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Urología

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Resistencia antimicrobiana entre los aislamientos de Escherichia Coli de perros con infecciones del tracto urinario en un hospital veterinario universitario en África del Sur

Qekwana DN, Phophi L, Naidoo V, Oguttu JW, Odoi A.
BMC Vet Res. 2018 Jul 31;14(1):228

  • En este estudio se investigan los predictores de las infecciones del tracto urinario canino (ITU) por Escherichi Coli y la resistencia a los antimicrobianos entre los perros presentados a un hospital veterinario en África del Sur durante 2007-2012. Se investigaron edad, sexo, raza, año, como predictores de las infecciones de E. coli y la resistencia antimicrobiana (antimicrobial resistance, AMR).
  • Un total de 22.3% (168/755) de muestras urinarias fueron positivas para E. coli. Se observó una tendencia decreciente temporal significativa (p = 0,0004) en el porcentaje de cultivos positivos por E. coli durante el período del estudio. Hubo unos altos niveles de AMR a la penicilina-G (99%), clindamicina (100%), tilosina (95%), cefalotina (84%), y niveles relativamente bajos de resistencia a la enrofloxacina (16%) y orbifloxacino (21%). Casi todos los aislamientos (98%, 164/167) mostraron resistencia a múltiples fármacos (multidrug resistance, MDR), mientras que sólo el 11% (19/167) ) mostraron resistencia extrema a los medicamentos (extensive drug resistance, XDR), y el 2% (4/167) pandroga resistencia (pan-drug resistance, PDR).
  • Los autores muestran en este estudio que, aunque el riesgo de UTI por E. coli disminuyó durante el período de estudio, el riesgo de AMR aumentó. Los altos niveles de AMR y MDR están relacionados con la presencia de XDR y PDR.
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Factores de riesgo para la infección del tracto urinario por Candida en perros y gatos

Krystle L. Reagan ; Jonathan Dear ; Philip H. Kass ; Jane E. Sykes
ACVIM 2018

  • Las infecciones por Candida se han descrito tanto en perros como en gatos pero no se dispone de muchos datos sobre el riesgo de desarrollo de estas infecciones. El objetivo de este estudio era investigar los factores de riesgo asociados con el desarrollo de infecciones del tracto urinario por Candida en perros y gatos. Se diseñó un estudio retrospectivo de casos y controles que incluía 18 perros y 8 gatos con candiduria confirmada por cultivo para identificar los factores de riesgo asociados a esta infección. Se valoró también un grupo control de perros y gatos con cistitis bacteriana o infección cutánea por Malassezia (solo los perros). 
  • La administración de fármacos antibacterianos en los 30 días previos al diagnóstico se asoció con candiduria en perros cuando se compararon con los controles con cistitis bacteriana (Ratio Odds:OR 14,5; IC del 95%: 3,1 a 66,9) y con los controles con infección por Malassezia (OR 26,4; IC del 95%: 3,4-206,7). La administración de fármacos antibacterianos también se asoció con candiduria en gatos (OR 15,7; IC del 95%: 1,9-132,3). La inmunosupresión se asoció con candiduria en perros cuando se compararon con los controles con infección por Malassezia (OR 4,2; IC del 95%: 1,4-12,8), pero no de forma significativa cuando se compararon con los controles de cistitis bacteriana (OR 2,7; IC del 95%: 0,9-8,0). En gatos, las enfermedades del tracto urinario inferior distintas a la infección se asociaron con candiduria (OR 6,7, IC del 95%: 1,6-27,9), sin embargo, no fue así en perros (OR 2,5; IC del 95%: 0,7 a 8,7). Ni la diabetes mellitus ni una historia de hospitalización se asociaron significativamente con candiduria en ninguna de las dos especies. 
  • Los autores concluyen que la administración reciente de medicamentos antibacterianos fue el principal factor de riesgo potencial para el desarrollo de candiduria en esta población de perros y gatos. Su uso juicioso podría ayudar a prevenir esta infección por hongos
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Efecto de la refrigeración de las muestras de orina para cultivo bacteriano cuantitativo en perros

Acierno MJ, Partyka M, Waite K, da Cunha A, Mitchell MA.
J Am Vet Med Assoc. 2018 Jul 15;253(2):177-180

