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Gastroenterología

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Biopsia pancreática vía quirúrgica en 24 perros y 19 gatos: complicaciones postquirúrgicas y relevancia clínica de los hallazgos histológicos

Pratschke KM, Ryan J, McAlinden A, et al
J Small Anim Pract 2015;56: 60-66

  • El objetivo de este estudio es evaluar las complicaciones postoperatorias inmediatas asociadas con las biopsias de páncreas en perros y gatos, y revisar la relevancia clínica de los hallazgos de las biopsias. Se realizó una revisión retrospectiva de las historias clínicas de dos centros de referencia de los casos sometidos a biopsia de páncreas entre 2000 y 2013. 
  • Un total de 24 perros y 19 gatos sometidos a una biopsia pancreática vía quirúrgica tenían suficientes detalles en sus historias clínicas y cumplían los criterios de inclusión. Se detectaron complicaciones postoperatorias en 10 casos, de los cuales 5 fueron sugestivos de pancreatitis post-quirúrgica. Dos pacientes fueron sacrificados dentro de los 10 días posteriores a la cirugía debido a la enfermedad de base primaria; ninguno había sufrido complicaciones postoperatorias. Se diagnosticó patología pancreática en 19 casos, en 7 casos se observó hiperplasia nodular benigna de páncreas sin otros cambios, y no se observaron anomalías en 18 casos. 
  • Los autores concluyen que después de una biopsia pancreática quirúrgica pueden surgir complicaciones, aunque el riesgo es mínimo con una buena técnica quirúrgica. La biopsia de páncreas puede proporcionar ayuda útil en la gestión de casos, pero no está claro si una biopsia pancreática negativa debería utilizarse para descartar una enfermedad pancreática. Es más probable no encontrar alguna patología significativa en la biopsia de páncreas en perros que en gatos, donde la pancreatitis crónica fue el hallazgo más frecuente
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Prevalencia de la infección por Giardia en perros y gatos, una revisión sistemática y meta-análisis de los estudios de prevalencia en muestras fecales

Bouzid M, Halai K, Jeffreys D, et al
Vet Parasitol 2015;207: 181-202

  • La Giardia tiene una diferentes especies huéspedes y es una causa común de la enfermedad diarreica en los seres humanos y animales. Se sabe que los animales de compañía son capaces de transmitir una serie de enfermedades zoonóticas a sus propietarios, incluyendo la giardiasis, pero no se conoce bien la magnitud de este riesgo. El objetivo de este estudio fue analizar las tasas de prevalencia de giardiasis en perros y gatos en todo el mundo mediante una revisión sistemática.
  • Las tasas de prevalencia agrupadas fueron del15,2% (IC del 95%: 13,8-16,7%) para perros y del 12% (IC del 95%: 9,2 a 15,3%) para los gatos aunque hubo mucha heterogeneidad entre los estudios. También se observó que el método de diagnóstico utilizado tenía un gran impacto en las prevalencias reportadas, de forma que los estudios que utilizaron ELISA, IFA y PCR arrojaron unas tasas de prevalencia entre 2,6 y 3,7 veces mayor que los estudios que utilizaron la microscopía. Los animales sintomáticos tuvieron unos ratios de mayores tasas de prevalencia (PRR) mayores que los animales asintomáticos, siendo  1,61 (IC del 95%: 1,33 a 1,94) en perros y 1,94 (IC del 95%: 1,47 a 2,56) en los gatos. La Giardia fue mucho más frecuente en los animales jóvenes. El PRR para los gatos de más de > 6 meses, fue de 0,47 (0,42 a 0,53), y en perros de la misma de edad fue de 0,36 (0,32-0,41). Además, los perros que los dueños tienen como mascota fueron menos propensos a ser positivos (PRR = 0,56 (0,41-0,77)), no así en gatos, donde no hubo diferencias según el modo de vida.
  • Las conclusiones de esta revisión son que la excreción fecal de Giardia es común en perros y un poco menos en los gatos. Las tasas exactas de excreción dependen del método de diagnóstico utilizado, la edad y el origen del animal. El riesgo que esta situación endémica representa para la salud humana todavía no está claro, ya que no sólo dependerá de las tasas de prevalencia, sino también de los tipos de Giardia que se excretan y de cómo las personas interactúan con sus mascotas
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Evaluación de las concentraciones séricas de marcadores bioquímicos y el tiempo de supervivencia en perros con enteropatía perdedora de proteínas

