Abstracts

Un estudio retrospectivo de perros con hipoadrenocorticismo atípico.

Wakayama JA, Furrow E, Merkel LK, Armstrong PJ.
J Small Anim Pract. 2017 Mar 1
  • El objetivo de este estudio era describir los resultados clínico-patológicos y hallazgos observados en perros con hipoadrenocorticismo atípico (Grupo 1) y perros con sospecha de hipoadrenocorticismo atípico cuyas concentraciones de cortisol post-estimulación con hormona adrenocorticotrópica (ACTH) eran superiores a 55 nmol / L, pero por debajo del intervalo de referencia de laboratorio (Grupo 2). Se realizó una búsqueda de los registros médicos para identificar perros diagnosticados con hipoadrenocorticismo entre enero de 2004 y junio de 2014. Los perros fueron excluidos si tenían un ratio Na: K menor de 27 o si habían recibido alguna terapia previa que pudiera interferir con la prueba de estimulación con ACTH. Se incluyeron 40 perros en el grupo 1 y nueve perros en el grupo 2.
  • En el grupo 1, las anomalías bioquímicas más frecuentes fueron hipoalbuminemia (87%) e hipocolesterolemia (76%). De los 35 perros del grupo 1 que tenían resultados de bioquímica de seguimiento, cinco (14%) desarrollaron anomalías electrolíticas entre los 2 - 51 meses después del diagnóstico. De los siete perros del grupo 2 donde hubo seguimiento, se interrumpió el tratamiento con glucocorticoides en dos perros, y no hubo retorno de signos clínicos, cuatro perros fueron diagnosticados posteriormente con enfermedad inflamatoria intestinal y un perro siguió presentando signos clínicos a pesar del tratamiento con glucocorticoides.
  • Los autores del estudio concluyen que los perros con signos gastrointestinales e hipoalbuminemia y/o hipocolesterolemia deberían ser evaluados para hipoadrenocorticismo atípico. Se recomienda la monitorización y seguimiento de los electrolitos porque algunos desarrollan anomalías electrolíticas. Aunque los perros del grupo 2 tuvieron una presentación clínica compatible con hipoadrenocorticismo atípico, el diagnóstico parecía improbable en base a la revisión de los datos de seguimiento. Los perros con resultados equívocos en la estimulación post-ACTH deberían ser evaluados para otras enfermedades subyacentes, tales como la enfermedad inflamatoria intestinal. En estos perros estaría justificada la medición de ACTH endógena