Gatos silvestres y gatos salvajes


Gatos silvestres y gatos salvajes

Los gatos como mascotas provienen de los gatos salvajes domesticados hace 10.000 años. Sin embargo, algunos gatos domésticos han vuelto a vivir en estado salvaje y reciben el nombre de gatos silvestres. Afortunadamente, en España y en otros países europeos aún viven felinos salvajes, pero sus cifras se ven amenazadas por el cruce con los silvestres.

En algunos lugares como Nueva Zelanda y Australia, la caza de los gatos salvajes ha tenido un efecto negativo. Y es que se trata de zonas donde los animales locales nunca han tenido que competir con un cazador con las habilidades de un gato. En las Islas Canarias también existe una gran población de gatos silvestres, pero algunos estudios de su alimentación sugieren que comen muchos más animales introducidos, como ratones y conejos, antes que especies nativas como la ardilla moruna o el erizo moruno. Así, su efecto en las especies nativas no parece ser tan grave como Australia o Nueva Zelanda.

Los gatos salvajes, por su parte, aún se encuentran en gran parte del mundo pero raramente se notan porque son extremadamente cautelosos con los humanos. Las diversas poblaciones en todo el mundo incluyen el gato salvaje europeo y el gato salvaje africano.

Los gatos domésticos aún se pueden cruzar con gatos salvajes y producir descendencia fértil, lo cual supone ahora un gran peligro para algunas especies de gatos salvajes en Escocia y Hungría, por ejemplo. La mayor población de gatos salvajes que queda está en España y Portugal, pero en estos países los gatos salvajes genéticamente puros también se ven amenazados por el cruce con gatos silvestres.