ABSTRACTS

Evaluación de la relación longitud del hígado/ longitud de la vértebra torácica 11 como método de cuantificación del tamaño del hígado en gatos

An G, Kwon D, Yoon H, Yu J, Bang S, Lee Y, Jeon S, Jung J, Chang J, Chang D.
Vet Radiol Ultrasound. 2019 Nov;60(6):640-647

  • En gatos con sospecha de enfermedad hepática la radiografía abdominal es una prueba diagnóstica estándar, pero las mediciones absolutas del tamaño del hígado en imagen radiográfica pueden verse afectadas por otros factores como la posición, la técnica radiográfica y la obesidad.
  • Se diseñó un estudio, analítico y transversal, con una parte prospectiva y otra retrospectiva, donde se evaluó la ratio longitud del hígado/ longitud de la vértebra torácica 11 (LH/T11) como método para minimizar estos efectos externos. Se incluyeron de forma prospectiva 25 gatos clínicamente sanos y se compararon las mediciones de la relación radiográfica LH/T11 con las mediciones del volumen del hígado por TAC. También se valoraron los efectos que podían ejercer algunos factores técnicos radiográficos (postura corporal, estado de decúbito y el centro del rayo respecto a la relación LH/T11) y el observador. En la parte retrospectiva se incluyeron 324 gatos sin evidencia de enfermedad hepática, en los que las mediciones radiográficas de la relación LH/T11 se realizaron utilizando radiografías laterales derechas. Se compararon entre los grupos algunos aspectos de la reseña del animal (edad, sexo, peso corporal y puntuación de condición corporal).
  • Hubo una fuerte correlación significativa entre la relación LH/T11 y el volumen del hígado por TAC (P < 0,001), y esta relación  no se vio afectada por los factores técnicos radiográficos valorados. El valor de referencia de la proporción LH/T11 fue 4,22 ± 0,54. Al valorar los aspectos de la reseña del animal, la relación LH/T11 no difirió entre los grupos.
  • Los hallazgos del estudio apoyan el uso de la relación LH/T11 como un nuevo índice cuantitativo del tamaño del hígado en la imagen radiográfica de gatos. Serían necesarios futuros estudios en gatos clínicamente afectados para validar aún más este método.