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Ectasia de los conductos mamarios en perros: 51 casos (1992-1999)

J Am Vet Med Assoc. 2001;218:1303-1307. Miller MA,Kotter SJ, Cohn LA, Johnson GC, Kreeger JM, Pace LW, Ramops-Vara JA, Turk JR, Turnquist SE.

 

Objetivo: Evaluar las características clínicas y patológicas de la ectasia de los conductos mamarios en perros mediante un estudio retrospectivo

 

Animales: 51 perros con ectasia de los conductos mamarios..

 

Procedimiento: Se evaluó la información acerca de la condicion corporal, la historia, el número y la localización de las glándulas mamarias afectadas, la apariencia de las lesiones, el tratamiento quirúrgico, el tratamiento no quirúrgico y la evidencia de recurrencia o desarrollo de neoplasia mamaria, obtenida mediante encuestas distrubuídas a los veterinarios que refirieron biopsias de ectasia de los conductos mamarios entre 1992 y 1999.

 

Resultados: La ectasia de los conductos fue el diagnóstico primario en 51 de 1.825 (2.8%) de las biopsias de mama y comprendió el 48% de las patologías mamarias no neoplásicas. Los perros afectados se distribuyeron uniformemente entre las edades de 1 a 13 años, con una edad media de 6.1 /- 3.1 años. Todos los perros eran hembras (31 sexualmente intactas, 20 castradas) y 10 de las 26 habían parido. La ectasia de los conductos se describió como nodular (26 perros), cística (13) y multiglandular (11), y se localizo en las glándulas caudales (31) más comúnmente que en las craneales (14) o medias (10). La ectasia recurrió en 3 perras. Una perra tenía una historia previa de excisión de un adenocarcinoma mamario y otra perra desarrolló un carcinoma mamario posteriormente.

 

Conclusiones y relevancia clínica: La ectasia de los conductos afecta a perras maduras, tanto sexualmente intactas como castradas, con un amplio margen de edad. Ciertas razas estaban afectadas más comúnmente de lo previsto. No fue evidente un mayor riesgo de desarrollo de neoplasias mamarias. La ectasia de los conductos debería considerarse como causa de aumento del tamaño de la glándula mamaria, especialmente si la naturaleza quística es evidente o en perras jóvenes. La mastectomía suele ser curativa, aunque debería descartarse la neoplasia en perras con ectasia.