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Abstracts

Evaluación de la eficacia y seguridad para el uso de dos protocolos de sedación y analgesia para facilitar la ventilación asistida en perros sanos.

Ethier, M. R., Mathews, K. A., Valverde, A., Kerr, C., Bersenas, A. M., Nykamp, S. G., Davis, C.

Am. J. Vet. Res. 69, 1351-1359, 2008.

OBJETIVOS: determinar la efectividad y seguridad de 2 protocolos sedación-analgesia para facilitar la ventilación asistida en perros sanos.

ANIMALES: 12 perros sanos.

MÉTODO: los perros se distribuyeron aleatoriamente en dos grupos. La dosis media para el protocolo 1 fue diazepam (0.5 mg/kg/h [n = 3 perros]) o midazolam (0.5 mg/kg/h [3]), morfina (0.6 mg/kg/h [6]), and medetomidina (1.0 microg/kg/h [6]). Las dosis medias para el protocolo 2 fue diazepam (0.5 mg/kg/h [n = 3]) o midazolam (0.5 mg/kg/h [3]), fentanil (18 microg/kg/h [6]), y propofol (2.5 mg/kg/h [6]). Cada perro recibió los fármacos durante 24h consecutivas. Todos los perros se ventilaron mecánicamente con ajustes en volumen minuto para mantener normocapnia y normoxemia. Las variables cardio-respiratorias fueron recogidas. Se asignó una clasificación numérica de confort cada hora para valorar la eficacia. Se efectuó cada 6 horas cambios de posición, fisioterapia y cuidados de la boca. Se mesuró el gasto urinario cada 4 horas.

RESULTADO: el uso de ambos protocolos mantuvo a los perros en unos rangos de confort óptimo con valores superiores a 85% del tiempo. El primer perro de cada grupo fue excluido del estudio. En el protocolo 1 quedó evidenciada una disminución significativa de la frecuencia cardiaca, del consumo de oxigeno y del ratio de extracción de oxigeno. Los valores del índice cardiaco en los perros ventilados fué inferior que los valores descritos en perros sanos no-sedados. El consumo de oxigeno, la concentración de lactato, y el exceso de base arterial se mantuvo dentro de rangos de referencia para los dos protocolos.

CONCLUSIONES Y SIGNIFICADO CLÍNICO: El uso de ambos protocolos fue efectivo para facilitar una ventilación mecánica. Una reducción en el índice cardiaco fue detectado para ambos protocolos como resultado de una bradicardia. De todos modos, el consumo de oxígeno y la perfusión global tisular no se afectó negativamente.