Patologías

Enfermedad Respiratoria Virica Vias Altas Felina

ETIOLOGÍA: Es una enfermedad causada en la gran mayoría de casos por Herpesvirus y/o Calicivirus felino. El contagio en ambos casos es por contacto directo entre gatos. Los Herpesvirus se replican en mucosa nasal, traqueal y conjuntival; los Calicivirus, además de en las anteriores, pueden replicarse en pulmón y mucosa oral. Tras el curso de la infección muchos gatos afectados pueden quedar en un estado de portadores crónicos. En el caso de los Herpesvirus se da un estado de latencia crónico que hace que en situaciones de estrés, enfermedad, cirugía o administración de glucocorticoides vuelvan a replicarse virus y, por tanto, a liberarlos al exterior, normalmente con signos clínicos leves. En el caso de los Calicivirus es diferente, ya que los portadores crónicos eliminan continuamente virus por vía orofaringea con ausencia de signos clínicos en muchos casos.

PRONÓSTICO: El pronóstico, en general, es bueno. En ocasiones los gatitos muy debilitados y desnutridos pueden no superar la enfermedad. SÍNTOMAS: Afecta principalmente a gatos jóvenes aunque puede darse a cualquier edad; el curso de la enfermedad es de 2 a 4 semanas en el caso de Herpesvirus y de 1 a 2 semanas en Calicivirus. Los signos clínicos comunes son de estornudos, descarga nasal, conjuntivitis, descarga ocular, blefaroespasmo, hipersalivación y tos. Los Herpesvirus pueden provocar cuadros de queratitis ulcerativa. Los Calicivirus pueden provocar cuadros de neumonía y estomatitis ulcerativa, especialmente en lengua y paladar, y pueden estar involucrados en la etiopatogenia de las estomatitis-gingivitis linfoplasmocitarias crónicas, frecuentes en los gatos. Pueden presentarse signos de anorexia, depresión, fiebre, deshidratación según el estado del animal y la presencia de infecciones respiratorias por gérmenes oportunistas. En algunas ocasiones puede haber disnea inspiratoria por la presencia de abundante secreción en vías respiratorias. TRATAMIENTO: El tratamiento es básicamente de soporte; antibioterapia de amplio espectro como la [amoxicilina] para prevenir o combatir infecciones bacterianas oportunistas. Fluidoterapia en los casos necesarios, soporte nutricional especialmente en gatos muy jóvenes. Colirio antibiótico en caso de conjuntivitis purulentas. Mantener la cavidad nasal libre de secreciones (gotas SSF, anticongestivos). Las estomatitis-gingivitis linfoplasmocitarias en portadores crónicos de Calicivirus en ocasiones deben tratarse y solamente responden a tratamientos con corticoesteroides. Se aconseja vacunar contra ambas enfermedades a partir de la 8ª ó 9ª semana, revacunando a las 4 semanas y anualmente. Incluso los gatos vacunados pueden mostrar signos clínicos leves tras la exposición a ambos virus, especialmente en el caso de los Calicivirus, debido a la existencia de diversas cepas con diferente antigenicidad. Correctamente vacunados pueden, en ocasiones, no estar exentos de sintomatología.