Abstracts

Un mayor tamaño corporal en perros está asociado a excesos transitorios de Hormona de Crecimiento en una edad temprana

Sm Anim Clin Endocrinol 12[1]:1 Jan-Apr\'02

C.B. Chastain, Dave Panciera, (Favier RP, Mol JA, Kooistra HS, et al.; J Endocrinol 2001;170:479-484)

Objetivo: La variación en el tamaño corporal adulto entre las diferentes razas de perros puede variar de incluso x 100. Algunas razas gigantes como San Bernardo pueden incluso desarrollar rasgos de acromegalia. En los años 80 algunos estudios indicaban que el tamaño corporal está relacionado con las concentraciones plasmáticas de Somatomedina C o IGF-I. Diez años después, los resultados de otras investigaciones sugerían que las concentraciones de hormona del crecimiento (GH) en la prepubertad también estaban relacionadas con el tamaño corporal. El estudio intenta aclarar el papel de las diferentes hormonas en el tamaño corporal entre las diferentes razas de perros.

Animales: Se evalúan 6 perros de raza Beagle y 6 perros de raza Gran Danés desde las 6 semanas hasta las 24 semanas.

Procedimiento: Cada 2 semanas, se realizan extracciones de sangre cada 15 minutos durante 6 horas para realizar mediciones de GH, IGF-I y IGF-II.

Resultados: El peso corporal medio de los perros Beagle, aumentó de 3.6 a 10.8 kg durante el estudio, mientras que en los perros gran Danés aumentó de 8.6 a 30.1 kg. La concentraciones de IGF-I y IGF-II no eran diferentes entre ambas razas. El número de picos de la GH, durante las 6 horas, era mayor en el Gran Danés que en los Beagle. La media de los picos iba disminuyendo en los perros Gran Danés durante el estudio pero no en los Beagle. La amplitud media de los picos de GH era mayor en los perros Gran Danés hasta la 13ª semana de edad y luego seguían más bajos que en los Beagle.

Conclusiones y relevancia clínica: Los autores concluyen que las diferencias existentes entre las diferentes razas de perros están relacionadas con la liberación de GH y no con las concentraciones de IGF-I. Existe una liberación máxima entre las 6 y las 24 semanas de edad, y es más persistente en perros Gran Danés que en Beagles.