Abstracts

Trastornos hormonales en perros obesos

L Martin Siliart B

13th ESVIM Forum 2003

 

Introducción: El aumento en la prevalencia de la obesidad en medicina veterinaria empieza ser preocupante. En medicina humana la bibliografía recalca el papel de varios factores, como los metabólicos, hormonales o de comportamiento, así como ciertas predisposiciones genéticas. En perros, aunque el tratamiento a base de restricción calórica parece ser simple, su éxito parece ser un tema algo más complejo. De hecho, algunos perros no pierden peso a pesar de ser tratados con dietas bajas en calorías, o vuelven a recuperar peso después de un período de restricción calórica. Estas observaciones sugieren que la obesidad está asociada al ritmo metabólico y posiblemente a algunos cambios hormonales. Con el fin de clarificar el status hormonal de los perros obesos, se realiza este estudio, cuyo objetivo es determinar la incidencia de los trastornos hormonales que están asociados al sobrepeso. Se seleccionan 31 perros que cumplían dos condiciones, ser obesos y no tener ningún signo de enfermedad hormonal. Se realizan extracciones sanguíneas antes, a los 90 y a los 180 minutos de la administración de ACTH y TRH. Se miden las concentraciones de T4.libre, cortisol, TSH, IGF1, y prolactina.

Resultados: La media de sobrepeso de estos perros fue del 27% /- 12% y la media de edad era de 7 /- 3 años. Los perros pertenecían a varias razas y el 74% eran hembras y el 58% eran animales castrados de cualquier sexo. El 61% de perros, mostró trastornos de función adrenocortical (sólo el 13% mostraron cierta hipereactividad). Se observó hiperprolactinemia en el 32% de perros y aumento de IGF1 en el 1% de perros. El 61% de perros tenía trastornos de la función tiroidea. De estos perros el 42% tenían hiposecreción de T4.libre después de una inyección de TRH, mientras que el 58% tenían hipotiroidismo confirmado (T4.libre baja y TSH alta). Sólo el 13% de perros no tenían ninguna alteración hormonal

Importancia clínica: Estos resultados recalcan la alta incidencia de trastornos hormonales en perros obesos sin signos clínicos de enfermedad hormonal aparentes. Estos resultados, pueden explicar el porque muchos tratamientos dietéticos fallan, y demuestran la importancia que tiene el hecho de valorar la función endocrina durante la primera evaluación de los perros obesos.