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General

ABSTRACTS

La enfermedad periodontal está asociada a la disfunción cognitiva en perros de edad avanzada: Una comparación prospectiva ciega de las puntuaciones visuales de un cuestionario periodontal y uno cognitivo.

Dewey CW, Rishniw M.
Open Vet J. 2021 Apr-Jun;11(2):210-216.

  • En personas, la enfermedad periodontal se ha relacionado con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Una teoría versa sobre que el estado inflamatorio crónico característico de la disbiosis oral en pacientes con enfermedad periodontal conduce a la interrupción de la barrera hematoencefálica, al daño cerebral inducido por citotoxinas y patógenos, y a la acumulación de β-amiloide neurotóxico. En esta teoría inflamatoria de la enfermedad de Alzheimer, el β-amiloide (conocida proteína antimicrobiana) se acumula en respuesta a los patógenos orales. La disfunción cognitiva canina (DCC) se considera un modelo animal natural de la enfermedad de Alzheimer humana. Al igual que en los humanos, la enfermedad periodontal es bastante común en los perros; sin embargo, no se ha identificado una relación entre la enfermedad periodontal y la disfunción cognitiva en perros.
  • El propósito de esta investigación prospectiva era comparar las puntuaciones periodontales visuales (a partir de fotografías orales digitales) con formularios de cuestionarios de evaluación cognitiva numéricos (0-54) en perros viejos con y sin diagnóstico clínico de DCC.
  • Se utilizó una escala visual analógica (0-4) para puntuar la gravedad de la enfermedad periodontal en 21 perros de edad avanzada: 11 perros con un diagnóstico clínico presuntivo DCC y 10 perros sin un historial clínico de deterioro cognitivo. Las personas que puntuaron las fotografías dentales estaban ciegas a toda la información del caso, incluyendo las puntuaciones de la evaluación cognitiva. Las puntuaciones de la evaluación cognitiva se compararon con las puntuaciones de la enfermedad periodontal para todos los perros.
  • Hubo una asociación significativa (p < 0,05) entre las puntuaciones periodontales y cognitivas, siendo más probable que las puntuaciones de deterioro cognitivo sean más altas en los perros con enfermedad periodontal más severa y viceversa. No se identificó ninguna asociación entre la edad y la enfermedad periodontal o el deterioro cognitivo.
  • Aunque en este estudio preliminar no se puede determinar una relación causa-efecto entre la enfermedad periodontal y el deterioro cognitivo, los autores establecen un vínculo entre estos dos trastornos que justificaría una investigación más profunda utilizando criterios más estrictos para evaluar tanto la enfermedad periodontal como la disfunción cognitiva.
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Cistadenomatosis felina en orejas y piel de 57 gatos (2011-2019)

Loft KE, Soohoo J, Simon B, Lange CE.
J Feline Med Surg. 2021 Jul 13

  • La cistadenomatosis es una enfermedad poco frecuente que afecta principalmente a las glándulas ceruminosas y apocrinas de la piel y del oído.
  • El objetivo de este estudio es conocer los factores epidemiológicos asociados a la cistadenomatosis felina, incluyendo la reseña del animal y el resultado de la PCR del papilomavirus.
  • Se trata de una serie de casos retrospectiva. Se examinaron las historias clínicas de 2011 a 2019 de un hospital de referencia en Boston, MA, EE. UU., y se reevaluaron y analizaron los datos de los casos. El conjunto total de pacientes era de 65.385 gatos, de los cuales 797 fueron remitidos al servicio de dermatología. Se revisaron las historias clínicas y las muestras de biopsia; la información recogida incluía la reseña del animal, los signos clínicos, la exploración física y las pruebas de diagnóstico, las comorbilidades y los hallazgos histopatológicos. Se realizó una PCR en las muestras de biopsia para analizar el ADN del papilomavirus.
  • Se identificaron 57 casos de cistadenomatosis (7,1% del total de casos remitidos al servicio de dermatología) con 105 orejas afectadas. Veintisiete casos (48 orejas) se confirmaron mediante histopatología; cuatro gatos (7%) presentaban lesiones clínicas quísticas en las regiones periocular, periorbital y perianal; sólo un gato no tenía lesiones pinnales. Los gatos domésticos de pelo corto fueron los más afectados. El riesgo relativo de cistadenomatosis era 2,24 veces mayor en los gatos machos. En 48 gatos (84,2%), las orejas estaban afectadas bilateralmente. En 7 gatos (12,3%) la neoplasia era maligna, que incluía: adenocarcinoma inflamatorio (n = 5); mastocitoma (n = 1); o carcinoma de células escamosas (n = 1). Las pruebas de PCR en las muestras de biopsia de 24 gatos revelaron ADN del papilomavirus felino tipo 2 en sólo cuatro gatos.
  • En este estudio, la cistadenomatosis era más prevalente en los gatos senior sin raza determinada, estaba sobrerrepresentada en los gatos macho y no parecía estar asociada con el papilomavirus, la peritonitis infecciosa felina, el resultado del virus de la inmunodeficiencia felina/ virus de la leucemia felina u otras enfermedades identificables. Se necesitarían más estudios para investigar las causas de la cistadenomatosis.
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Tratamiento del hipoadrenocorticismo en perros con dosis bajas de pivalato de desoxicorticosterona: Un ensayo clínico controlado y aleatorizado.

