Abstracts

Torsión lobar hepática en perros: 13 casos (1995-2004).

Schwartz SG, Mitchell SL, Keating JH, Chan DL

J Am Vet Med Assoc 2006; 228: 242-247.

 

OBJETIVOS: Determinar la historia, los resultados de las pruebas diagnósticas, los hallazgos quirúrgicos y la progresión de perros con una torsión de un lóbulo hepático (LLT).

ANIMALES: 12 perros (uno con dos episodios).

MÉTODO: Se evaluaron los antecedentes, los signos clínicos, los hallazgos clínico-patológicos, las radiografías y las ecografías, la cirugía y los hallazgos histológicos, así como las complicaciones y el tiempo de hospitalización.

RESULTADO: los signos clínicos más frecuentes fueron anormalidades no-específicas (por ejemplo vómitos, letargia y anorexia) en la duración aguda o crónica. Todos los perros eran de grandes razas (una media de peso de 37,2 Kg.). Las alteraciones bioquímicas incluyeron una actividad aumentada de la alanin-aminotransferasa (12) y de la aspartato-amino transferasa (11). Los resultados de la ecografía abdominal sostenían el diagnóstico en 5 de 8 casos. Los lóbulos afectados incluían el lóbulo medial izquierdo (4), lóbulo lateral izquierdo (3), el proceso papilar del lóbulo caudal (2), lóbulo caudal (1) y lóbulo lateral derecho (1). La exploración abdominal y la lobectomía se realizaron en 12 de 13 casos, y en 11 de esos 12 casos el perro sobrevivió.

RELEVANCIA Y SIGNIFICADO CLÍNICO: Los resultados sugieren que le desarrollo de signos clínicos no específicos como vómitos, letargia y anorexia, juntamente con la elevada actividad enzimática hepática y una neutrofilia madura en perros de mediana-gran estatura debería incrementar el índice de sospecha para una LLT. La ecografía abdominal con una valoración doppler puede ser de ayuda para establecer el diagnóstico. El pronóstico a largo plazo de los perros que sobreviven al periodo de hospitalización es excelente.