Patologías

Infecciones Bacterianas Tracto Urinario

ETIOLOGÍA: Las infecciones del tracto urinario se producen principalmente por la invasión de bacterias procedentes del tracto genital y uretra y en raras ocasiones por la vía hematógena. En los últimos años se ha demostrado consistentemente que las vías urinarias y la orina son medios en los que las bacterias no se multiplican fácilmente así como que producir experimentalmente una infección bacteriana del tracto urinario es díficil. Esto significa que, en la mayoría de casos, en los que hay una ITU existe algún tipo de alteración en los mecanismos defensivos locales del tracto urinario que permiten el establecimiento de la infección. Estas alteraciones pueden ser anomalías anatómicas, alteraciones en el epitelio urinario (inflamación yatrogénica por sondaje urinario), cambios en el volúmen y composición de la orina (hiperadrenocorticismo, diabetes mellitus, IR crónica) y déficit en la inmunocompetencia del tracto urinario. En muchos casos estas alteraciones son transitorias y la ITU se resuelve fácilmente y en otros casos son permanentes y la predisposición a sufrir ITUs es crónica. Las bacterias más frecuentemente responsables de ITUs son E. coli, Proteus spp, Staphylococcus intermedius, Streptococcus, Klebsiella spp, y Pseudomonas aureginosa. Clínicamente se distinguen las ITUs que afectan a las vías urinarias superiores (pielonefritis y ureteritis) y las que afectan a las vías urinarias inferiores (cistitis, uretritis y prostatitis) aunque en cualquiera de las dos puede haber extensión hacia el resto del tracto urinario. La incidencia de IBTUs primarias es mucho más alta en el perro que en el gato y la incidencia aumenta considerablemente en las dos especies tras la realización de sondaje o cirugía (uretrostomía) debido a la alteración de los mecanismos defensivos del epitelio.

PRONÓSTICO: El pronóstico es generalmente excelente en las IBTUs inferiores no complicadas y bueno en las pielonefritis si no hay IRA. Puede ser reservado en casos de cistitis recurrentes por la presencia de alguna alteración de las vías urinarias que predisponga a la infección o presencia de bacterias resistentes. El pronóstico es malo en casos de pielonefritis con IRA y con frecuencia pueden establecerse lesiones renales irreversibles e IRC. SÍNTOMAS: IBTU SUPERIOR (pielonefritis): PU/PD, signos de insuficiencia renal aguda, fiebre, depresión, anorexia, dolor abdominal y renomegalia. IBTU INFERIOR (cistitis, uretritis): disuria, polaquiuria, incontinencia urinaria, hematuria al final de la micción, coluria, no hay signos sistémicos. Urolitiasis por estruvita inducidas por la infección por bacterias ureasa positivas. TRATAMIENTO: Se aconseja siempre realizar antibiograma para conocer en cada caso cuál es el antibiótico más adecuado. Esto es especialmente importante en las IBTUs superiores y también en los casos de IBTU recidivantes o asociadas a otras alteraciones sistémicas o de las vías urinarias. El tratamiento empírico puede utilizarse en los casos no complicados; principalmente se administran los siguientes antibióticos: [amoxicilina ácido clavulánico], [cefalosporinas de 1ª generación] y actualmente se usa con éxito el [enrofloxacino]. La duración del tratamiento no debe ser inferior a los 10-15 días en las IBTUs inferiores no complicadas y de hasta 4 a 6 semanas en las IBTUs superiores e inferiores crónicas y/o recurrentes.