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Adenocarcinoma y Leiomiosarcoma gástricos en perro: Un estudio retrospectivo de 21 casos (1986-1999) y revisión de la literatura

J Am Anim Hosp Assoc 38[2]:157-164 Mar-Apr\'02

Heather M. Swann; David E. Holt

Se incluyen en el estudio 21 perros con el diagnóstico histopatológico de adenocarcinoma (n=19) o leiomiosarcoma (n=2) gástricos.

La edad de inicio de los síntomas oscila entre 3.5-13 años, aunque la mayoría (81%) tenía más de 5 años de edad. No se halló predilección de raza o sexo. Los signos clínicos más comunes fueron vómitos, anorexia parcial, y pérdida de peso. Los procedimientos de imagen que se realizaron fueron radiografías torácicas y abdominales (n=17), gastrogramas de contraste positivo (n=9), ecografía abdominal (n=16) y endoscopia gastrointestinal (n=3), y los que aportaron más claves diagnósticas, fueron los de contraste (8/9), la ecografía (16/16)y la endoscopia (3/3).

En 14/19 perros con adenocarcinoma se observaron metástasis en ganglios linfáticos gástricos, omento, hígado, duodeno, páncreas, bazo, esófago, glándulas adrenales y pulmones. En los dos casos de leiomiosarcoma se observaron metástasis que abarcaban hígado (n=2), y duodeno (n=1). El tratamiento fue muy variable y consistía en quimioterapia y cirugía bien solas o en combinación. Debido a la pequeña cantidad de casos (n=4) en los que se realizó quimioterapia no se pudieron evaluar sus efectos, bien sola o bien combinada con la cirugía; los tiempos de supervivencia oscilaban entre las 9 semanas y los 7.5 meses. La cirugía consistió en una técnica Billroth tipo I o una gastroyeyunostomía (7/19 adenocarcinomas y 2/2 leiomiosarcomas), y ocasionó un alivio inmediato de la obstrucción del flujo gástrico con una mejoría clínica en el postoperatorio inmediato, aunque globalmente s observó que no alteraba ni el curso ni la evolución de la enfermedad. La recurrencia de los signos clínicos fue entre 3 días y 10 meses después de la cirugía, y ocasionó la eutanasia en todos los animales.

Los autores concluyen que por este estudio y por la literatura al respecto, los perros con neoplasia gástrica primaria tienen un pronóstico pobre. Dado el alto potencial de metástasis de estos tumores debe hacerse un esfuerzo para determinar su fase de evolución entes de la cirugía.