Equilino M, Theodoloz V, Gorgas D, et al
J Am Vet Med Assoc 2015;246: 91-99

  • Este estudio evalúa las concentraciones séricas de algunos marcadores bioquímicos y el tiempo de supervivencia en perros con enteropatía perdedora de proteínas (PLE). Se evaluaron de forma prospectiva 29 perros con PLE y 18 perros con diarrea con respuesta a alimentos (FRD). Se disponía de valores iniciales de las concentraciones séricas de diversos marcadores bioquímicos de18 de los 29 perros con PLE y eran comparables con los resultados de los perros con FRD. Se evaluaron las correlaciones entre las concentraciones de marcadores bioquímicos y el tiempo de supervivencia (intervalo entre el momento de la evaluación inicial y la muerte o la eutanasia) para los perros con PLE. 
  • Las concentraciones séricas de la proteína C reactiva fue alta en 13 de 18 perros con PLE y en 2 de 18 perros con FRD. Las concentraciones séricas de la lipasa pancreática específica inmunoreactiva estaban altas en 3 perros con PLE, y  dentro del intervalo de referencia en todos los perros con FRD. La concentración sérica de alfa1-antitripsina estaba por debajo  del límite inferior de referencia en 9 perros con PLE y en 1 perro con FRD. En comparación con los resultados obtenidos en los perros con FRD, los valores de estas 3 variables fueron significativamente diferentes en perros con PLE. Las concentraciones séricas de calprotectina y de la proteína S100-A12 estaban altas, pero no había diferencias entre grupos. Diecisiete de los 29 perros con PLE fueron sacrificados debido a esta enfermedad; el tiempo medio de supervivencia fue de 67 días (rango, 2 a 2551 días). 
  • En este estudio se observa que las concentraciones séricas de la proteína C reactiva, lipasa pancreática específica inmunoreactiva, y de alfa1-antitripsina difirieron significativamente entre perros con PLE y FRD. La mayoría de las concentraciones iniciales de los biomarcadores evaluados no fueron predictivos de tiempo de supervivencia en perros con PLE
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Cuerpos extraños lineales versus cuerpos extraños no lineales en 499 perros: presentación clínica, manejo y evolución a corto plazo

Hobday, M. M., Pachtinger, G. E., Drobatz, K. J. and Syring, R. S.
Journal of Small Animal Practice, 55: 560–565.

  • En este estudio valora la presentación y el manejo de los cuerpos extraños lineales en comparación con los no lineales. Los cuerpos extraños lineales generalmente se consideran más complicados de manejar que los cuerpos extraños no lineales, debido a la forma en que se extienden a través de grandes secciones del tracto gastro-intestinal. El estudio consistía en una revisión retrospectiva de perros con cuerpo extraño gastrointestinal confirmado, y se incluyeron 176 perros con cuerpos extraños lineales y 323 con cuerpos extraños no lineales.
  • Los perros con cuerpos extraños lineales eran más propensos a tener antecedentes de vómitos y anorexia, y a presentar necrosis intestinal y perforación, así como peritonitis, que  los perros con cuerpos extraños no lineales. La resección intestinal se precisó con más frecuencia en perros con cuerpos extraños lineales, y sus estancias en el hospital fueron más largas. Sin embargo, no se observaron diferencias en la supervivencia hasta el momento del alta hospitalaria, llegando al 96% de altas en ambos grupos. Sí que se detectó una pequeña diferencia en los costes de tratamiento, siendo el coste del cuerpo extraño lineal un 10% más alto que el del no lineal.
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La enterotoxina de Clostridium perfringens (CPE) y la toxina del Clostridium difficile A / B no tienen un papel relevante en el síndrome de diarrea hemorrágica aguda canina

