Patologías

Mama, Neoplasia

ETIOLOGÍA: En la perra, los tumores de mama son las neoplasias más frecuentes y representan el 50 % del total de neoplasias que ocurren en ellas. El 50 % de los tumores en la perra son benignos e incluyen fibroadenomas, adenomas simples, etc. El otro 50 % son malignos e incluyen carcinomas sólidos, adenocarcinomas tubulares y papilares, carcinomas anaplásicos, sarcomas y carcinosarcomas. La media de edad está situada alrededor a los 10 años. Hay razas más predispuestas que otras. Se ha demostrado que son hormono-dependientes y la incidencia de tumores de mama en una perra castrada antes del primer celo es del 0,5 %, tras el primer celo del 8 % y después del segundo en adelante del 26 %. En la gata, los tumores de mama no son tan frecuentes como en la perra, pero el 80-90 % de ellos son malignos. Entre ellos, se incluyen como más frecuentes los adenocarcinomas. La media de edad es similar a la de la perra, pero son mucho menos hormonodependientes. Los tumores de mama se pueden clasificar histológicamente o por su comportamiento biológico. Este último sistema es mejor para poder elaborar un pronóstico de la patología.

Ateniéndonos a esta diferenciación hay cuatro estadios:

- Estadio 0: El tumor maligno está limitado a las estructuras mamarias. Nódulo in situ.

- Estadio 1: El tumor se extiende por el estroma mamario sin afectación vascular ni linfática.

- Estadio 2: El tumor afecta al tejido vascular y/o metastatiza a los ganglios linfáticos regionales.

- Estadio 3: El tumor presenta metástasis evidentes en otros órganos. Junto con esa clasificación, los tumores se pueden evaluar según su grado de diferenciación celular, tamaño, reactividad linfoide celular, etc.

PRONÓSTICO: El pronóstico depende, como es lógico, del estadio histológico, de la infiltración, del tamaño del tumor, de su grado de diferenciación, etc. Los factores que no tienen significación clínica en la evolución del tumor son el número de tumores, y la ovariohisterectomía en el momento de la mastectomía. Como norma general, diremos que los tumores en las perras tienen mejor pronóstico que en las gatas. En las gatas el factor tamaño del tumor es muy importante, ya que los estudios concluyen que si tiene más de 3 cm de diámetro el promedio de supervivencia es de 6 meses. SÍNTOMAS: Los signos clínicos son la aparición de nódulos mamarios simples o múltiples, que pueden aparecer en cualquier mama. En sus primeros estadios, los tumores benignos y malignos no se diferencian en nada. Un signo de malignidad es un rápido crecimiento y la ulceración. A veces puede haber una reacción inflamatoria importante que no nos deje palpar el nódulo mamario. TRATAMIENTO: Cuando no hay metástasis pulmonares o en otros órganos, la mastectomía es el tratamiento de elección. Hay muchas técnicas quirúrgicas y en ningún estudio se ha demostrado la eficacia de una sobre la otra. Lo importante no es la técnica en sí, sino que se pueda excisionar todo el tejido afectado y el ganglio afectado si hace falta. Sola, o en combinación con la cirugía, se puede usar la quimioterapia, que es una buena ayuda para ralentizar el proceso evolutivo en los carcinomas invasivos. En las perras y en las gatas se usa el protocolo de [doxorrubicina] sola o en combinación con la ciclofosfamida, con resultados a corto plazo espectaculares. Todavía no están claros los beneficios del uso del tamoxifeno como antiestrógeno en el tratamiento de las patologías mamarias en los animales de compañía.