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Nutrición clínica

ABSTRACTS

Uso crónico del Maropitant en el manejo del vómito y de la inapetencia en gatos con enfermedad renal crónica: un ensayo clínico ciego controlado con placebo

Quimby JM, Brock WT, Moses K, et al
J Feline Med Surg 2014

  • El Maropitant se utiliza comúnmente para vómitos agudos. Un estudio de farmacocinética y de toxicidad en gatos indicó que su uso a largo plazo parece ser seguro. El objetivo de este estudio era evaluar la eficacia del Maropitant para el manejo de vómitos e inapetencia crónica asociados con la enfermedad renal crónica felina (ERC). Se seleccionaron 41 gatos con ERC estable en una fase IRIS II o III, sin enfermedad concurrente conocida, y con evidencia de vómitos e inapetencia crónica atribuibles a la ERC. Se les realizó un hemograma completo, bioquímica sérica, análisis de orina, cultivo de orina, T4 y medición de la presión arterial. Se administró Maropitant a una dosis de 4 mg por vía oral (mediana 1,1 mg / kg, rango de 0,6 a 2,9 mg / kg) al día durante 2 semanas. Los propietarios llevaron unos registros diarios y puntuaciones que tenían en cuenta los episodios de vómitos, el apetito y la actividad. Antes y después del período de prueba se valoró el examen físico, peso, condición corporal y la bioquímica sérica. 
  • Un total de 33 gatos completaron con éxito el ensayo: 21 gatos recibieron el fármaco (9 en fase IRIS II y 12 en fase IRIS III), y 12 gatos recibieron placebo (7 en fase IRIS II y 5 en fase IRIS III). Hubo una disminución estadísticamente significativa del vómito en gatos con ERC que recibieron Maropitant (P <0,01). Los gatos que recibieron Maropitant no tuvieron diferencias estadísticamente significativas en las puntuaciones sobre el apetito, la actividad, el peso o la creatinina sérica en comparación con el placebo. 
  • En este estudio se demuestra que el Maropitant es útil para paliar los vómitos asociados a la ERC, y puede ser ventajosos en el tratamiento nutricional de gatos con ERC

 

ABSTRACTS

La obesidad abdominal está asociada a enfermedad cardiaca en perros

Thengchaisri N, Theerapun W, Kaewmokul S, et al
BMC Vet Res 2014;10: 131

  • La relación entre la obesidad general y la distribución de la grasa en los perros y el desarrollo de la enfermedad cardíaca no está del todo claro. En el presente estudio se evaluó la asociación entre la obesidad general y distribución de la grasa y la enfermedad cardíaca clínica mediante estudios morfométricos y tomografía computarizada (CT mediciones).
  • Se seleccionaron 43 perros sin enfermedad cardiaca y  44 con enfermedad cardíaca y se compararon la condición corporal (BCS), el índice de masa corporal modificado (MBMI, kg/m2), la ratio de distancia entre vientre-corvejón-rodilla  (WHSDR), la ratio de distancia vientre-ala ilíaca (WIWDR), y la ratio de longitud vientre—tronco(WTLR). En 8 perros con enfermedad cardíaca y en 9 perros sin enfermedad cardíaca se midió la grasa intra-abdominal (IAF) y la grasa subcutánea (SQF) en el centro de la cuarta y quinta vértebras lumbares con CT.
  • Se observó que la BCS fue similar entre el grupo de enfermos del corazón y el de sanos (3,6 + / - 0,2 vs 3,3 + / - 0,1, P = 0,126). Las siguientes mediciones morfométricas fueron mayores en el grupo de enfermedades del corazón en comparación con los perros sanos: MBMI (65,0 + / - 4,5 vs 52,5 + / - 3,7 kg/m2, respectivamente, P = 0,035); WIWDR (4.1 + / - 0.1 vs 3.1 + / - 0.1, P <0.01); y WTLR (1,25 + / - 0,04 vs 1,05 + / - 0,04, p <0,01). Sin embargo, no hubo diferencia significativa en WHSDR (3,6 + / - 0,1 vs 3,7 + / - 0,2, P = 0,875). Curiosamente, la IAF fue significativamente mayor en los perros con enfermedades del corazón en comparación con los perros sanos (23,5 + / - 1,5% frente a 19,4 + / - 1,2%, P = 0,039) mientras que la SQF fue similar entre los dos grupos (35,5 + / - 2,7% vs . 38,6 + / - 3,5%, P = 0,496). De los cinco índices morfométricos estudiados, el WIWDR y WTLR proporcionaron un poder de discriminación aceptable para el diagnóstico de las enfermedades del corazón en los perros, con áreas bajo la curva ROC de 0,778 (95% intervalo de confianza [IC] del :0.683-0 .874) y de 0.727 (IC95%: 0.619-0,835), respectivamente.
  • El estudio concluye que a obesidad abdominal, en lugar de la obesidad en general, está más asociado a enfermedades del corazón en los perros. Las mediciones de WIWDR y WTLR son especialmente útiles para la detección de una obesidad abdominal en perros
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Efectos iniciales de la castración en el gasto energético en gatos adultos machos