Busch K, Suchodolski JS, Kuhner KA, et al
Vet Rec 2014

  • Aunque se haya descrito una asociación entre diversos agentes patógenos clostridiales y el síndrome de diarrea hemorrágica aguda idiopática canina (AHDS), la importancia de estas bacterias y sus toxinas sigue siendo poco clara. El objetivo de este estudio fue evaluar la asociación entre la gravedad de los signos clínicos y la presencia de la enterotoxina de Clostridium perfringens (CPE) y la toxina del Clostridium difficile  A / B (CDT A / B) en las heces de los perros con AHDS.
  • En las muestras fecales de 54 perros con AHDS idiopática, se analizaron, por ELISA las CPE y CDT A/B, y por PCR la determinación de los genes de enterotoxina de C. perfringens (cpe) y de la toxina B de C. difficile (cdt b). La prevalencia de cdt b y CDT A / B en perros con AHDS fue de 10/54 y 2/54 frente a 3/23 y 0/23 en los perros de control.
  • La prevalencia de cpe fue 35/54 en comparación con 9/23 en los perros de control. La prevalencia de CPE en perros con AHDS (13/54) fue mayor en comparación con los perros control (0/23). No se detectaron diferencias significativas entre CPE positivos y negativos, ni entre perros cpe positivos y negativos en cuanto a la gravedad de los signos clínicos, la duración de la hospitalización, la mortalidad y los parámetros de laboratorio seleccionados.
  • Los resultados de este estudio sugiere que ni CPE ni CDT A / B no juegan un papel relevante en la AHDS idiopática, no están asociados a los parámetros clínicos en perros afectados, y no puede ser utilizado para predecir la evolución de la enfermedad.
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Evaluación ecográfica del espesor de las capas de las paredes del tracto intestinal en perros

Gladwin NE, Penninck DG, Webster CR
Am J Vet Res 2014;75: 349-353

  • Este estudio mide por ecografía el espesor individual de las capas (mucosa, submucosa, muscular y serosa) de la pared del duodeno, yeyuno y colon de 85 perros sin signos clínicos o pruebas ecográficas de enfermedad del tracto gastrointestinal.
  • La mucosa fue la capa más gruesa del duodeno y el yeyuno. Se observó una diferencia significativa en el espesor de la mucosa entre los perros pequeños y grandes. La media +/- SD del espesor de la mucosa del duodeno para perros de razas pequeñas, medianas y grandes fue 2,4 +/- 0,5 mm, 2,6 +/- 0,6 mm, y 2,8 +/- 0,5 mm, respectivamente. La media +/- SD del espesor de la mucosa del yeyuno para perros de razas pequeñas, medianas y grandes fue 1,8 +/- 0,4 mm, 2,0 +/- 0,4 mm, y 2,2 +/- 0,5 mm, respectivamente. Las restantes capas de la pared de duodeno y yeyuno fueron similares en grosor, y no hubo diferencias significativas entre razas pequeñas, medianas y grandes. Respecto al colon, todas las capas contribuían por un igual al espesor de su pared. La media +/- SD del espesor de la pared del colon para razas pequeñas, medianas y grandes fue 1,5 +/- 0,3 mm, 1,4 +/- 0,5 mm y 1,6 +/- 0,4 mm, respectivamente. 
  • Los valores de espesor de las capas de la pared del duodeno, yeyuno y colon de perros obtenidos en este estudio pueden ser útiles para la evaluación concreta de una de cualquiera de estas capas en enfermedades del tracto gastrointestinal. 

