ABSTRACTS

Manifestaciones clínicas hallazgos laboratoriales tratamientos y resultados de intoxicación aguda por organofosforados y carbamatos en 102 perros: un estudio retrospectivo

Klainbart S, Grabernik M, Kelmer E, Chai O, Cuneah O, Segev G, Aroch I.
Vet J. 2019 Sep

  • Los organofosforados (OP) y los carbamatos son insecticidas de uso común y fuentes importantes de intoxicación tanto en humanos como en animales. Sin embargo, no existen estudios a gran escala de estas intoxicaciones en perros.
  • Se revisaron retrospectivamente los registros médicos de los perros de un hospital y se identificaron 102 perros definitivamente diagnosticados con intoxicación aguda por OP o carbamatos.
  • Los signos clínicos más comunes en la presentación incluyeron temblor muscular, hipersalivación, miosis, debilidad, vómitos y diarrea. La hipersalivación, el temblor muscular y la taquipnea se asociaron significativamente (P <0.05) con la supervivencia en el momento del alta; mientras que la debilidad, el letargo mental, la anorexia, las membranas mucosas pálidas y el movimiento de remar en las piernas se asociaron significativamente con la muerte.
  • Las anormalidades comunes de laboratorio incluyeron disminución de la actividad de la pseudocolinesterasa, acidemia, aumento de la proteínas plasmáticas, leucocitosis, hipocloremia, hiperbilirrubinemia, aumento de creatinina y actividades de alanina transaminasa (ALT), aspartato transaminasa (AST) y creatin-quinasa, y prolongación del tiempo de tromboplastina parcial activada (aPTT).
  • En comparación con los sobrevivientes, los no sobrevivientes mostraron significativamente: mayores frecuencias de trombocitopenia, disminución de CO2 en sangre, tiempo de protrombina (TP) prolongado, hipernatremia, hipercalemia, hipocolesterolemia, hipoproteinemia, hipertrigliceridemia, aumento de la actividad ALT y aumento de la concentración de urea; concentraciones medias más bajas de bicarbonato en sangre venosa, cloruro sérico y CO2 total; y medianas más altas de TP, concentraciones séricas totales de bilirrubina y urea, y actividades ALT y AST.
  • Los tratamientos frecuentes para los perros intoxicados fueron con difenhidramina, sulfato de atropina, antibióticos, diazepam y pralidoxima, mientras que algunos (19.2%) requirieron anestesia general y ventilación mecánica. La tasa de supervivencia de los perros tratados con lavado gástrico fue mayor (P = 0.041) en comparación con la de los perros restantes. El desarrollo de insuficiencia respiratoria y la necesidad de ventilación mecánica se asociaron significativamente (P <0.001) con la muerte. La tasa de mortalidad fue del 17%.