  • El objetivo de este estudio era examinar el efecto de 24 horas de refrigeración en muestras de orina recogidas de perros con signos de infección del tracto urinario (ITU). Se diseñó un estudio prospectivo transversal que incluyó 104 perros con signos compatibles con ITU que en los que se obtuvo una muestra de orina mediante cistocentesis como parte de su abordaje diagnóstico. Una alícuota de 1 ml de cada muestra de orina se puso en un tubo de vidrio, se refrigeró a 5 ° C durante 24 horas y se procesó luego para cultivo bacteriano cuantitativo (QBC). Otra alícuota de 0,5 ml se puso en 3 ml de medio TSB (caldo de soja) y se refrigeró a 5 ° C durante 24 horas, luego se procesó para un QBC. La porción restante de orina, fue procesada de inmediato para un QBC. Todos los resultados se informaron como número de unidades formadoras de colonias bacterianas (UFCs). Se determinó la sensibilidad del QBC para la detección de bacterias (y, por lo tanto, de ITU) para las dos condiciones de refrigeración de la muestra, en comparación con el procesamiento inmediato (prueba estándar de referencia).
  • Se identificó crecimiento bacteriano en el 35.6% (n = 37), 33.7% (35) y 31.7% (33) de las muestras de orina procesadas inmediatamente, refrigeradas, y refrigeradas en TSB, respectivamente. La refrigeración de muestra sin TSB no produjo una diferencia significativa en los números de CFU en relación con las procesadas de inmediato; sin embargo, la sensibilidad de este método fue del 95% (35/37). La refrigeración de la muestra con TSB dio como resultado recuentos de CFU significativamente más bajos, y la sensibilidad fue solo del 89% (33/37).
  • Los autores concluyen que las muestras de orina canina recogidas para cultivo bacteriano deberían enviarse inmediatamente para su análisis. Aunque los recuentos de CFU para las muestras refrigeradas y las procesadas de inmediato fueron estadísticamente similares en este estudio, la refrigeración de la muestra en caldo de enriquecimiento resultó en una sensibilidad imperfecta para la detección de ITU y por lo tanto no sería recomendable. 
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Hallazgos ecográficos en gatos con daño renal agudo: un estudio retrospectivo

Cole LP, Manits P, Humm K.
J Feline Med Surg. 2018 Jul 1

  • Los objetivos del estudio fueron identificar los hallazgos ecográficos en gatos con daño renal agudo (acute kidney injury : AKI) y evaluar si tenían un valor pronóstico. Se diseñó una serie de casos descriptivos en el hospital veterinario Queen Mother Hospital (Hatfield, UK), donde se realizó una búsqueda de los registros de gatos que presentaron AKI entre 2007 y 2016. Se excluyeron los animales con datos históricos consistentes con enfermedad renal crónica. Se revisaron las imágenes ecográficas para detectar la presencia de seis anomalías ecográficas a nivel renal: nefromegalia, ecogenicidad cortical y medular, pielectasia, líquido retroperitoneal y peritoneal. Los hallazgos ecográficos se evaluaron individualmente y de manera acumulativa para obtener una puntuación ecográfica total de 6. Se valoraron los hallazgos ecográficos para su asociación con oliguria / anuria y supervivencia.
  • Un total de 45 gatos con AKI cumplieron los criterios de inclusión. En total, 6.7% (3/45) de los gatos tenían un tamaño y arquitectura renal normales. Los hallazgos ecográficos renales más frecuentes fueron nefromegalia, pielectasia y aumento de la ecogenicidad renal. La presencia de líquido retroperitoneal se asoció con oliguria / anuria. La puntuación total ecográfica de 6 se asoció significativamente con oliguria / anuria y una supervivencia de 6 meses.
  • Los autores concluyen que, en gatos que presentan AKI, son comunes los hallazgos ecográficos. Un mayor número de anomalías ecográficas renales y la presencia de líquido retroperitoneal por sí solo se asocian con oliguria / anuria, además cuanto más alta sea la puntuación ecográfica puede sugerir un peor pronóstico a largo plazo
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La relación calcio urinario: creatina (UCa: Cr) en periodo pre y post-prandial en la identificación de urolitiasis por oxalato cálcico en Schnauzers miniatura

