Abstracts

Tratamiento de la trombocitopenia inmunomediada grave con inmunoglobulina humana en 5 perros

Domenico Bianco, P. Jane Armstrong, Robert J. Washabau

Journal of Veterinary Internal Medicine 2007;21:694–699

 

Introducción: El tratamiento inicial de elección para la Trombocitopenia inmunomediada (IMT) es la administración de glucocorticoides con o sin inmunoterapia adicional. La mayoría de perros tratados muestran mejoras en el número de plaquetas entre 5- 7 días de iniciar la terapia, aunque a menudo se observan complicaciones hemorrágicas antes de observar al respuesta. La inmunoglobulina humana intravenosa (hIVIG) bloquea los receptores Fc en las células fagocíticas mononucleares en perros. Se usa en humanos con Púrpura trombocitopénica idiopática. El objetivo del estudio es describir los afectos adversos y los beneficios de la hIVIG además de la terapia inmunosupresora en 5 perros con IMT grave.

Resultados: No se observaron efectos adversos durante o después la infusión de la hIVIG en los perros tratados. En los 6 meses después del tratamiento, todos los perros eran clínicamente normales cuando se uso una terapia inmunosupresora convencional. La hIVIG se administró a los 3 días del inicio de la terapia inmunosupresora en 4 perros y a los dos días en 1 perro. En todos los perros la media del número de plaquetas antes y 24 horas después de la infusión de la hIVIG (0.28- 0.76 g/kg) fue de 2.500/ µl y 50,600/µl (62,750/µl para los 4 que respondieron) respectivamente. Un paciente no respondió puntualmente a la hIVIG y el número de plaquetas aumentó a 66.000/ µl a los 9 días de la terapia inmunosupresora. La duración media de la hospitalización post-hIVIG en todos los perros fue de 1.8 días (12 horas para los que respondieron) y la media de la duración total de la hospitalización fue de 4.6días (3.5 días para los que respondieron). Después de la infusión de la HIVIG cesaron las hemorragias activas y no se necesitaron transfusiones sanguíneas en los perros que respondieron.

Importancia clínica: La hIVIG fue bien tolerada en estos perros y parece estar asociada a una recuperación rápida del número de plaquetas y de la mejora de los signos clínicos en la mayoría de perros con IMT