Staffordshire Bull Terrier

Altura:
de 35 a 40 centímetros a la cruz.

Peso: de 12 a 17 kilogramos.

Color: rojo, leonado, blanco, negro o azul, o cualquiera de estos colores con blanco. Cualquier tonalidad de atigrado o cualquier tonalidad de atigrado con blanco.

Longevidad: de 10 a 15 años.

Características

El Staffordshire Bull Terrier desciende de los grandes molosos venidos de Oriente, aquellos perros que ya alrededor de 2100 a.C. eran adiestrados para el combate. Hammurabi, Cambises, Darío… todos ellos reyes en el antiguo oriente usaron perros guerreros en sus batallas; también en el medievo formaron parte del ejército de numerosos reyes, entre ellos Enrique VII de Inglaterra, padre de Enrique VIII y fundador de la dinastía Tudor.

En Inglaterra, estos mastines dieron paso al Bulldog que se usaba para hacer correr a los toros antes de la matanza en la creencia de que ese ejercicio ablandaba su carne y también tenía que participar en peleas de toros. Hacia el siglo XVII se cruzó al Bulldog con el Old English Terrier -raza ya extinguida-, intentando aunar la fortaleza del Bull con la agilidad del Terrier, un cazador de alimañas y ratas, de temperamento más intrépido e inquieto.

Los antepasados del Staffordshire eran los perros de los obreros de la zona de Birmingham, en Stafford, zona en la que las peleas de perros eran una institución. Allí la raza se desarrolló y adquirió sus aptitudes y características actuales.

Hacia 1930 las autoridades, cansadas de las peleas de perros clandestinas, aplicaron la ley sin paliativos y la actividad fue erradicada. Fue entonces cuando muchos propietarios de Staffordshire volvieron sus miradas a las exposiciones caninas y se impusieron la tarea de consolidar a sus animales como una raza diferenciada del resto de los Bull que poblaban el Reino Unido.

El estándar original, basado en el soberbio ganador de exposiciones Jim The Dandy, propiedad de Jack Barnard, fue redactado por el muy comprometido criador Joe Dunn. Fue aceptado en 1935 en el primer encuentro del Staffordshire Bull Terrier Club y aprobado por el Kennel Club ese mismo año. En 1948 se modificó el estándar reduciendo la talla.

Estándar

El Staffordshire Bull Terrier es un perro bien proporcionado, robusto y muy fuerte para su tamaño. Activo, ágil, de extremidades musculosas y con buena osamenta y con el pelo liso, corto y apretado que puede ser de color rojo, leonado, blanco, negro o azul, o cualquiera de estos mezclado con blanco.

Cabeza. Se presenta con la cabeza corta y ancha, como el cráneo, y con la depresión naso frontal marcada. Tiene el hocico corto y negro y sus mandíbulas son potentes, con la dentadura bien desarrollada, regular y completa, con los dientes colocados perpendicularmente en los maxilares. Su mordida es de tijera, es decir, que la cara interna de los incisivos superiores esta en contacto estrecho con la cara externa de los incisivos inferiores. Los labios están pegados y claramente marcados. Los músculos de las mejillas son muy pronunciados. Los ojos, normalmente de color oscuro, al igual que su contorno, pueden presentar una pigmentación similar a la del color del pelaje. Son de tamaño medio, redondos y colocados de tal modo que siempre miran hacia delante. Las orejas, semierguidas, no son demasiado grandes ni demasiados pesadas.

Cuerpo. El Staffordshire tiene el cuello musculoso y tirando a corto, de contorno nítido, ensanchándose gradualmente hacia los hombros. El cuerpo, musculoso y bien perfilado, es más bien recogido, con la línea del dorso horizontal y la región lumbar corta. Tiene el pecho ancho, profundo, musculoso y bien definido, con las costillas arqueadas. La cola, de longitud mediana e implantación baja, se adelgaza gradualmente hacia la punta. Suele llevarla bastante baja y apenas enroscada. El pelo es liso, corto, y bien pegado a la piel. Los colores varían desde el rojo al azul, pasando por leonado, blanco, negro, cualquiera de estos colores con blanco, atigrado y cualquier tonalidad de atigrado con blanco.

Extremidades. Tanto las anteriores como las posteriores, tienen buena osamenta, son musculosas y rectas, las delanteras se presentan algo separadas entre sí y las traseras son paralelas. Los hombros son oblicuos y los codos fuertes. Tiene los corvejones bien descendidos, los muslos gruesos y las rodillas bien anguladas. Los pies son medianamente grandes, los delanteros algo girados a hacia afuera, y con almohadillas gruesas. Las uñas son negras en los ejemplares de un solo color.

Carácter

El Staffordshire es tenaz, inteligente, sensible, paciente, cargado de coraje y bravura y rara vez se da por vencido ante un reto.