Wei A, Fascetti AJ, Kim K, et al
PLoS One. 2014

  • La causa inicial de aumento de peso después de la castración en los gatos machos no es del todo conocida. Hay evidencias de que la ingesta energética (IE) aumenta rápidamente después de la castración, pero no está claro si hay también una disminución del gasto energético (GE) antes de ganar peso. El propósito de este estudio fue determinar si una disminución en el GE contribuye hacia un balance positivo de energía en los gatos machos castrados.
  • Para determinar la influencia de la castración en el GE independientemente de los cambios en la IE y el peso corporal (PC), se mantuvieron a los gatos con su IE pre - castración y se midió el GE a los 4 días antes de la castración, 3-4 días después de la castración, y 9 días después de la castración. A continuación, se proporcionó acceso ad libitum a los alimentos durante 6 meses. Se midió la composición corporal y se obtuvieron muestras de sangre para bioquímica sérica en la pre- esterilización y 7 días, 13 días y 6 meses después de la castración.
  • No hubo cambios en el gasto energético total (GET) ajustado para la masa corporal magra (LBM) entre la pre-esterilización hasta 9 días después de la castración . Sin embargo, el GET ajustado para el PC y gasto energético en reposo ajustado, ya sea para LBM o PC mostró un pequeño, pero significativo (P < 0.05) aumento entre la pre-esterilización y los 9 días después de la castración. Cuando se permitió el acceso libre a los alimentos, los gatos mostraron un aumento significativo de la ingesta de alimentos y del PC. Tras la castración aumentaron las concentraciones sanguíneas de grelina y disminuyeron niveles de adiponectina.
  •  Los resultados de este estudio indican que el aumento de peso inicial después de la esterilización en los gatos machos es el resultado del aumento de la ingesta de alimentos, y no de una disminución del GE. Se recomienda iniciar el control a largo plazo de la ingesta de alimentos justo después de la esterilización para evitar la hiperfagia y aumento de peso en los gatos machos castrados
PATOLOGÍAS

Tiamina, Deficiencia

ETIOLOGÍA: La deficiencia de tiamina (vitamina B1) en el perro y en el gato produce un síndrome asociado a alteraciones vasculares y destrucción de células nerviosas. La deficiencia se puede producir por consumo, durante largo tiempo, de alimentos mal conservados, pescado crudo (presencia de una tiaminasa) o una anorexia prolongada que gaste los acúmulos hepáticos. En el perro produce una necrosis difusa cerebro-cortical y en el gato una necrosis con microhemorragias.

PRONÓSTICO: El pronóstico suele ser bueno si el diagnóstico se hace a tiempo y la dieta se cambia correctamente. SÍNTOMAS: Se trata con clorhidrato de tiamina intramuscular a dosis de 10-20 mg/kg cada 8-12 h, subcutánea hasta la remisión de los signos. Luego se instaura un tratamiento de hasta 21 semanas a dosis de 10 mg/kg/24 h por vía oral. Es necesaria la administración de una dieta adecuada. TRATAMIENTO: Se trata con clorhidrato de tiamina intramuscular a dosis de 10-20 mg/kg cada 8-12 h, subcutánea hasta la remisión de los signos. Luego se instaura un tratamiento de hasta 21 semanas a dosis de 10 mg/kg/24 h por vía oral. Es necesaria la administración de una dieta adecuada.