Susan Carr; David Grant; Stefanie DeMonaco; Megan Shepherd
ACVIM 2018

  • El objetivo de este estudio era identificar una prueba de diagnóstico simple para detectar la calciuresis anormal y predecir la presencia de urolitos de oxalato de calcio (CaOx) en Schnauzers miniatura. Se investiga el impacto del tiempo post-prandial en la especificidad de la relación calcio urinario: creatina (UCa: Cr) en la identificación de los perros afectados. Las hipótesis que se querían valorar eran: 1) Existen diferencias significativas en la relación UCa:Cr  en ayunas y varios tiempos post-prandiales entre Schnauzers formadores de urolitos y de control. 2) La relación UCa: Cr aumenta significativamente desde el tiempo basal en ayunas respecto a uno o más puntos de tiempo post-prandiales. Se recogieron muestras de orina de 7 Schnauzers en miniatura con (formadores de urolitos) y 12 Schnauzers sin (controles) urolitos de CaOx en ayunas y a 1, 2, 4 y 8 horas después de alimentarlos con una dieta estandar. Se calculó el cambio en la relación UCa: Cr desde el tiempo basal y cada tiempo post-prandial.
  • Los Schnauzers miniatura formadores de urolitos tenían una media significativamente más alta de la relación UCa: Cr a 1 hora, 4 horas y 8 horas de los puntos de tiempo post-prandiales, que indicarían una calciuresis alterada. El cambio en la relación UCa: Cr no fue significativo en ningún punto de los tiempos post-prandiales entre grupos o dentro de los grupos.
  • Los autores sugieren que los Schnauzers miniatura que forman urolitos tienen una calciuresis excesiva, lo que proporciona algo de información sobre el mecanismo que hay detrás de la formación de urolitos de CaOx. En el caso de que se use la relación Ca: Cr, el tiempo de muestreo en periodo post-prandial no es crítico. Esta simple medición de orina simple puede ser útil como marcador de la presencia de urolitos y posiblemente el riesgo de formación de urolitos.
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Un estudio retrospectivo multi-institucional de 17 casos de pielonefritis felina histológicamente confirmada

Adrienne Cheney ; Jean-Sébastien Palerme ; Laura R. Van Vertloo ; Jessica Pritchard ; Shelly L. Vaden ; Wingert Allie ; Kate KuKanich
ACVIM 2018

  • A pesar de que la pielonefritis es un trastorno que frecuentemente se sospecha en pacientes hospitalizados, su diagnóstico definitivo sigue siendo difícil y los informes de esta enfermedad en gatos son todavía escasos. El objetivo de este estudio era caracterizar los signos clínicos, así como los cambios clínico-patológicos y ecográficos en gatos con pielonefritis. Se revisaron los informes de necropsia de 4 hospitales universitarios para gatos con pielonefritis diagnosticada histopatológicamente. Para su inclusión en el estudio, todos los gatos tenían que tener registrado un examen físico completo antes de la muerte, además de una autopsia completa. Se identificaron un total de 17 gatos.
  • La mediana de edad fue de 12 años (rango 3-17 años). Las hembras esterilizadas (n = 14) fueron más prevalentes que los machos castrados (n = 3). La anorexia (7/17), el letargo (6/17) y los vómitos (5/17) fueron los motivos de presentación más comunes. Las anormalidades más frecuentes en el examen físico incluyeron desgaste muscular (8/17), hipotermia (6/17) y soplos cardíacos (6/17). Los signos clínicos clásicamente asociados con la pielonefritis, como el dolor renal y la pirexia estuvieron presentes en solo 3 y 2 gatos, respectivamente. Había análisis séricos bioquímicos y hemogramas completos disponibles para 11 y 10 gatos, respectivamente. Las anormalidades clínico-patológicas más comunes incluyeron azotemia, hiperfosfatemia y anemia no regenerativa en 11, 8 y 7 gatos, respectivamente. De los 5 gatos para los que se disponía de datos de análisis de orina, todos tenían bacteriuria y 4 tenían isostenuria. Se obtuvieron resultados de cultivos de orina de 5 gatos. En 4 de estos cultivos hubo crecimiento bacteriano, obteniendo E. coli en 3/4 cultivos. Había datos de radiografías abdominales de 3 gatos, todos tenían anomalías renales, incluyendo riñones de tamaño atípico (n = 2) o mineralización (n = 3). Había descripción de hallazgos ecográficos para 4 gatos. Los cambios ecográficos más comunes incluyeron mineralización (n = 4) y pielectasia (n = 2). La histopatología de las muestras post-mortem reveló infiltrados celulares puramente neutrofílicos en 7/17 gatos, con bacterias presentes en 3 casos. En 6/17 gatos se diagnosticó pielonefritis linfocítica-plasmocítica , y ninguno de ellos tenía bacterias intralesionales. En los cuatro gatos restantes había pielonefritis linfocítica-plasmocítica y neutrofílica concurrentes, con presencia de bacterias intralesionales en 2 casos.
  •  Estos hallazgos sugieren que los gatos con pielonefritis tienen muchas menos probabilidades de mostrar hallazgos del examen físico clásicos, como dolor renal y pirexia, de lo que comúnmente se supone. Además, es probable que estos gatos se presenten con azotemia renal y pueden tener evidencia de infección activa en el sedimento de orina.
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Urolitiasis de Oxalato Cálcico en perros juveniles

