Abstracts

Valoración de la resucitación cardiopulmonar en 121 perros y 30 gatos en un hospital universitario (209-2012)

McIntyre RL, Hopper K, Epstein SE.
J Vet Emerg Crit Care 2014;24: 693-704
  • Este estudio describe de forma prospectiva la reanimación cardiopulmonar (RCP) y evalúa los factores asociados con el resultado en perros y gatos con parada cardiorrespiratoria (PCR) en un hospital universitario. Se valoraron 121 perros y 30 gatos que se sometieron a una RCP. Los veterinarios encargados completaron un formulario de datos inmediatamente después de la finalización de la RCP. 
  • En 87 (58%) animales se consiguió el retorno de la circulación espontánea (RCE), 49 (32%) tuvieron un RCE> 20 minutos, 15 (10%) estaban vivos a las 24 horas, y 8 (5%) fueron dados de alta con vida. Las anormalidades cardiovasculares fueron la causa más probable de precipitar una PCR  (51/151, 34%). La existencia de un catéter intravenosos antes de la PCR (P = 0,01) y la presencia de pulsos palpables durante la RCP (P = 0,007) se asociaron ambos con el logro de la RCE. Un aumento del tiempo entre la PCR y la RCP  (P = 0,04), una mayor duración de la RCP (p <0,0001), y causa neurológica de paro cardiorrespiratorio (P = 0,02) se asociaron con no lograr la RCE. No hubo asociación entre RCE y el ritmo identificado en el ECG previo al paro cardiorrespiratorio, el peso del animal, el número de personas presentes, y el sistema de ventilación pulmonar.  El 34% de los pacientes sometidos a necropsia tenía lesiones macroscópicas e histológicas consideradas secundarias a la RCP. 
  • Los autores concluyen que  las intervenciones de RCP tempranas están más asociadas a una mayor probabilidad de lograr la RCE, haciendo hincapié en la importancia que tiene un reconocimiento rápido y adecuado y el inicio de los esfuerzos de la RCP. Aunque las tasas RCE en este estudio han sido comparables o superiores a otros estudios la tasa de animales que sobrevivieron fue menor que la reportada en pacientes humanos, lo que  puede sugerir que algunos avances en la atención de la fase post RCP, podrían ser beneficiosa para la RCP veterinaria del futuro