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Las Gammapatías Monoclonales en el perro: Un estudio retrospectivo de 18 casos (1986-1999) y revisión de la literatura

J Am Anim Hosp Assoc 38[2]:135-147 Mar-Apr\\\'02

Jerome M. Giraudel Jean-Pierre Pages; Jean-Francois Guelfi*

Objetivo: Las Gammapatías Monoclonales (GM) en perro suelen ocurrir asociadas a un grupo bastante heterogéneo de enfermedades que se caracterizan por un aumento en la proliferación de un único clon de linfocitos B que producen una síntesis excesiva de un tipo de inmunoglobulina o un subtipo (cadenas ligeras o pesadas). Las etiologías son diversas y pueden incluir neoplasias mielógenas, enfermedades no mielógenas o ser idiopáticas. El propósito de este estudio, es comparar los hallazgos clínicos y laboratoriales de 18 casos evaluados retrospectivamente, incluyendo hallazgos todavía no descritos, y compararlos con los descritos en otros trabajos.

Animales: Se evaluaron 18 casos.

Resultados: De los 18 casos, la mayoría de ellos estaban asociados a tumores linfoproliferativos, incluyendo mieloma múltiple (n=9) macroglobulinemia de Waldenström (n=1), linfoma (n=1) leucemia linfocítica crónica (n=1) y plasmocitoma mucocutáneo (n=1). También era considerable la existencia de gammapatías monoclonales no mielógenas como en leishmaniosis (n=3) y erlichiosis (n=2). Aunque los síntomas y el motivo de consulta no eran muy específicos, eran susceptibles de clasificarlos en 3 grupos, uno de signos secundarios a la infiltración neoplásica o a los órganos afectados, otro grupo de signos relacionados con la producción excesiva de inmunoglobulinas monoclonales ( Ej. síndrome de hiperviscosidad) y un tercer grupo de signos relacionados con la patogénesis de la enfermedad adyacente (fallo renal en leishmaniosis). El síntoma clínico más frecuente fue la evidencia de una diátesis hemorrágica, mientras que la hemorragia retiniana fue la manifestación clínica más común. Los hallazgos laboratoriales significativos fueron proteinuria (aunque solo dos perros tuvieron la confirmación de una proteinuria de Bence Jones), hipoalbuminemia y anemia. La hiperproteinemia solo se observó en 14/18 casos, pero todos los 18 perros tenían hiperglobulinemia. Las inmunoglobulinas que se aislaron fueron IgG, IgA e IgM aproximadamente con la misma prevalencia ( 42%, 33%, y 25% respectivamente). Mientras que todos estos hallazgos coinciden con los de otros trabajos, en esta serie se detectaron unos procesos únicos, como son, un mieloma múltiple con una secreción de IGM, otro mieloma con 2 picos agudos en el trazado electroforético, un plasmocitoma mucocutáneo secretor de una paraproteína IgG y un caso de leucemia linfocítica crónica asociada a una L-amiloidosis sistémica. El tratamiento dependiente de la enfermedad adyacente fue generalmente de una respuesta pobre, sobre todo, en casos de mieloma y erlichiosis

Conclusiones y relevancia clínica: Los autores concluyen que el porcentaje de etiologías no-linfoproliferativas es significativo y que tanto la erlichiosis como la leishmaniosis, deberían considerarse en el diagnóstico diferencial de perros con gamapatías monoclonales, ya que los hallazgos clínicos, laboratoriales e inmunológicos pueden ser similares a los de las enfermedades linfoproliferativas.