Alexander Saver; Jody Lulich; Eva Furrow
ACVIM 2018

  • La urolitiasis canina del oxalato cálcico (CaOx) ocurre típicamente como una enfermedad de perros en edad madura, y no se han valorado todavía las características de la enfermedad en edad juvenil. El objetivo de este estudio fue identificar las características tanto de los pacientes como de las piedras de los perros jóvenes con urolitiasis CaOx, en comparación con los perros formadores de urolitos maduros. Se obtuvo información del Minnesota Urolith Center sobre 232 perros juveniles (≤1 año) y 39,093 maduros (7-9 años) con urolitiasis por CaOx (≥70%) entre 2012 y 2016. Se valoró estadísticamente si había razas sobrerrepresentadas en el grupo juvenil, y si el sexo, la ubicación de la piedra (tracto urinario superior frente a la inferior) y el tipo de sal (monohidrato frente a dihidrato) diferían en comparación con el grupo de perros maduros.
  • Se detectó que los Bulldog Inglés (OR = 8.6, p = 0.0070) y Francés (OR = 7.5, p = 0.012)  estaban sobrerrepresentados en el grupo juvenil. Si bien no se observaron diferencias en el sexo entre los grupos de perros juveniles y maduros, todos los perros juveniles y > 90% de los Bulldogs ingleses y franceses adultos eran machos. La ubicación del urolito no fue diferente entre perros jóvenes y adultos, sin embargo, <2% de los cálculos en ambos grupos procedían del tracto urinario superior. Los perros juveniles tenían más probabilidades de formar cálculos de dihidrato en comparación con los perros maduros (OR = 1.7, p <0.001), aunque el monohidrato era la forma predominante en ambos grupos (79% y 87%, respectivamente).
  • En este estudio se identifican dos razas relacionadas con riesgo de urolitiasis por CaOx en edad juvenil ( Bulldog Inglés y Francés). Debería investigarse la herencia de factores de riesgo, particularmente las mutaciones del cromosoma X, sobre todo debido a las fuertes predisposiciones de raza y sexo identificadas en este estudio.
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Evaluación prospectiva de la incidencia de hipercalciuria canina y las concentraciones de calcio iónico con la urolitiasis por oxalato cálcico

Joao Felipe de Brito Galvao ; Cristiane C. Otoni ; Dennis J. Chew ; Jessica A. Hokamp ; Maxey Wellman
ACVIM 2018

  • Se ha sugerido que la hipercalciuria es una causa predisponente para el desarrollo de urolitiasis de oxalato de calcio (CaOx) en perros. El objetivo de este estudio era identificar la incidencia de hipercalciuria a través de la ratio calcio:creatinina (uCa: Cr) en orina en ayunas en perros que fueron evaluados para urolitiasis por CaOX. Se recolectaron orinas para determinar uCa: Cr en ayunas y se consideró una ratio > 0.06 como significativa en base a los datos publicados anteriormente. Se incluyeron perros en los que se confirmó urolitiasis por CaOx a través del análisis cuantitativo de cálculos y que tenían disponibles para su evaluación los parámetros calcio ionizado (iCa), bioquímica sérica de rutina que incluyera el calcio total (TCa,), hemograma y el análisis de orina. Los perros se dividieron en grupos formadores de urolitos con hipercalciuria y sin hipercalciuria.  
  • Se evaluaron 32 perros entre el Junio de 2016 y Enero de 2018. Dieciséis perros (50%) tenían la UCa: Cr aumentada. Los perros con hipercalciuria tenían una mediana de calcio ionizado más alta (1,33 mg / dl) que los perros sin hipercalciuria (1,24 mg / dl). Dieciséis perros tenían un iCa en la mitad superior de rango de referencia (> 1.3 mg / dl). La gravedad específica de la orina (mediana 1.018 vs. 1.032; p = 0.04) fue menor y el calcio total (11.4 vs. 10.2 mg / dl; p = 0.002) fue más alto en el grupo con hipercalciuria. Más de la mitad (56%) de los perros con hipercalciuria sufrieron recurrencias de cálculos en comparación con el 38% del grupo sin hipercalciuria. La excreción fraccional de calcio fue 4,2 veces (p <0,0001) y 3,8 veces (p <0,0001) mayor en perros con hipercalciuria en comparación con los perros sin hipercalciuria cuando se usaron en la medición el  iCa y el TCa, respectivamente.
  • Los resultados del estudio sugieren que la hipercalciuria puede ser un factor predisponente adicional para la urolitiasis por oxalato de calcio y que, posiblemente, la corrección de la hipercalciuria disminuya la tasa de recurrencia de la urolitiasis canina por CaOx
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Incontinencia urinaria felina: Un estudio retrospectivo de 39 casos (2006-2017)

