Spitz enano

Altura:
de 18 a 22 centímetros.

Peso: de 1,8 a 3,5 kilogramos.

Color: negro, pardo, blanco, anaranjado, grisáceo y otros.

Longevidad: 16 años -excepcionalmente, 18-.

Características

Este hermoso y vivaz perro es el más antiguo de Europa Central. Sus antepasados -el canis familiaris palustris Rüthimeyer- ya corrían por la tundra en la Edad de Piedra. De ellos descendieron varias razas, entre ellos, los Spitz. Esta variante, la enana, surgió de la cría y selección de los spitz más pequeños. También se le conoce como Pomerania -o Pom-, ya que es de esta región del extremo septentrional de Alemania de donde es oriundo.

La llegada a la corte inglesa de la reina Charlotte -siglo XVIII- que procedía de Alemania, fue el primer paso en la evolución de los Spitz enanos. La reina llevó consigo a sus perros favoritos, los Pomerania, aunque eran un poco más grandes que el actual enano. Muy pronto, estos pequeños perros blancos se hicieron populares en la Corte y hasta el maestro del retrato de la época, Thomas Gainsborough, los incluyó en sus obras. Sin duda, parte de estas atenciones se debían a su carácter alegre, sociable y fiel; aunque el hecho que terminó de acrecentar su popularidad, fue la especial atención que les dedicó la reina Victoria, en 1888, cuando incorporó a las perreras reales a unos ejemplares de Spitz de tamaño más pequeño y mucho más parecidos al enano, que descubrió en un viaje a Florencia. La reina mantuvo su cría y también los presentó en diferentes concursos de donde obtuvieron destacados premios.

Una muestra de su carácter se ilustra con la historia de Turi, su Pomerania predilecto, que la acompañó en sus últimos días a sus pies, inamovible del lecho, hasta que la reina falleció. La cría selectiva los fue reduciendo con los años, hasta llegar al canon establecido en la actualidad.

Desde luego, un perro tan atractivo fue adoptado en otros países y en Estados Unidos tuvo un éxito notable desde que desembarcaron en 1892. En torno a él, los Clubs de Pomerania se han ido fundando y consolidando, con certámenes internacionales. En los años 20 era una de las razas predilectas como animal de compañía, y es que a lo largo de la historia, numerosos personajes se han rendido a sus innegables encantos, desde Mozart a Napoleón III, María Antonieta o Miguel Ángel, por citar algunos nombres ilustres.

Estándar

Características generales. Como su nombre indica, este perro no se eleva mucho del suelo. El Spitz enano es el más pequeño de las variantes de la raza Spitz. Mide entre 18 y 22 centímetros y los ejemplares más pequeños son desestimados por los cánones establecidos de raza. Su peso va en proporción a su estatura, y varía entre los 1'8 y los 3'5 kilos. Pero si por algo se distingue este perro es por su hermoso pelo, largo y abundante, en especial en la zona del cuello que se ve rodeado por una abundante melena. En cuanto a colores, aunque la reina Charlotte tuviera perros blancos, se presentan en varios colores de pelaje: negro, pardo, blanco, anaranjado, grisáceo, y otros -crema, crema-sable, anaranjado-sable, negro con fuego, y manchado-. Con independencia de cual sea su color, el rasgo común a todas las variedades es su porte, con la cabeza erguida y una expresión siempre alerta. Su nombre en alemán, Spitz, se traduciría como 'puntiagudo'. Y éste es quizás su rasgo físico más característico: su hocico afilado semejante al de los lobos. Esta expresión de viveza es un anticipo de cómo es su carácter, atento y vital. Aunque algunos podrían considerar que uno de los rasgos por los que también se distingue al Pom, es por su hermosa cola: alta, bien tupida y enroscándose sobre la espalda con firmeza.

La cabeza. Sus ojillos alargados y oscuros son, al mismo tiempo, despiertos e inteligentes, y quedan enmarcados por el borde de los párpados que es de color negro, excepto en los pardos, que se presentan en color pardo oscuro. La misma regla de color se aplica a los labios y también a su trufa, que es redonda y pequeña, asomándose sobre un hocico que no es demasiado largo ni afilado en exceso, aunque ofrece un aspecto puntiagudo siempre se muestra proporcionado con el resto del cráneo. Sus orejas, puntiagudas, con forma triangular y situadas en lo alto de la cabeza, sin estar demasiado separadas, se mantienen erguidas. Esto le ayuda a mostrar ese aire despierto y alerta.

El cuerpo. El Spitz enano tiene un lomo corto, pero ancho y fuerte. Su tórax está bien arqueado, lo que le puede llevar a parecer un poco altanero, aunque éste no es un rasgo de su carácter. Su figura se muestra redondeada y bien proporcionada a su tamaño. También contribuye a esta imagen la doble capa de pelo, larga en la parte exterior; recto y separado, y denso, corto y lanoso en la parte interior. Su pelaje es uno de los aspectos más apreciados de esta raza, que parece tener como una melena en los hombros y el cuello, de un tacto sedoso, de un aspecto como flotando, lejos de enredos y en absoluto rizado.

Las extremidades. Sus miembros son rectos y amplios en la parte frontal. Los brazos, robustos, están cubiertos de pelo en forma de pluma. Las extremidades posteriores también están revestidas de abundante pelo, aunque bastante más largo. Son musculosas y, a diferencia de los anteriores, estos están un poco curvados. Acorde con su tamaño, los pies son pequeños y redondos, con los dedos bien arqueados, y por su aspecto, que recuerda a los pies de un felino, se denominan 'pies de gato'.

