Abstracts

Concentraciones de tiroxina y cortisol sérico como predictores de muerte en cachorros enfermos críticos con diarrea por parvovirus.

Schoeman, J. P.; Goddard, A.; Herrtage, M. E.

J.Am.Vet.Med.Assoc., 2007; 231: 1534-1539.

OBJETIVOS: Evaluar el papel de las hormonas adrenales y tiroideas en la predicción de muerte en una población de cachorros enfermos críticos con diarrea causada por parvovirus por medición seriada diaria de las concentraciones séricas diarias de cortisol y tiroxina.

ANIMALES: 57 cachorros enfermos críticos con diarrea por parvovirus admitidos en el hospital y 17 perros control clínicamente normales.

MÉTODO: se mesuraron las concentraciones basales de cortisol sérico y tiroxina en cada perro con diarrea por parvovirus en el momento de la admisión (antes de ser tratados) y diariamente hasta que fallecían, eran eutanasiados o se daban de alta.

RESULTADO: el tiempo medio entre la admisión y la muerte fue de 48h (en el día 3). La mediana de concentración de cortisol en el día 1 (admisión) en todos los perros con diarrea por parvovirus (248 nmol/L) fue significativamente más elevada que en los perros control (77 nmol/L). No existían diferencias significativas en la mediana de la concentración de cortisol sérico en el día 1 de los 11 perros que murieron (302 nmol/L) y los 46 que sobrevivieron (238 nmol/L). Sí se observó una mediana significativamente más elevada de la concentración sérica de cortisol en los días 2 y 3 de los perros que no sobrevivieron comparados con los que fueron dados de alta. La media de concentración sérica de tiroxina en el día 1 en los perros enfermos con diarrea por parvovirus fue significativamente más baja que en los perros control (8.12 nmol/L vs 35 nmol/L, respectivamente). La mediana de concentración sérica de tiroxina de los perros que no sobrevivieron (4.4 nmol/L) era significativamente más baja que la del grupo de perros sobrevivientes (9.2 nmol/L) en la admisión y se volvía incluso más baja en los días 2 y 3.

CONCLUSIONES Y SIGNIFICADO CLÍNICO: Unas concentraciones séricas elevadas de cortisol y bajas de tiroxina a las 24 y 48 horas después de la admisión fueron asociadas con muerte en perros con diarrea por parvovirus.