Kaitlin M. Lonc; J. M. Kruger
ACVIM 2018

  • Las observaciones clínicas actuales indican que la frecuencia y las causas de la incontinencia urinaria en gatos son considerablemente diferentes de las que se observan en perros.  Este estudio pretende determinar la morbilidad proporcional de cada causa y las evoluciones de gatos con incontinencia urinaria presentados al Centro Médico Veterinario de la Universidad Estatal de Michigan. Se realizaron búsquedas electrónicas utilizando 47 palabras clave relacionadas con la incontinencia urinaria en los registros médicos de los gatos presentados al MSUVMC entre 2006 a 2017. Se incluyeron los gatos con diagnóstico de incontinencia urinaria basado en la anamnesis o el examen físico. Se excluyeron los gatos con información insuficiente para confirmar un diagnóstico. 
  •  De un total de 22,646 historiales evaluados, sólo 39 (0,17%) gatos cumplieron los criterios de inclusión. Estos gatos comprendían 20 machos castrados, 1 macho intacto y 18 hembras esterilizadas. La mediana de edad al inicio de los signos clínicos fue de 4.0 años (rango de 1 mes a 17 años). La mayoría de los gatos afectados fueron de raza mixta (35/39). Se identificó enfermedad de la médula espinal en 18 de 39 (46%) de los gatos afectados (9 traumatismos, 3 malformaciones congénitas lumbosacras, 2 enfermedades del disco intervertebral, 2 neoplasias, 1 émbolo fibrocartilaginoso, 1 síndrome de Manx). En 14/39 (36%) de los gatos afectados se identificó una enfermedad uretral (4 estenosis uretral, 3 uretritis, 2 stent uretral, 1 urethrostomy perineal, 1 incontinencia congénita del mecanismo del esfínter uretral, 3 enfermedad uretral no clasificada). En 6/39 (15%) de los gatos afectados se identificaron trastornos de la vejiga (3 cistitis, 1 stent ureteral, 1 neoplasia, 1 atonía vesical). En 1 gato se detectó una ectopia ureteral bilateral. La evolución final sólo estuvo disponible en 28/39 casos; 8 gatos fueron eutanasiados, 5 gatos recuperaron la continencia, 15 gatos permanecieron incontinentes a pesar de la terapia. La mayoría de los gatos eutanasiados tenían enfermedad de la médula espinal (5/8). Los trastornos diagnosticados en los gatos recuperados incluyeron cistitis (1 UTI bacteriana, 1 cistitis idiopática), atonía vesical (1), estenosis uretral (1) y uretritis (1). 
  • En base a los datos recogidos, los autores concluyen que la incontinencia urinaria felina es una afección rara que está asociada principalmente a trastornos de la médula espinal congénitos o adquiridos. Además, la incontinencia urinaria en gatos estaría generalmente asociada a un mal pronóstico, y muchos quedan con incontinencia persistente a pesar del tratamiento
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Encuesta a los propietarios de los efectos secundarios de la administración de amoxicilina-ácido clavulánico en gatos con Enfermedad renal crónica con y sin azotemia

Kellyi Benson ; Jessica M. Quimby ; Liberty Sieberg ; Catherine Langston ; Kristy Dowers
ACVIM 2018

