Patologías

Linfangiectasia Intestinal

ETIOLOGÍA: Se caracteriza por una dilatación e insuficiencia de los vasos linfáticos intestinales, que provocan un reflujo de una excesiva cantidad de linfa rica en proteínas, linfocitos y quilomicrones a la luz intestinal, llegando a provocar una hipoproteinemia y un síndrome de enteropatía con pérdida de proteínas protein-losing enteropathy; también se produce un déficit de absorción de quilomicrones. Aunque la linfangiectasia intestinal es la causa más frecuente de este síndrome, hay otras enfermedades que lo pueden provocar, como enteritis crónicas inflamatorias, histoplasmosis y linfosarcoma intestinal. En este caso la pérdida de proteínas la producen las lesiones en la mucosa intestinal. Las consecuencias de la linfangiectasia son panhipoproteinemia, linfopenia, hipocolesterolemia y malabsorción de grasas, pudiendo presentar esteatorrea y deficiencias de vitaminas liposolubles. Cualquier causa obstructiva de los vasos linfáticos (inflamatoria, neoplásica) o una malformación congénita puede ser causa de linfangiectasia pero la mayoría de casos descritos son idiopáticos. En estos casos las lesiones en los vasos linfáticos son inflamatorias pero no se sabe si como causa o consecuencia.

PRONÓSTICO: La respuesta es diferente según el caso pero no suelen realizarse curaciones completas. Hay algunos casos refractarios al tratamiento. SÍNTOMAS: Se produce un cuadro clínico asociado a hipoproteinemia, especialmente hipoalbuminemia; edema subcutáneo, ascitis, hidrotórax. Hay una diarrea crónica, intermitente, pastosa o líquida que no es constante. Hay adelgazamiento o caquexia en casos avanzados. Vómitos ocasionalmente. El curso clínico es lento e insidioso. Puede afectar a cualquier raza. TRATAMIENTO: Restricción de grasas en la dieta, especialmente triglicéridos de cadena larga, dieta con proteínas de alto valor biológico, en 2-3 tomas y suplementar con vitaminas liposolubles. También puede funcionar una dieta casera de queso desnatado y arroz con vitaminas. Añadir un suplemento de grasa con triglicéridos de cadena corta (aceite de coco). Los corticoesteroides como la [prednisona/olona] son muy útiles a dosis antiinflamatorias y buscando dosis de mantenimiento para tratar lesiones inflamatorias de los vasos linfáticos. Antibioterapia con [metronidazol] si hay sobrecrecimiento bacteriano secundario.