Carácter

Vivaz, inteligente, fiel… ¡y todo en gran medida! Parece mentira que en un cuerpecito pequeño tenga cabida tanta capacidad de aprendizaje, talento innato y curiosidad. Y lo más asombroso es que él lo sabe. Conoce perfectamente su potencial y es por esto mismo que necesita saber cuál es el papel que desempeña en cada situación. Sus ladridos, cierto que frecuentes, no son una queja: son una llamada de atención a su propietario, como si le preguntase ¿qué pasa? Inquieto por naturaleza, una respuesta serena y firme, mostrándole que se tiene el control, lo tranquilizará y volverá a mostrar al perrillo afectuoso que es.

Junto a los niños podrá mostrar este sentimiento cariñoso, aunque la mayoría de las veces, las manos poco motrices de los más pequeños pueden lastimarlo sin querer. Además, los ruidos propios de los niños y su constante actividad suelen saturarlo y agitarlo, en lugar de relajarlo. Con quien se siente perfectamente compenetrado es con personas tranquilas con tiempo para dedicarle, ya que le encanta ser el centro de atención.

Un pequeño guardián lleno de coraje

A pesar de su pequeño tamaño se trata de un perro fuerte y robusto, con un gran coraje que le lleva a no amedrentarse con adversarios mayores. Sus ladridos y sus dientes esgrimidos en señal amenazadora son sus tarjetas de visita frente a desconocidos, ya que el Spitz enano es desconfiado por naturaleza. ¡No hay que olvidar que es un perro guardián!

Si recibe una buena educación temprana aprenderá las órdenes básicas que necesita para funcionar y que le ayudan a centrarse. También el propietario debe aprender a ser inflexible frente a sus ladridos y no caer en sus chantajes. Es un arma que este pequeñín sabe usar con habilidad. Sin duda, se sabe hacer querer.

Día a día

Una casita con espacio donde pueda correr, como un jardín o una terraza, pueden volver loco de alegría al Spitz enano, aunque se adapta perfectamente a vivir en un piso, siempre que se le saque a diario a dar un paseo, y si es posible, más de una vez al día.

El Pomerania necesita, sobre todo, saberse el centro de atención. El requerimiento de atención hacia ellos es alto, por eso el propietario ha de disponer de tiempo para dedicarle: sacarle de paseo a diario y motivarlo para hacer ejercicio, cepillarlo al menos tres veces por semana, jugar y estimular su inteligencia.

También hay que tener presente que es un perrito inteligente y que tratará de utilizar todos sus encantos para conseguir lo que desea. Resistirse a su adorable personalidad es difícil pero lo adecuado es mantenerse firme y mostrarle que le debe respetar. De esta forma será un compañero educado y sereno.

Alimentación mesurada

La cantidad que necesita para alimentarse está acorde con el tamaño del Spitz enano, es decir, no será un gran volumen pero sí se debe ser regular en el horario. El esófago de este animalito es delicado y puede tener cólicos, acidez y dolor de estómago. Es importante proporcionarle vitaminas y suplementos minerales, en especial durante los tres primeros años de su vida, pero no hay que alimentarlo en exceso. Su ración de dieta seca debe estar en proporción con su tamaño, pero oscilan entre los 200 y los 350 gramos.

Cuidados

Salud

El Pomerania es un perro fuerte, a pesar de lo que se pueda pensar por su tamaño. Las principales afecciones que le afectan son hereditarias, como la luxación de la rótula, colapso de tráquea y criptorquidia -uno o ambos testículos no descienden a la bolsa testicular-. Ante una situación similar hay que acudir a un veterinario. Sus ojos son otra de las zonas delicadas ya que pueden sufrir glaucoma -presión alta del ojo-, microftalmia -ojos más pequeños de lo normal- y coloboma -orificio o fisura en alguna estructura ocular-.

Por otra parte, hay que tener especial atención con su estómago y la cantidad de comida que ingiere. Proporcionarles alimento en exceso es perjudicial para su sistema digestivo. Los animales que, como el Spitz enano, han sido reducidos de tamaño por selección de cría suelen tener algunos problemas de salud específicos de su tamaño: ejemplares más pequeños de las medidas estándares establecidas para la raza, deben ser rechazados.

Saberse guapo

El espléndido pelaje es su principal seña de identidad. Cepillarlo un mínimo de 2 ó 3 veces a la semana, además de asegurar su higiene y un aspecto espléndido permite reforzar la relación de afecto con su propietario. La limpieza puede realizarse con espuma seca y un jabón adecuado, pero sin bañarlo a menudo, ya que perdería la grasa natural que recubre su cuerpo y que actúa como capa protectora.

Higiene dental

Para mantener sus dientes en buen estado hay que cuidar la higiene bucal y llevarlo al especialista para que le haga una limpieza de boca y le elimine el sarro si lo requiere. Podemos intentar acostumbrarle desde pequeño a limpiarle los dientes con un cepillo especial para perros, de esta forma retrasaremos el momento de las higienes dentales profesionales y evitaremos algunas enfermedades que el sarro puede contribuir a provocar como gingivitis, endocarditis y artritis sépticas.

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