  • Los gatos con enfermedad renal crónica (ERC) tienen, de forma anecdótica, una mayor frecuencia de efectos secundarios con la amoxicilina-ácido clavulánico, como disminución del apetito, vómitos y diarrea, en comparación con los gatos con función renal normal. En pacientes humanos con función renal disminuida, se ha demostrado que las penicilinas potenciadas, como la amoxicilina-ácido clavulánico, tienen un aclaramiento alterado (hasta en un 90% en la insuficiencia renal grave). Este aclaramiento alterado da como resultado concentraciones séricas más altas en comparación con los pacientes con función renal normal y por lo tanto se recomienda reducir el intervalo de dosificación para evitar los efectos secundarios.
  • El propósito de este estudio era determinar la frecuencia de los efectos secundarios en gatos con y sin azotemia, con la hipótesis de que los gatos con ERC azotemica tendrían una mayor frecuencia de efectos secundarios. Se realizó una encuesta a propietarios de gatos a los que se les había prescrito amoxicilina-ácido clavulánico en la Universidad Estatal de Colorado o la Universidad Estatal de Ohio  sobre la aparición de efectos secundarios (sí / no), tipo específico de efecto secundario (vómitos, diarrea, disminución del apetito, ninguno) y si  hubo alteración del tratamiento como resultado del efecto secundario.
  • Los gatos incluidos en el grupo de ERC con azotemia tenían creatinina> 2.0 mg / dL, USG <1.035 y diagnóstico clínico de ERC. Los gatos incluidos en el grupo de ERC sin azotemia tenían una creatinina <2.0 mg / dL. Se eligió un corte entre los grupos de creatinina 2,0 mg / dL para definir las cohortes, dado que el aclaramiento alterado de la amoxicilina-ácido clavulánico es más común en los humanos con un grado mayor de insuficiencia renal. 
  • Se recogieron 73 encuestas, 12 de las cuales se excluyeron por datos incompletos o no se dispuso del valor de creatinina sérica. De los 51 gatos con la encuesta disponible, se clasificaron 11 gatos como ERC con azotemia y consistieron en 4 machos y 7 hembras, con una mediana de edad de 14 años (rango 4-20 años) y una mediana de creatinina de 2.4 (rango 2.0-6.0 mg / dL). Se clasificaron 50 gatos que no tenían ERC con azotemia y consistían en 17 machos y 33 hembras, con una edad media de 11 años (rango 1-18 años) y una creatinina media de 1.4 (rango 0.7-1.9 mg / dL).
  • Los propietarios informaron que 6/11 gatos (55%) con ERC con azotemia tuvieron efectos secundarios. Los efectos secundarios específicos incluyeron diarrea 5/11 gatos (45%), vómitos 2/11 gatos (18%) y disminución del apetito 3/11 gatos (27%), con 5/11 gatos (45%) con más de un efecto secundario. Los propietarios informaron que 20/50 gatos (40%) gatos sin ERC con azotemia tuvieron efectos secundarios. Los efectos secundarios específicos de estos gatos incluyeron diarrea 11/50 gatos (22%), vómitos 10/50 gatos (20%) y disminución del apetito 7/50 gatos (14%), con 6/50 gatos (12%) con más de un efecto secundario. La diferencia en la distribución de los efectos secundarios (sí / no) o la distribución del tipo específico de efectos secundarios no fue estadísticamente significativa, sin embargo, significativamente más gatos con ERC con azotemia tuvieron más de un efecto secundario (p = 0,009). Además, más propietarios de gatos con ERC con azotemia informaron de forma significativa que fue necesaria una alteración en el plan de tratamiento debido a los efectos secundarios, habiendo un 55% que indicaron que el antibiótico se detuvo, cambió o se aumentó el soporte debido a los efectos secundarios, mientras que solo el 14% de los dueños de gatos sin ERC con azotemia informó de la alteración en el plan de tratamiento (p = 0,003).
  • Los datos del estudio muestran que efectos secundarios tales como diarrea, vómitos y disminución del apetito fueron comunes con la administración de amoxicilina-ácido clavulánico en ambas cohortes, de gatos, pero puede haber una mayor incidencia en gatos con ERC con azotemia y producir alteraciones en el plan de tratamiento. Actualmente se están llevando a cabo investigaciones para determinar si estos hallazgos están asociados con una mayor concentración sérica de drogas.