Por qué esterilizar a mi gato


Por qué esterilizar a mi gato

La esterilización es una de las decisiones más difíciles de tomar para los amantes de los gatos. Sin embargo, en este artículo te proponemos un repaso por las principales ventajas y desventajas de esta práctica. Y, de antemano, podemos decirte que existen muchas más ventajas que desventajas.

Se puede esterilizar a un gato de diversos modos. Los más frecuentes son la extracción de los ovarios y el útero, en el caso de las hembras, y la castración del macho mediante la extirpación de los testículos. Las consecuencias positivas y negativas de la esterilización difieren ligeramente entre los machos y las hembras. El beneficio más notable es la reducción de la población de gatos no deseados evitando la eutanasia, probablemente la causa de muerte más habitual entre los gatos. La esterilización es una operación bastante sencilla en las hembras y todavía más en el caso de los machos. Se puede realizar a cualquier edad, si bien en las hembras lo ideal es llevarla a cabo antes de que puedan tener su primera camada, es decir antes del primer ciclo sexual del animal, que llega aproximadamente a los 6 meses. En lo que respecta a los machos, es recomendable castrarlos antes de que cumplan 9 meses para evitar conductas no deseadas como la de marcar el territorio.

Repasemos las ventajas y las desventajas que tiene la esterilización en cada caso.

En el caso de las hembras la esterilización consiste en la extracción de los ovarios. Esta intervención tiene múltiples ventajas pero la principal es que la esterilización evita el riesgo de embarazos y de encontrarse con camadas no deseadas. Además, la esterilización de hembras también conlleva que tengan menos problemas de salud, sobre todo aquellos relacionados con el aparato reproductor, el parto y la cría.

La castración ayuda a evitar determinados problemas de conducta como extravíos, peleas y marcaje del territorio mediante orina de olor intenso. A su vez, los gatos castrados reducen el riesgo de sufrir problemas en los testículos y en la próstata.

En ambos casos, las principales desventajas son que, una vez tomada la decisión, el gato ya no podrá tener descendencia aunque se desee. Y, por otro lado, hay que tener en cuenta que los gatos esterilizados tienen mayores posibilidades de sufrir sobrepeso. Así que es importante seguir muy de cerca la evolución de su peso y cuidar su alimentación con una dieta adaptada una vez practicada la esterilización.