Vincent AM, Okonkowski LK, Brudvig JM, Refsal KR, Berghoff N, Olivier NB, Langlois DK.
J Vet Intern Med. 2021 Jul;35(4):1720-1728

  • El pivalato de desoxicorticosterona (DOCP) es el sustituto de mineralocorticoides que se utiliza habitualmente en perros con hipoadrenocorticismo primario (HA). Los protocolos de dosificación recomendados por el fabricante pueden llevar a unos precios prohibitivos y recientemente han aparecido informes que platean la preocupación de que estos protocolos puedan ser excesivos.
  • El objetivo de estudio era investigar la eficacia relativa y los efectos adversos de 2 dosis de DOCP en perros con HA primario con deficiencia en glucocorticoides y mineralocorticoides. 
  • Se planteó un estudio aleatorizado y controlado a doble ciego que incluyó 37 perros con HA primario recién diagnosticado y que fueron asignados al tratamiento con DOCP estándar (2,2 mg/kg q30d, población de control, n=18) o a dosis bajas (1,1 mg/kg q30d, población de prueba, n=19). Se valoraron variables clínicas y de laboratorio entre los 0 y 14 días y aproximadamente 30 días después de cada tratamiento con DOCP durante un periodo total 90 días. 
  • La proporción sodio/potasio media en las reevaluaciones fue ≥32 en ambas poblaciones durante todo el estudio. Ningún perro desarrolló anomalías electrolíticas que justificaran un tratamiento médico, aunque se produjo hipocalemia en al menos una ocasión en 9 controles y en 6 perros de la población de prueba. La gravedad específica de la orina (mediana, rango intercuartil) fue menor en los perros con dosis estándar (1,022, 1,016-1,029) en comparación con los perros de la población con dosis bajas (1,033, 1,023-1,039; P = 0,006). La actividad de la renina plasmática estaba claramente suprimida en 84 de 104 (80,8%) de las mediciones que se hicieron en los perros con dosis estándar, mientras que aumentó en 23 de 112 (20,5%) de las mediciones que se hicieron en los perros de la población con dosis bajas. 
  • En la mayoría de los perros de este estudio, los protocolos de dosis bajas de DOCP parecieron ser seguros y eficaces para el tratamiento del HA. Es más probable que los protocolos de dosis estándar puedan dar unos valores de pruebas bioquímicas evidentes de sobretratamiento.
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Un análisis de las infecciones y la determinación de la terapia antibiótica empírica en gatos y perros con infecciones asociadas al cáncer.

Curran K, Leeper H, O'Reilly K, Jacob J, Bermudez LE.
Antibiotics (Basel). 2021 Jun 11;10(6):700

