“¡Yupi! ¡Ya llegan las visitas!” El momento favorito de los perros


“¡Yupi! ¡Ya llegan las visitas!” El momento favorito de los perros

Cada vez que suena el timbre de la casa el perro se abalanza como una flecha hacia la entrada y, casi sin dar tiempo a ver quién llama, ya ha puesto sus enormes patas y su pegajosa lengua sobre la barriga del desprevenido invitado.

En más de una ocasión nos hemos sentido avergonzados ante el aparatoso recibimiento que nuestro cariñoso perro ofrece a cualquiera que se aventure a atravesar el umbral de la puerta. Pero, ¿por qué se comporta así? A veces es posible que demuestre de ese modo, con gran excitación, la felicidad que siente al ver a las personas. Otras, simplemente esté buscando que le presten atención ya que en ocasiones anteriores al comportarse así ha obtenido alguna recompensa (caricias, palabras cariñosas, etc.) por parte de su propietario. Una última razón que explica este comportamiento puede ser la necesidad de controlar las personas que no pertenecen a su familia y que entran en su territorio: sin embargo en este caso, la actitud del perro es menos amistosa que en los casos anteriores. Sea cual sea la razón, lo cierto es que se debe controlar.

Afortunadamente, los perros se pueden adiestrar y con un poco de paciencia, se puede conseguir que no vuelvan a apoderarse de las visitas. Para ello lo que hay que hacer es enseñarles a sentarse y darles ese comando antes de abrir la puerta.

Para saber cómo enseñarle este ejercicio, mira el video de Ana en la sección Training with Mama