 

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La hipocobalaminemia como factor de pronóstico en la insuficiencia pancreática exocrina canina; 320 casos (2006-2012)

N. SOETART, D. ROCHEL, C. AMATTO, P. NGUYEN, B. SILIART, L. JAILLARDON
Procc ESVCP 2014

  • La Hipocobalaminemia se asocia frecuentemente con la insuficiencia pancreática exocrina canina (cEPI). Hasta ahora no hay muchos estudios que hayan investigado los factores pronósticos en la cEPI y valor pronóstico de la concentración de cobalamina es discutible. El objetivo de este estudio fue evaluar la cobalaminemia como factor pronóstico en la cEPI.
  • Se incluyeron de forma retrospectiva 819 perros con un diagnóstico de cEPI en base a una concentración sérica de TLI <2,5 mg / L y en los que se contaba también con una medición de las concentraciones séricas de cobalamina. A continuación, se seleccionaron 320 perros con un seguimiento valorable y se realizó un análisis de supervivencia.
  • Se observó que el 73% de los perros tuvieron una respuesta global satisfactoria al tratamiento inicial, donde tuvieron un papel importante el cumplimiento de las pautas del tratamiento y el uso de cápsulas gastrorresistentes de enzimas pancreáticas porcinas (P <0,001). Por el contrario, el tratamiento tuvo una eficacia de más pobre, en cuanto al control de la diarrea y a la restauración de la condición corporal, en perros con trastornos del apetito e hipocobalaminemia (<350 ng / L) (P <0,05) en el momento del diagnóstico. La mediana del tiempo de supervivencia global (ST) fue de 1767 días [4-2523]. Una concentración de cobalamina sérica de más de 350 ng / L, el uso de cápsulas gastrorresistentes de enzimas pancreáticas porcinas y un buen cumplimiento del tratamiento se asociaron significativamente con una mayor ST.
  • El estudio concluye que en el diagnóstico de la cEPI, se debe prestar una atención especia la las concentraciones de cobalamina, ya que la hipocobalaminemia se asocia con una mala respuesta al tratamiento inicial y a un tiempo de supervivencia más corto. El uso de cápsulas gastrorresistentes con una alta concentración de enzimas pancreáticas porcinas y el cumplimiento de las pautas de tratamiento también son aspectos cruciales.
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Osteoma oral en 6 perros

Volker MK, Luskin IR.
J Vet Dent 2014;31: 88-91

  • Este estudio revisa los registros médicos de pacientes con diagnóstico histopatológico de osteoma oral con el fin de obtener información sobre reseña del animal, peso corporal, historia clínica, signos clínicos, exploración física y los hallazgos en imagen, así como del procedimiento quirúrgico realizado, y las características histopatológicas. 
  • No se observaron signos clínicos relacionados con la masa en 2/6 perros. Una de las masas existía desde hacía más de 3 años, 3 de las masas se detectaron durante el examen físico, y 2 masas se observaron cuando se hicieron radiografías intraorales rutinarias. Las seis masas tenían signos radiológicos de proliferación de hueso sin lisis ósea. Uno de los casos tenía reabsorción radicular radiográfica de la dentadura adyacente. En base a los hallazgos clínicos y radiográficos, cuatro de las masas fueron clasificadas como osteoma central y 2 fueron clasificadas como osteoma periférico. Cuatro masas fueron tratados con biopsia por escisión, que consistió en una  escisión amplia (maxilectomía rostral) [n = 1] y en 3 se realizó escisiones marginales (resección en bloque) [n = 3]. Dos masas fueron raspadas y reducidas con biopsia posterior. No hubo indicios de recurrencia en los casos donde se realizó biopsia excisional y hubo una progresión mínima de recurrencia en los casos que fueron raspadas y reducidas a más de 5,5 meses siguientes a la cirugía

 