  • Los pacientes con cáncer suelen desarrollar complicaciones infecciosas a lo largo de todo el proceso de su enfermedad. 
  • En este estudio se revisaron retrospectivamente 1000 pacientes que habían recibido tratamiento por una enfermedad oncológica en un único hospital universitario veterinario para detectar infecciones concurrentes. Se identificaron 153 infecciones bacterianas confirmadas, 82 de las cuales eran abscesos o heridas, 13 eran infecciones respiratorias, 3 eran infecciones de oído y 55 eran infecciones del tracto urinario. 
  • Se observó que la mayoría de las infecciones estaban causadas por bacterias que normalmente ya se asocian a esa localización específica. El patógeno más común vinculado a las infecciones en general, fue Escherichia coli, pero Staphylococcus pseudintermedius fue un patógeno frecuentemente identificado asociado a las infecciones de heridas. La susceptibilidad a diversos antimicrobianos varió con el lugar de la infección. Once casos (7,1%) fueron causados por infecciones oportunistas del lugar, y los patógenos aislados fueron E. coli y Pseudomonas aeruginosa. Estas bacterias eran resistentes a muchos antibióticos, pero mostraron susceptibilidad a los aminoglucósidos, el imipenem, las quinolonas y la polimixina B. 
  • El estudio concluye que los gatos y perros con cáncer, o sometidos a tratamiento por tumores, desarrollan infecciones por bacterias corrientemente encontradas en las diferentes zonas del cuerpo, con una susceptibilidad a los antibióticos que no se desvía mucho de lo esperado. Un pequeño subgrupo de casos desarrolló infecciones oportunistas, con microbios más resistentes a muchas clases de antibióticos.
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Actividad diurna y nocturna en perros con epilepsia idiopática en tratamiento en comparación con los controles no afectados.

J Vet Intern Med. 2021 Jul 5
Barry M, Cameron S, Kent S, Barnes-Heller H, Grady K.

  • En los perros, es sabido que los fármacos antiepilépticos causan letargo, pero hay escasez de datos sobre los efectos de estos fármacos en los niveles de actividad y cómo afectan a la calidad del sueño.
  • El objetivo del estudio era comparar cuantitativamente los niveles de actividad y la actividad nocturna en perros previamente diagnosticados de epilepsia idiopática (EI) que reciben fármacos antiepilépticos en comparación con perros control de la misma edad y raza. Se incluyeron 72 perros con EI y 310 perros control en un estudio observacional paralelo prospectivo de 3 meses de duración. En todos los perros se utilizó un dispositivo de monitorización de la actividad para perros para medir los niveles de actividad diaria y puntuaciones de sueño.
  • Los perros con EI tratados con fármacos antiepilépticos tenían un nivel de actividad basal un 18% más bajo de media en comparación con los perros control (P = 0,005; estimación puntual = 0,82, intervalo de confianza [IC] del 95%, 0,75-0,90). La combinación de fenobarbital y bromuro potásico se asoció con un descenso medio del 28% en la actividad de los perros con EI en comparación con los perros de control (P = 0,03; estimación puntual = 0,72; IC, 0,62-0,82). Las puntuaciones medias de sueño no fueron significativamente diferentes en los perros con EI que recibieron fármacos antiepilépticos en comparación con los perros de control (P = 0,43). Sin embargo, las dosis más altas de bromuro potásico se asociaron con puntuaciones de sueño más bajas (P = 0,01).
  • Los autores concluyen que los perros con EI que reciben fármacos antiepilépticos tienen niveles de actividad más bajos, pero no hay diferencias en las puntuaciones de sueño, en comparación con los controles. La combinación de fenobarbital y bromuro potásico produjo una mayor disminución de la actividad entre los grupos. Las dosis más altas de bromuro potásico pueden afectar a la actividad nocturna en los perros epilépticos.
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Diagnóstico y resultado de la poliposis nasal en 23 perros tratados médicamente o mediante desbridamiento endoscópico.

Bottero E, Mussi E, Raponi F, De Lorenzi D, Ruggiero P.
Can Vet J. 2021 Jul;62(7):736-742.

  • Este estudio describe las características clínicas, diagnósticas y patológicas de los pólipos nasales caninos y cómo respondieron a los tratamientos médicos, endoscópicos y quirúrgicos.
  • Se realizó una búsqueda en la base de datos de un grupo de endoscopia veterinaria multicéntrico desde 2010 hasta 2018, y se incluyeron todos los perros con un diagnóstico histológico de poliposis nasal que se sometieron a una investigación endoscópica (N = 23).
  • Los signos clínicos en el momento de la presentación fueron estornudos (91%), secreción nasal (83%), estertor (74%) y deformación frontonasal (17%). La radiografía de cráneo en 13 perros presentaba alteraciones en el 77% de los casos, incluyendo lisis de los cornetes (6/13), aumento de la radiopacidad de una (4/13) o ambas (6/13) cavidades nasales, y lisis del hueso vómer nasal (3/13).
  • La poliposis nasal tenía un aspecto endoscópico característico. Había similitudes clínicas y de diagnóstico entre esta cohorte de perros y los perros con neoplasia nasal, aunque los perros con pólipos nasales solían ser más jóvenes y el tejido polipoide era externo a la nariz. La terapia con esteroides por sí sola no fue eficaz en el tratamiento de la poliposis en perros; sin embargo, la citorreducción endoscópica con láser y fórceps, sí fue un tratamiento más efectivo.
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Frecuencia de los patógenos respiratorios y del SARS-CoV-2 en las muestras caninas y felinas enviadas para pruebas respiratorias a principios de 2020.