Tengo una perra con vomitos esporadicos y en la anaitica han salido las transaminasa altas. Le he puesto trat. hepatico pero es alergica a arroz, soja, cacahuetes, gramineas en general y no encuentro ninguna dieta comercial sin estos componentes.

Nutrición clínica
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Hola, ¿existe alguna dieta de elección para un gato hipertiroideo? Hasta ahora ha tenido a menudo diarreas, pero sus parámetros hepéticos (excepto la fosfatasa alcalina elevada)y renales y hemograma son normales. gracias

Nutrición clínica
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Vaciado gástrico en gatos variando el contenido de fibra de la comida y la forma de las partículas de pienso.


Vet Radiol Ultrasound 2003;44: 339-343.

Armbrust LJ, Hoskinson JJ, Lora-Michiels M, Milliken GA.

Objetivo: evaluar la influencia de la forma de la partícula de pienso y del contenido en fibra de la alimentación en seco comercial en el vaciado gástrico en gatos sanos.

Animales: 8 gatos sanos.

Procedimiento: Se evaluaron cuatro dietas diferentes que variaban según la forma (triangular vs. redonda) o en el contenido de la fibra (baja vs. alta). Las dietas fueron marcadas con mebrofenin marcado con Tc99m y el vaciado gástrico se mesuró mediante una escintografía nuclear. La influencia de la ingesta calórica y de agua fueron valoradas dividiendo a los gatos en tres grupos (alta, media y baja).

Resultados: Había una diferencia significativa entre la forma de la partícula tanto en el T50 como en el T20. La forma triangular requería un tiempo significativamente más prolongado que la partícula redonda para alcanzar el T50 (P=0.02) y el T20 (P=0.01). El contenido de fibra no presentaba una influencia significativa sobre el T50 y el T20. La ingesta calórica tenía su principal efecto sobre el T50 con el cuartil más bajo de ingesta calórica necesitando significativamente menos tiempo para alcanzar el T50 que la del cuartil medio y del alto (P=0.05). La ingesta de agua no tenía, en el estudio, un efecto significativo en el vaciado del estómago. No había correlación o relación entre el área de superficie de comida (cm2/Kg.) y el T90, el T50 y el T20.

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Una investigación de la relación entre la ingesta calórica y la evolución final en perros hospitalizados


Vet Ther 2[4]:301-310 otoño l\'01

Rebecca L. Remillard, David E. Darden, ; Kathryn E. Michel, ; Stanley L. Marks, ; C. Anthony Buffington, ; Paul R. Bunnell

 

Objetivo: La malnutrición en los pacientes veterinarios, se cree que aumenta la morbilidad y la mortalidad, sin embargo, hasta ahora esto no se había cuantificado estadísticamente. Este estudio tiene diversos objetivos, evaluar la proporción de los pacientes caninos hospitalizados con un balance energético negativo, determinar la relación entre las calorías consumidas en el hospital y el apetito en casa poco tiempo después del alta médica, comprobar porqué estos perros tienen un balance energético negativo, y establecer la relación existente entre la condición corporal, el estado físico, el diagnóstico, y la ingesta calórica, con la evolución del paciente.

 

Animales: Se recogen los datos de 276 perros de varios días en varios hospitales. Después de eliminar los días de hospitalización no completos, se evalúan 821 datos de perros-días.

 

Resultados: En solo el 27% de los 821 datos de perros se obtiene un balance energético positivo ( > 95% de los requerimientos energéticos basales). De los 226 datos seguidos después del alta médica, en el 83% de casos los dueños consideraron que su animal tenía un apetito normal al segundo día de estar en casa. De los 601 datos que presentaban un balance energético negativo, el 22% era debido a que las órdenes de alimentación intra-hospitalarias no eran correctas, y el 34% tenían órdenes de ayuno. La mayoría de casos (44%) eran porque el perro se negaba a comer cualquier alimento. Había una inter-relación importante entre la ingesta calórica y el estado físico, entre la evolución del paciente y su estado físico, y entre la evolución y la ingesta calórica.

 

Conclusiones y relevancia clínica: En general los pacientes sin enfermedad, o bien con una ligera enfermedad sistémica consumen más calorías por día y tienden a ser dados de alta más pronto, mientras que los pacientes con enfermedades graves tiene menor probabilidad de alcanzar los requerimientos energético mínimos en el hospital, y tardan más en ser dados de alta.