Sobre lo difícil que es detectarle enfermedades a tu gato


Sobre lo difícil que es detectarle enfermedades a tu gato

Los gatos se adaptan a su entorno, por eso un gato casero tiene menos probabilidades de enfermar que uno que pase mucho tiempo fuera de casa. A pesar de esto, un gato casero no acostumbra a mostrar debilidad y oculta sus enfermedades. Por eso te aconsejamos que estés muy pendiente de la conducta de tu gato, para poder detectar cualquier síntoma y poder actuar a tiempo.

Algunos de estos síntomas son simples conductas rutinarias que tu gato deja de hacer como, por ejemplo dejar de acicalarse o perder el apetito; también pueden lamerse o rascarse en exceso o perder peso. Otros de estos síntomas pueden ser más fáciles de detectar, como la tos, los estornudos o las secreciones nasales, el mal aliento, el babeo, la pérdida de equilibrio, diarreas, estreñimientos, vómitos frecuentes o problemas urinarios, pero igualmente también pueden pasar desapercibidos en cualquier momento. Por eso es muy importante estar atento a tu gato y no dejar que te engañe. Además, es de vital importancia que si, detectas alguno de estos síntomas acudas, sin falta, al veterinario para poder frenarlo a tiempo y volver a tener a tu gato en plena forma como antes. Porque si está sano, está feliz.