Michael HT, Waterhouse T, Estrada M, Seguin MA.
J Small Anim Pract. 2021 Jan 31

  • La aparición del nuevo coronavirus de 2019 (SARS-CoV-2) ha hecho necesaria la evaluación del potencial de infección por SARS-CoV-2 en perros y gatos. Utilizando un gran conjunto de datos, este estudio evalúa la frecuencia del SARS-CoV-2 y otros patógenos respiratorios en muestras enviadas para pruebas respiratorias desde mediados de febrero hasta mediados de abril de 2020.
  • Se desarrolló y validó una PCR en tiempo real del SARS-CoV-2. Un subconjunto de muestras caninas y felinas enviadas para pruebas de panel de patógenos respiratorios a laboratorios de referencia en Asia, Europa y América del Norte también fueron analizadas para detectar el SARS-CoV-2. Se comparó la frecuencia de los patógenos respiratorios para el período febrero-abril de 2020 y 2019. 
  • Se incluyeron en el estudio muestras de 4616 pacientes y el 44% de las muestras caninas y el 69% de las felinas fueron positivas a la PCR para Mycoplasma cynos y Bordetella bronchiseptica y Mycoplasma felis y calicivirus felino, respectivamente. No se identificaron infecciones por SARS-CoV-2. Los resultados positivos de las muestras respiratorias fueron similares entre los diferentes años. 
  • Los datos de este estudio sugieren que durante la aparición de la pandemia de SARS-CoV-2 a principios de 2020, las enfermedades respiratorias en los perros y gatos de compañía analizados fueron causadas por patógenos veterinarios comunes y que las infecciones por SARS-CoV-2 en perros y gatos son raras.
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Investigación de la asociación entre el grosor de la pared de la vesícula biliar y la hipoalbuminemia en perros.

Sparago J, Rademacher N, Dehghanpir S, Post J, Liu CC, Johnston AN.
J Small Anim Pract. 2021 Jul 12

  • Mientras que con los años, en medicina humana se ha ido verificando la falta de asociación entre el grosor de la pared de la vesícula biliar y las concentraciones de albúmina sérica/plasmática, algunos trabajos en perros todavía describen esta asociación.
  • El objetivo de este estudio era evaluar la correlación entre el grosor de la pared de la vesícula biliar y las concentraciones de albúmina sérica/plasmática en perros.
  • Se realizaron búsquedas retrospectivas en las bases de datos de registros médicos de un hospital veterinario para identificar a los perros que tenían una concentración de albúmina sérica/plasmática gravemente baja (<1,5 g/dl) o evidencia ultrasonográfica de engrosamiento de la pared de la vesícula biliar (>2 mm). Se analizó el grosor de la pared de la vesícula biliar con la concentración de albúmina, el tipo de muestra (suero frente a plasma), la edad, la etiología, y la etiología de la albúmina.
  • Un total de 216 perros cumplieron los criterios de inclusión. Ciento cuarenta y seis perros tenían la pared de la vesícula biliar engrosada (Grupo 1). La mediana de la concentración de albúmina en suero/plasma para los perros de este grupo era de 2,2 g/dL (1 a 5 g/dL), y 84 perros (57,5%) tenían hipoalbuminemia (<2,5 g/dL). La búsqueda de perros con hipoalbuminemia grave (< 1,5 g/dL) identificó 70 perros (Grupo 2). En este grupo, la mediana del grosor de la pared de la vesícula biliar era de 1,3 mm (0,2 a 6,1 mm) y 17 perros (24,3%) tenían la pared de la vesícula biliar engrosada. La concentración de albúmina sérica/plasmática y el grosor de la pared de la vesícula biliar no estaban significativamente correlacionados ni para el Grupo 1 (r = 0,0044, p = 0,9580) o ni para el Grupo 2 (r = -0,1137, p = 0,3487). Se identificó una correlación negativa moderada (-0,64) entre el grosor de la pared de la vesícula biliar y la concentración de albúmina en perros con enfermedades inmunomediadas (p = 0,03).
  • En los peros de este estudio, el grosor de la pared de la vesícula biliar y la concentración de albúmina en suero/plasma fueron variables independientes.
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Dermatitis ulcerosa de la punta del oído tratada con oclacitinib en 25 perros: una serie de casos retrospectiva.

