Aunque se trata de un detalle más bien estético, ya que a él no le impide la visión. Esta melena se funde con sus orejas, grandes y colgantes que también tienen tanto pelo que se integran con el pelo del cuello y apenas se las distingue. Su hocico también es barbudo, con unos largos bigotes y una espesa barba, y termina en una trufa negra o bien oscura.

El cuerpo. Se trata de un perro pequeño, de no más de 26,7 centímetros de alto y su peso se sitúa entre los 4,5 y los 8,1 kilos. Su longitud desde la cruz a la cola es mayor que su altura en la cruz, con una espalda recta y un lomo robusto. De nuevo su pelo es aquí protagonista, y su manto de pelo largo cae desde el lomo de forma densa y recta, sin formar rizos. En su parte posterior se erige una cola recubierta de pelo y que lleva de forma alegre y vivaz, como su carácter. La altura idónea de la cola es la misma que la de la cabeza, así el Shih Tzu aparece de forma proporcionada.

Las extremidades. Sus patas son cortas pero musculosas y sus huesos son fuertes y han de estar lo más rectos posibles. Aparecen cubiertos de abundante pelo, igual que sus pies, redondos y firmes con almohadillas gruesas en la planta. Quizás porque no son muy largas, sus extremidades caracterizan su andar aristocrático y seguro.

El pelo del Shih Tzu aparece abundante y largo y recubre por completo su cuerpo. Los estándares de la raza aceptan todos los colores, aunque se desea que si el pelaje es mezclado, exista un mechón blanco, tanto en la frente como en la punta de la cola. El color predilecto para el Shih Tzu es el amarillo, y en China se les denominaba de forma distinta, según el color del pelo. Por ejemplo, a los amarillos con melena blanca recibían el nombre de Chin Pan To Yueh, que podría traducirse como 'cuenco dorado que contiene la luna'.

Carácter

Hay varias palabras que pueden definir el carácter del Shih Tzu: extravertido, vital, seductor, sociable…

Este pequeñín es uno de los compañeros ideales para los habitantes de las ciudades, incluso para los propietarios de pisos poco amplios. Quizás porque sus antepasados estaban acostumbrados a recostarse en los ricos divanes del palacio imperial, los ejemplares actuales encuentran los sofás un sitio adorable para acurrucarse y pasar horas recibiendo mimos. Aunque el regazo de su propietaria es otro de sus lugares favoritos de descanso.

Compañero ideal en todo momento

Es un seductor nato. Encandila con sus coqueterías a todo el mundo y es fácil caer en sus encantos. Y este es el gran riesgo ya que si se cede a sus exigencias puede acabar convirtiéndose en un pequeño tirano. Para evitarlo, lo más adecuado es seguir con él una educación firme desde que es un cachorrillo. Enseñarle algunos los límites a los que le está permitido llegar, y en el resto dejarle cierta flexibilidad es una buena táctica.

El Shih Tzu es un perrito afectuoso y muy cariñoso con la familia. Salta, hace fiestas y no se reprime a la hora de mostrar su alegría. Consigue camelarse a hasta a las personas más rígidas y firmes con sus encantos y modales educados. Por este motivo, puede desenvolverse con confianza en cualquier ambiente, ya sea en la oficina, en una reunión familiar o en un club social. Como le encanta salir, sencillamente se dejará querer por todos, y cuando sienta que la situación ya no le interesa, se irá a dar una vuelta. ¡Quizás tenga suerte y encuentre a otros perros cerca! Si es así, pronto se le verá correr hacia ellos, moviendo con alegría su melenuda y enhiesta cola, contento de tener nuevos compañeros de juegos.

Juguetón irrefrenable

Los niños le gustan, aunque no en exceso. Es un muy juguetón, pero con ellos siempre existe el riesgo de que puedan cogerlo, bien del pelo, de la cola con forma de asa… y si siente que no puede salir de esta situación puede reaccionar mordiendo. Aunque si los pequeños aprenden a relacionarse con él, los juegos serán frecuentes entre ellos. Su afán por el juego los convertirá en excelentes compañeros y como tiene un tamaño accesible a los niños, podrán cogerlo por ellos mismos.

Día a día

La vida en la ciudad le resulta cómoda, aunque se trate de un piso que no sea muy grande, pero necesita salir de paseo con frecuencia. El Shih Tzu necesita que lo saquen de paseo 3 ó 4 veces al día. Durante las salidas es necesario llevarlo con correa porque su carácter independiente le impulsa a querer llevar su propio ritmo al margen de su propietario, y los riesgos de un atropello en la ciudad son altos.

El perro al que le gusta el pescado

Una de las curiosidades de esta raza es la buena relación que establece con los gatos. Quizás se debe a la semejanza en algunos puntos clave de sus caracteres, como el afán de independencia o la facilidad para hacer suyo un espacio. Incluso comparten la afición por el pescado, y es que al Shih Tzu le encanta, aunque pueda parecer extraño siendo un perro. De hecho, resulta habitual encontrarlos conviviendo juntos de forma pacífica en un mismo hogar.

La dieta

En temas de alimentación, necesita de 120 a 200 gramos de comida seca al día, dejando al lado de su ración un buen tazón de agua fresca.

Cuidados

Salud

El Shih Tzu es un perro que no acostumbra a tener problemas graves de salud. Lo que hay que vigilar es cualquier problema con la piel, ya que su largo y abundante pelo puede ocultar alguna herida. También se ha de cuidar el pelo ya que no hacerlo puede favorecer la presencia de parásitos.

Como todas las razas, existen ciertas enfermedades hereditarias a las que el Shih tzu está predispuesto, por ejemplo, debido a ser una raza braquicefálica -hocico corto- pueden tener problemas respiratorios, orificios nasales estrechos y toleran mal las altas temperaturas. También tienen mayor incidencia de shunt portosistémico -es una anomalía vascular que hace que la sangre evite el filtro del hígado y que se acumulen substancias tóxicas para el sistema nervioso-, luxación de rótula y displasia renal -es una enfermedad que hace que los riñones degeneren y con el tiempo puedan dejar de funcionar-.

Higiene básica

 

El pelo requiere un cuidado especial para que luzca sano y brillante. Primero, un cepillo de cerdas naturales y después un peine con las púas anchas. Conviene bañarlo cada diez días si sale por la ciudad. Si goza de un jardín para su esparcimiento, puede prolongarse cada cuatro semanas. Antes del baño es necesario cepillarlo y eliminar los posibles nudos, y tras el baño, peinarlo y secarlo bien. Los dientes también deben vigilarse y necesitará que un profesional le realice una higiene bucal cuando llegue el momento.

Los cachorros tienen el pelo más corto.

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