Gatos que traen la pelota


Gatos que traen la pelota

Conducta

Que un perro corra detrás de la pelota y la devuelva a su propietario no es ninguna novedad. Sin embargo, ver a un gato depositar la pelota que acaba de cazar a los pies del propietario es otra cosa. Muchas personas describen a estos gatos como si fueran “un poco perros”. Pero, ¿realmente es así? O ¿la conducta de traer la pelota se puede explicar como una conducta propia de la especie felina?

 

Cazadores

A lo largo de su vida, el gato en varias ocasiones realiza el comportamiento de desplazar algo que tiene sujetado en la boca. Cualquier gato que haya cazado una presa tiene la tendencia a desplazarla hacia un lugar seguro donde podrá comerla con toda tranquilidad. En las gatas madres, esta conducta se observa en dos ocasiones distintas: cuando desplazan sus gatitos de un nido a otro sujetándolos con la boca y cuando llevan a sus gatitos una presa con la cual los pequeños puedan practicar sus habilidades como futuros cazadores.

Así que trasladar objetos con la boca forma parte de la conducta natural del gato tanto que algunos individuos de forma espontánea juegan a traer los juguetes a sus propietarios. Todo lo que tiene que hacer el propietario para fomentar esta conducta es volver a lanzar el juguete, ofreciendo así al gato otra ocasión de “cazar”.

 

Entrenamiento

Sin embargo, si el gato no supiera jugar de forma espontánea a “traer la pelota”, se pueden realizar verdaderas sesiones de entrenamiento para conseguir esta conducta. Este ejercicio se presta a ser entrenado gracias a una técnica llamada “moldeado”. Es una técnica, destinada a los propietarios que ya tengan experiencia con el entrenamiento, y que consiste en premiar los comportamientos que se acercan cada vez más al comportamiento deseado, en este caso “coger la pelota con la boca y acercarse al propietario dejándola a sus pies”. El entrenamiento empieza preparando pequeños premios en comida y lanzando la pelota a corta distancia del gato. Cuando el gato la coge con la boca, hay que felicitarle y entregarle un trocito de comida. En otros ensayos se busca que el gato haga algo más, como por ejemplo, mantener la pelota sujeta con la boca durante un segundo, luego sujetar la pelota y girar la cabeza hacia el propietario, sujetar la pelota y hacer un paso hacia el propietario, etc. El entrenamiento sigue así hasta que el gato ha entendido el ejercicio y cuando el propietario lanza la pelota, el gato se acerca corriendo, la agarra y la trae al propietario…”¡como un verdadero gato!”