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Un análisis de la relación de la morfología de los shunts extrahepáticos portosistémicos con las variables clínicas en perros: 53 casos (2009-2012)

Kraun MB, Nelson LL, Hauptman JG, et al.
J Am Vet Med Assoc 2014;245: 540-549

  • Este estudio investiga las diferencias en las variables clínicas entre los perros con shunts  portosistémicos extrahepáticos (EHPSSs) de diferentes morfologías. Se trata de un estudio retrospectivo de una serie de 53 perros EHPSSs. Se revisaron los registros médicos de perros sometidos a CT con angiografía en el preoperatorio de un EHPSS durante un período de 3 años. El análisis se realizó para investigar las relaciones de las variables clínicas con la morfología del shunt. Las morfologías fueron analizadas individualmente, así como en grupos. 
  • Se detectaron diversas morfologías de shunt que incluyeron 10 esplenocava, 9 esplenofrénica, 11 esplenoazygos, 10 gástrica derecha-cava, 12 gástrica derecha-cava con una lazo caudal, y 1 gástrica derecha-azygos. Las diversas variables bioquímicas asociadas con EHPSS fueron más bajas en los perros con shunts esplenocava. Los signos clínicos preoperatorios fueron más comunes en perros que tenían inserción en vena cava que en vena azygos derecha (36/41 [88%] frente a 7.12 [58%]) y en inserciones caudales al hígado que diafragmáticas (29/32 [91%] frente a 14/21 [67%]). Los signos neurológicos fueron más comunes cuando los las inserciones eran en la vena cava caudal al hígado que en otros lugares (21/32 [66%] frente a 6/21 [29%]) y fueron más frecuentes en los shunts esplenocava. Los signos de tracto urinario fueron más frecuentes cuando los shunts tenían el origen en la vena gástrica derecha que en la vena gastroesplénicaa (14/23 [61%] frente a 10/30 [33%]).
  • El estudio concluye que los perros con una inserción del shunt en la vena cava caudal, especialmente caudal al hígado, son los más propensos a presentar signos clínicos. 

 

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Supervivencia a largo plazo y calidad de vida en perros con signos clínicos asociados con un shunt portosistémico congénito después de un tratamiento quirúrgico o médico

Greenhalgh SN, Reeve JA, Johnstone T, et al
J Am Vet Med Assoc 2014;245: 527-533

  • En este estudio prospectivo, se compara la supervivencia y la calidad de vida a largo plazo en 124 perros con signos clínicos asociados a un shunt portosistémico congénito (CPSS) que se sometieron a tratamiento médico o bien quirúrgico independientemente de la reseña del animal, los signos clínicos o resultados clínico-patológicos.
  • En global, 97 perros fueron sometidos a tratamiento quirúrgico y 27 fueron tratados médicamente. La mediana de tiempo de seguimiento para todos los perros fue 1936 días. Cuarenta y cinco perros (24 tratados  médicamente y 21 quirúrgicamente) murieron o fueron sacrificados durante el período de seguimiento. La tasa de supervivencia mejoró significativamente en los perros que se sometieron a tratamiento quirúrgico (cociente de riesgo, 8,11, IC 95%, 4,20-15,66) que en los tratados médicamente para el CPSS. Ni la edad en el momento del diagnóstico ni el tipo de shunt afectó a la tasa de supervivencia. La frecuencia de los signos clínicos fue menor en los perros tratados quirúrgicamente en comparación con los tratados médicamente en todos los intervalos de seguimiento, con una diferencia significativa entre ambos grupos a los 4 a 7 años después de entrar en el estudio.
  • Los autores concluyen que el tratamiento quirúrgico del CPSS en perros aporta una mayor tasa de supervivencia y menor frecuencia de la continuación de signos clínicos, en comparación con el tratamiento médico. La edad al momento del diagnóstico no afectó la tasa de supervivencia y no debería influir en la elección del tratamiento