Colombo S, Cornegliani L, Vercelli A, Fondati A.
Vet Dermatol. 2021 Aug;32(4):363-e100

  • La dermatitis ulcerosa de la punta de la oreja (Ear tip ulcerative dermatitis; ETUD) es un patrón de reacción clínica poco común en la dermatología canina. Las lesiones sugieren un daño vascular que puede ser causado por enfermedades inflamatorias o no inflamatorias, y a menudo son idiopáticas. Las opciones terapéuticas para la ETUD incluyen glucocorticoides tópicos o tacrolimus, pentoxifilina, vitamina E, doxiciclina, tetraciclina y niacinamida, sulfonamidas, glucocorticoides, ciclosporina y corrección quirúrgica.
  • Los objetivos de esta serie de casos retrospectiva fueron describir las características clínicas e informar de la respuesta al tratamiento con oclacitinib en perros con ETUD idiopática y crónica. El estudio se concentra en los casos de ETUD que no respondieron bien a la terapia convencional y que posteriormente fueron tratados con oclacitinib. Se incluyeron 25 perros con propietario con ETUD unilateral o bilateral. En todos los casos se realizaron pruebas de anticuerpos frente a leishmaniosis, en 2 casos se realizó un examen histopatológico.
  • En todos los perros, los resultados serológicos para la leishmaniosis fueron negativos. En dos casos se documentaron cambios histopatológicos consistentes con necrosis trombovascular proliferativa del pabellón auricular. El oclacitinib, utilizado en el rango de dosis estándar recomendado para el tratamiento de la dermatitis atópica canina, resolvió eficazmente la ETUD en 22 de 25 perros en un plazo de uno a tres meses. Varios de los perros requirieron un uso prolongado de la dosis dos veces al día.
  • Los autores sugieren que el oclacitinib debería incluirse entre las opciones terapéuticas para la ETUD, una vez descartadas las enfermedades infecciosas.
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Precisión de la evaluación táctil de la temperatura de la nariz canina para identificar la hipertermia e hipotermia rectal en perros que se presentan en urgencias.

Kennedy CR, Babyak JM, Rozanski EA.
Can J Vet Res. 2021 Jul;85(3):205-209.

  • Los objetivos de este estudio eran evaluar si se podría identificar una nariz caliente frente a una nariz fría con solo el tacto, examinar la correlación entre las temperaturas de la nariz medidas termográficamente y las temperaturas medidas vía rectal, y calcular la precisión de la evaluación táctil de la temperatura de la nariz para detectar la hipertermia y la hipotermia medidas vía rectal en los perros.
  • Se inscribieron de forma prospectiva un total de 100 perros que acudieron a un servicio de urgencias. La evaluación táctil de la nariz se llevó a cabo durante el triaje. Las narices se clasificaron subjetivamente como cálidas, frías o intermedias (ni cálidas ni frías). Se registraron las temperaturas de la nariz mediante una cámara de imagen térmica. La evaluación táctil clasificó las narices como cálidas, intermedias o frías (P < 0,01).
  • No hubo correlación entre la temperatura nasal medida termográficamente y la temperatura medida vía rectal (r = 0,02). La evaluación táctil de la nariz como cálida tuvo una sensibilidad del 29,4% y una especificidad del 79,5% para detectar la hipertermia medida vía rectal; la precisión calculada de la prueba fue del 71%. La evaluación táctil de la nariz como fría tuvo una sensibilidad del 54,5% y una especificidad del 62,9%; la precisión calculada de la prueba fue del 62%.
  • El estudio concluye que la temperatura de la nariz no se correlaciona con la temperatura medida vía rectal. La evaluación táctil de la temperatura de la nariz es inexacta para identificar la hipertermia o hipotermia medida vía rectal.