Un perro bravo con alma de comediante

Es un perro activo y atlético al que le gusta hacer el payaso. La mayoría de los estándares de la raza lo definen como amistoso en la descripción de su carácter. El estándar del Kennel Club afirma que es totalmente fiable, asegurando que, en condiciones ideales, es decir, si ha sido correctamente criado y sociabilizado, no debería haber dudas acerca de estas cualidades. Lo cierto es que a pesar de lo violento de su historia, el Staffordshire es, también, un extraordinario compañero infantil.

Devoción por su dueño

Una de sus principales cualidades es la absoluta devoción que siente por su dueño. Puede que sea la raza canina con mayor deseo de complacer a su propietario. Su amor por éste camina al mismo nivel que su tenacidad, coraje y bravura. Es ese amor hacia el humano que le cuida y protege lo que le hacer comprender la fragilidad y ternura infantiles.

Cuidado con otros perros

Sin embargo, y debido precisamente a su primigenia condición de perro de pelea, no suele llevarse bien con otros perros y un simple juego puede derivar en una pelea. Su adiestramiento no es complicado a pesar de que en ocasiones puede llegar a ser algo terco.

Ante todo, equilibrado

Lo equilibrado del temperamento del Staffordshire Bull Terrier tiene su origen, en parte, en su historia en los rings de pelea. Las personas del mundo de las peleas de perros los criaban para que pudieran ser totalmente predecibles. Estos perros son tan poderosos, tenaces y agresivos, que deben ser totalmente fiables. Por desagradable que pueda parecer la imagen, el propietario del Staffordshire vencido debía tener la suficiente confianza en su perro como para, incluso cuando éste estaba destrozado, poder cogerle y curar sus heridas sin temor alguno.

Estos perros, que frecuentemente se hallaban en un estado de shock y que sentían terribles dolores, nunca intentaban morder al propietario, eran estrictamente agresivos con otros perros pero nunca con las personas que les cuidaban, incluso en circunstancias calamitosas y dolorosas. Ésta es la razón por la cual un niño de tres, cuatro, cinco o seis años puede pisar el pie de su Staffordshire sin que el perro reaccione a la defensiva; la razón por la que el gato familiar tiene potestad para sentarse sobre la cola del ese mismo ejemplar y no obtener más reacción que un lánguido y displicente bostezo.

Día a día

El Staffordshire es adaptable pero, a pesar de su aspecto y sus viejas funciones como púgil, extremadamente sensible.

Reprenderle de forma justa

Los castigos a imponerle han de estar bien justificados y nunca pueden ser desmesurados ni alcanzar el maltrato. Él vive para complacer a su propietario y nada le decepciona más que la ira o el enfado de éste. La firmeza y la equidad la comprenden sin ninguna dificultad y desean saber que se está contento con sus actuaciones. El elogio les hace sentirse en la gloria y harán lo indecible para ser merecedores de él.

Puede vivir en la ciudad

Se adaptan a la perfección a la vida urbana siempre y cuando puedan salir diariamente a hacer ejercicio y desfogarse a sus anchas. Correr les encanta pero, en presencia de otros perros o de personas desconocidas, si está fuera del hogar, se hace recomendable, incluso necesario, el uso de una correa.

Obligaciones legales

En España está declarada como raza canina potencialmente peligrosa por Real Decreto. La posesión de un ejemplar de Staffordshire conlleva la previa obtención de una licencia para tenencia de perros potencialmente peligrosos y el registro correspondiente a dicha categoría en el Registro Municipal de la localidad donde se tiene establecida la residencia. Una de los requisitos para la que se extienda dicha licencia es la titularidad y corriente de pago de un seguro de responsabilidad civil a terceros.

Dieta

El mantenimiento de todo ese potencial muscular del que hace gala el Staffordshire es reducido, entre 250 y 350 gramos de alimento completo seco al día serán más que suficientes para él.

Cuidados

Salud

El Staffordshire, al contrario que la mayoría de los perros de pura raza, es muy resistente en lo que a salud se refiere y no es propenso a las enfermedades congénitas aunque sí padece alguna que otra. Cataratas bilaterales, cálculos renales… Se ha calculado que alrededor del 1% sufre displasia de cadera severa y que alrededor del 20% muestra síntomas menos severos de la misma. También es posible algún tipo de lesión en extremidades y articulaciones, y la aparición de tumores.

En algunos cachorros recién nacidos se han detectado casos de labio leporino y paladar hendido. Aparte de estas enfermedades hereditarias, el resto de problemas de salud se pueden prevenir con un buen calendario de visitas al veterinario y con revisiones periódicas específicas, en cuanto se detecte cualquier síntoma extraño por pequeño que parezca. Criadores y veterinarios insisten una y otra vez en que los propietarios vigilen con atención a su Staffordshire ya que se cree que se trata de una raza con un umbral de dolor muy alto.

Higiene básica

El Staffordshire Bull Terrier no necesita excesivos cuidados, vigilar los dientes y cepillarlos con frecuencia, un baño cuando sea necesario y un cepillado diario bastará para que se sienta feliz, limpio y agradecido.

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