Abstracts

Bacteriuria subclínica en gatos: prevalencia, hallazgos en estos urianálisis y factores clínicos de riesgo

Puchot ML, Cook AK, Pohlit C.
J Feline Med Surg. 2017 Jan 1
  • La bacteriuria subclínica (BS) es la colonización bacteriana del tracto urinario en ausencia de signos clínicos. Los objetivos de este estudio fueron determinar la prevalencia de la BS en gatos y describir los otros resultados de estos análisis de orina. En segundo lugar, las características de los pacientes con BS se compararon con las de los gatos sin BS. Se realizó una búsqueda electrónica identificando todos los cultivos de orina realizados en los gatos en un hospital universitario entre 2009 y 2015. Los resultados se subdividieron basándose en la presencia o ausencia de enfermedad del tracto urinario inferior (LUTD) y la identificación de gatos BS-positivos. La primera población control fue con muestras de gatos sin LUTD. La segunda población fue con muestras identificadas como no BS-positivos, incluyendo muestras negativas de animales subclínicos y de animales con LUTD.
  • En total, 31/500 (6,2%) de las muestras de animales subclínicos fueron positivas. La mayoría de las infecciones fueron debidas a un solo organismo (n = 27); cuatro contenían múltiples organismos. Escherichia coli, fue la especie más comúnmente aislada (58%), seguida de Enterococcus spp (25%). Las muestras positivas solían provenir más de gatas (n = 24) que de machos (n = 7; p = 0,0054). La BS, estaba fuertemente asociada a la bacteriuria (60% frente a 6%; P <0,0001) y piuria (67% vs 19%, p <0,0001). Las muestras positivas fueron más propensas a tener el análisis del sedimento anormal de forma significativa (odds ratio 13.5, p <0,0001). Cuando se comparó con todos los especímenes, incluidos los que provenían de LUTD, la BS se asoció significativamente con una densidad de orina menor (1,022 vs 1,030, p = 0,0256) y con presencia de enfermedad renal crónica (68% vs 46%, p = 0,0168).
  • Los autores concluyen que la BS no parece ser un fenómeno común en gatos y, en la mayoría de los casos, está asociado con un examen del sedimento urinario anormal. En base a este estudio, no estaría muy indicado realizar un cultivo de orina en un gato sin signos clínicos de LUTD y con un sedimento urinario sin cambios evidentes.