Patologías

Criptorquidismo

ETIOLOGÍA: Es la alteración sexual congénita más frecuente en el perro y supone hasta el 10% de los machos en según qué poblaciones. En el gato también es la más importante, pero el porcentaje de casuística es mucho menor. Sucede cuando los testículos no han descendido a la bolsa escrotal antes de las 8 semanas. Puede ser unilateral o bilateral, aunque lo más normal es que sea unilateral. El mecanismo exacto de transmisión se desconoce, pero los descendientes tienen más posibilidades de padecer el problema que los cachorros de padres normales. Sucede con más frecuencia en las razas miniaturas.

PRONÓSTICO: El pronóstico tras la cirugía es muy bueno. No debe haber secuelas. La permanencia del testículo ectópico en el abdomen se ha asociado a una mayor predisposición por parte de ese teste a desarrollar un sertolioma. SÍNTOMAS: Sólo hay un signo y es la falta de descenso de uno o dos testículos a la bolsa escrotal. Puede ser unilateral o bilateral (más frecuente unilateral). TRATAMIENTO: Normalmente no se tratan los casos individuales. Debe recomendarse la castración del testículo ectópico y por lo menos la vasectomía del otro testículo para evitar la procreación y hacer descender la casuística de dicha alteración. Algunos autores han propugnado, con resultados poco contrastados, el uso de gonadotrofina coriónica humana (GrH) a una dosis de 100-500 UI según la talla del animal, cada 2 días (10 inyecciones). La orquidopexia quirúrgica está cointraindicada por sus resultados nefastos sobre la vascularización testicular.