Perros "topos" y los agujeros del jardín


Perros topos y los agujeros del jardín

Proezas

A muchos propietarios les ha pasado mirar desconsolados el resultado de las proezas de su perro en el jardín. Y es que muchos perros se entretienen escarbando y haciendo agujeros en la tierra…mejor aún si el propietario acaba de plantar flores y la tierra está recién removida y llena de olores interesantes. Para el propietario esta conducta es un problema, pero ¿para el perro lo es?
Escarbar entra dentro de las conductas normales de la especie canina pero a menudo los propietarios intentan corregirla. Hay quien simplemente vuelve a tapar el agujero, hay quien rellena los agujeros con agua o que pone en su interior alguna sustancia desagradable para el perro…pero en general el resultado no es satisfactorio y el perro sigue escarbando. La tendencia a escarbar está tan instaurada en la naturaleza del perro, que los perros pueden llegar a escarbar también superficies totalmente lisas y, en algunos casos, blandas como un sofá, una cama, el marco de una puerta o un mueble. Así que hay que ir al fondo de la cuestión y preguntarse ¿por qué los perros escarban?

 

Motivos

Los motivos pueden ser diferentes. Algunos perros escarban para enterrar un juguete, un hueso o la comida que les ha sobrado. Otros, después de haber oído un ruido o haber olfateado un olor que sale desde bajo tierra, empiezan a escarbar hasta desenterrar lo que ha llamado su atención. De hecho, entre los perros con mayor tendencia a escarbar se encuentran perros como los terriers de tamaño pequeño y los teckels, que han sido criados y seleccionados para cazar pequeñas presas que viven en túneles subterráneos. Escarbar agujeros en la tierra puede servir también para regular la temperatura corporal: si hace frio, el perro escarba un agujero y se enrosca en su interior; si hace calor, el perro prepara un lugar fresco para descansar. No extraña entonces que los perros de tipo nórdico y en general los dotados de un manto tupido tengan una fuerte tendencia a escarbar en las épocas más cálidas del año. Escarbar puede ser también una manera para salir de un sitio cerrado: algunos perros escarban cerca de los límites de su jardín cuando detectan, justo fuera de su alcance, algo interesante, como una hembra en celo, el rastro de una presa, un gato corriendo o los niños del vecindario jugando. Sin embargo, puede haber más explicaciones detrás de la conducta de los perros “topos” que escarban en el jardín. En algunos casos se trata de perros que viven en entornos poco estimulantes: para estos perros escarbar acaba siendo una salida para su necesidad de realizar actividad física. Perros que viven principalmente en el jardín y tienen pocas interacciones sociales podrían escarbar cerca de las puertas y ventanas de la casa. En otros casos, escarbar podría reflejar un problema de ansiedad del perro, o llegar a ser una conducta compulsiva.

 

Tratamiento

Para controlar la conducta de escarbar, lo primero es identificar su origen. Dependiendo de la causa de la conducta, el tratamiento se basa en eliminar la motivación del perro a escarbar o redirigir esta conducta hacia un lugar adecuado. Por ejemplo, en el caso de un perro que escarba para protegerse de la temperatura extrema, las medidas de intervención se basan en ofrecer protección sobre todo en los días más cálidos y más fríos. En los perros que viven en ambientes pobres de estimulación ambiental y social, el tratamiento consiste principalmente en enriquecer la vida del animal. Se puede organizar una rutina de interacción social durante el día que comprenda salidas, juegos, mimos y sesiones de entrenamiento y se pueden organizar actividades para cuando el perro se queda solo, por ejemplo, escondiendo trocitos de comida en el jardín o dejándole juguetes interactivos. Un perro estimulado mentalmente y cuyas necesidades sociales están satisfechas tiene menos tendencia a escarbar. Si la conducta es debida a la excitación provocada por los estímulos que aparecen en el vecindario, se puede controlar el acceso del perro al jardín cuando ocurren “cosas interesantes” fuera de su territorio o reducir la zona a disposición del perro para evitar que llegue al perímetro del territorio.

 

Control

Para perros que tienen una fuerte motivación a escarbar, como los terriers, lo más fácil es prepararle una zona donde les sea permitido escarbar. Se puede remover la tierra en una zona del jardín bien delimitada y esconder juguetes o trocitos de comida bajo tierra. Mientras tanto, hay que controlar el acceso del perro a las zonas donde no está permitido escarbar y distraerlo si estuviera a punto de “cometer un error”. Felicitar al perro cuando escarba en la zona adecuada y volver a esconder “sorpresas” bajo tierra ayudará a incrementar la conducta adecuada.

 

Profesional

En los casos donde escarbar depende de un estado de ansiedad del perro o es una conducta compulsiva, el tratamiento es más complejo y se necesita el asesoramiento directo de un profesional. Así que si tu perro muestra este comportamiento y tienes dudas sobre su motivación, es recomendable que consultes con un especialista en conducta. Con el tratamiento adecuado el perro reducirá esta conducta y habrá más posibilidades de tener un jardín en buen estado.