Los mordiscos de los perros: no sin tu permiso


Los mordiscos de los perros: no sin tu permiso

Todos queremos que nuestras mascotas sean dóciles, divertidas, juguetonas y simpáticas, pero no es agradable que no controlen sus mordiscos. Por eso la inhibición al mordisco es uno de los aprendizajes más importantes para tener un perro seguro para toda la vida.

No puedes olvidar que tu perro es como un niño pequeño y que, si no eres tú el que le dice que algo está mal, nadie lo hará. Tienes que tener en cuenta que debes enseñar al cachorro que tiene que parar cuando se le pida y que nunca podrá empezar el juego de mordisquear sin antes tener tu permiso.

Teniendo claras estas dos pautas, existen algunos ejercicios que te servirán de ayuda con tu perro: nada de mordiscos fuertes, sólo vale morder en las manos y está prohibido jugar con el pelo, los tobillos y la ropa. Una cuerda o un mordedor puede facilitar la enseñanza, pero siempre con la orden “suelta”, para que pare cuando tú le digas. Si tu perro no hace caso o aprieta demasiado fuerte tienes que chillar un simple “aiii, auuu” para que él mismo se dé cuenta que el juego ha terminado porque te ha mordido bruscamente.

Si sigues todas estas pautas, conseguirás que tu perro muerda sólo cuando tú se lo permitas y lo haga siempre para jugar.