Los mimitos, una forma de hablar


Los mimitos, una forma de hablar

La reacción de un gato al contacto físico depende de la zona que se le toque. Como cualquier dueño de un gato aprende pronto, a los gatos les gusta que les acaricien debajo de la barbilla, detrás de las orejas y por la espalda hasta la base de la cola. Para los gatos salvajes, el aseo mutuo conlleva el contacto en estas mismas partes del cuerpo. En cambio, a los gatos no les gusta que les acaricien en otras partes como la barriga o que les acaricien a contrapelo. Y aunque es de opinión general que los gatos no son tan sociables como los perros, sus caricias y la satisfacción que le generan demuestran su naturaleza social.

Por ejemplo, dos gatos que se conocen en una situación amistosa a menudo se saludan frotándose y oliéndose la nariz. De hecho, se cree que los gatos reconocen a sus congéneres a través del olfato. De una manera similar, los gatos también tocan con la nariz a las personas. Algunos gatos golpean su cabeza contra la de su dueño, a veces bastante fuerte, como muestra de afecto.

Los gatos suelen frotar partes de su cuerpo donde tienen glándulas odoríferas para dejar su propio olor en el gato, persona o superficie que toquen, aunque su olor es solo perceptible por otros gatos.

Los felinos tienen glándulas odoríferas en la base de la cola, por ello, suelen frotarla a menudo en superficies verticales como las piernas de las personas. Otro gesto habitual en los gatos es el uso de las patas delanteras para hacer un movimiento como de amasar, encima de objetos, como mantas, y también encima de las personas. Y es que los gatos también tienen glándulas odoríferas especiales en la parte inferior de las patas. Este comportamiento suele manifestarse en gatitos jóvenes que usan el amasamiento para estimular la salida de la leche materna. No existe una explicación clara sobre el significado del amasamiento en gatos adultos, aunque se cree que, en la mayoría de casos, este comportamiento puede ser un gesto de confort que los gatos siguen haciendo cuando son adultos porque han sido domesticados para ser dóciles.

Cualquier gesto que reciba o que dé un gato tiene su significado. Y aunque existe una explicación para la mayoría de ellos, no hay mejor forma de comunicarse con un gato que observarle día a día e intentar aprender su idioma basado en gestos.