Abstracts

Características de las convulsiones inducidas por neoplasias cerebrales en gatos

Cizinauskas S., Gandini G., Fatzer R., Schenkel M. , Jaggy A.

Procc. ESVN 16th Annual Symposium, 2004

 

Introducción: La investigación sobre las convulsiones en grandes poblaciones de gatos son escasas. EL objetivo del estudio es describir los datos clínicos y epidemiológicos en gatos con convulsiones inducidas por neoplasias cerebrales. Se revisan 1258 fichas de gatos sometidos a examen neurológico y se identifican 177 gatos con historia convulsiva (177/1258; 14%). Se evaluaron 154 gatos con una información completa.

Resultados: En el 8,4% (13/154) de gatos se diagnosticó una neoplasia intracraneal. El diagnóstico se confirmó mediante histología en 12/13 gatos. Los diagnósticos fueron linfoma (6/13), meningioma (3/13), astrocitoma (2/13), neuroblastoma olfatorio (1/13) y carcinoma de células escamosas broncogénico (1/13). La mayoría de gatos eran domésticos de pelo corto (10/13), No se apreció una predilección en el sexo. Todos los gatos eran adultos y con una edad que oscilaba entre 1-13 años. Las convulsiones fueron tanto de tipo generalizadas (8/13) como complejas y focales (4/13). En un gato se observaron ambos tipos de convulsiones. La frecuencia de las convulsiones tendía a a ser mayor en animales con astrocitoma, moderada en animales con linfoma y baja en animales con meningioma. El motivo de consulta principal fueron los trastornos neurológicos como son cambios en el comportamiento o en la marcha. La mayoría de gatos mostraban unos deficits neurológicos que situaban la lesión en cerebro central (8/13) en el tallo cerebral (3/13) o en ambos (1/13). La pruebas de imagen evidenciaron una lesión que ocupaba espacio en 2 gatos. EL análisis del LCR fue anormal en 4 gatos y normal en 3 gatos. El pronóstico a largo plazo no fue favorable en la mayoría de casos a pesar de la terapia anticonvulsionante.

Importancia clínica: En la literatura veterinaria ya está descrito que el linfoma y el meningioma suponen la mayoría de neoplasias cerebrales en gatos. Los hallazgos de este estudio apoyan este hecho también en gatos con convulsiones