Alimentos tan deliciosos como tóxicos


Alimentos tan deliciosos como tóxicos

Muchos de nosotros no podemos empezar un día nuevo sin haber degustado nuestro café de cada mañana. Sin embargo, el café y otros alimentos que nosotros ingerimos con regularidad pueden resultar tóxicos para perros y gatos al ser ingeridos en cantidades mucho menores de las que podrían dañar a las personas.

Y es que el café, igual que el té o la cola, contiene altos niveles de cafeína. Si un perro o un gato lo ingirieran en grandes cantidades, podría manifestar síntomas de intoxicación como nerviosismo, hiperactividad, subida de palpitaciones y, en el peor de los casos, un colapso o la muerte.

El chocolate es otro alimento que puede ser perjudicial para los perros y los gatos debido a su contenido en teobromina, un componente que puede ser venenoso incluso para humanos si se come una cantidad suficiente. Sin embargo, para los perros suele ser tres veces más venenoso y para los gatos, 6 veces más. El chocolate negro contiene mucha más teobromina que el chocolate con leche. Por tanto, bastaría con que un perro de unos 20 kg tomara 25 gr de chocolate negro para empezar a manifestar algunos síntomas de intoxicación. Aunque, para manifestar síntomas graves, debería ingerir más de 200 gr de chocolate. Los síntomas incluyen vómitos, diarrea o hiperactividad, y pueden derivar a un aumento de las palpitaciones, temblores musculares o jadeos excesivos e incluso la muerte.

Otro de los alimentos que no deberían formar parte de la alimentación de perros y gatos son las cebollas, ya que contienen sustancias sulfúricas que pueden dañar los glóbulos rojos y causar anemia. 110 gr de cebolla seca es una cantidad suficiente para ser venenosa para un perro de 20 kg. Evita también que tu perro coma uvas o pasas, ya que, debido a una toxina que contienen, pueden provocarle vómitos y otros síntomas renales. Y, aunque pienses que darle carne cruda puede ser un auténtico festín para él, también debes evitarla, ya que puede contener bacterias como Salmonella o E.coli que pueden causarle vómitos y diarreas.

Sin hacer saltar las alarmas, es importante que tomes nota de todos los alimentos que tu perro o tu gato debe evitar. Y no olvides que el pienso que le das cada día le aporta todos los nutrientes que necesita para crecer sano.