Analgésicos para perros. ¿La vía de administración modifica el efecto?

Un fármaco analgésico es aquel fármaco que busca aliviar o quitar el dolor. En función de los tipos de dolor (agudo o crónico) se utilizan unos fármacos analgésicos u otros teniendo varias vías de administración para los mismos. Analizaremos a continuación los diferentes tipos de analgésicos y las vías de administración para conocer si ésta puede modificar la absorción y/o efecto del fármaco.
analgesicos para perros
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Analgesia es, literalmente, ausencia de dolor. Sin embargo, en medicina veterinaria lo que buscamos es aliviar el dolor. En veterinaria dividimos el dolor en dos tipos: agudo y crónico.


El dolor agudo es aquel que se presenta de forma abrupta tras un trauma o lesión específico y que desaparece con la curación de la misma. En cambio, el dolor crónico es aquel que persiste una vez la lesión ha sido subsanada o porque la lesión se cronifica en el tiempo.

Para el tratamiento de los dos tipos de dolor disponemos de múltiples familias de fármacos analgésicos, con diferentes mecanismos y vías de administración.

 

1-  Antiinflamatorios no esteroideos

Estos fármacos son conocidos como AINE y son un grupo muy numeroso que se utilizan para el tratamiento del dolor agudo fundamentalmente. Ejemplos de la familia son: aspirina, ibuprofeno, ketoprofeno, naproxeno, etodolaco, piroxicam, meloxicam…

Son los fármacos más utilizados porque poseen pocos efectos adversos, son eficaces para el tratamiento del dolor agudo y se encuentran en múltiples vías de administración.

Sin embargo, no pueden utilizarse durante mucho tiempo si queremos evitar sus efectos adversos (úlcera gástrica, hemorragia digestiva…)

 

2-  Analgésicos narcóticos - opiáceos

Se utilizan para el alivio del dolor en perros desde hace muchos años, son compuesto derivados del opio y se podría decir que son los más poderosos en su función. Este grupo de analgésicos funciona mucho mejor en el alivio del dolor administrando en forma conjunta con el grupo de Antiinflamatorios No Esteroides (AINES) que si se los administra solos.

 

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Como contra, tienen el inconveniente de ser altamente adictivos,creando dependencia y tolerancia,  por lo cual, el profesional veterinario solo los prescribirá cuando otros analgésicos no den resultados.

 

3-  Analgésicos no opioides no AINE

Dentro de este grupo se incluyen múltiples fármacos, de diversas familias, que también tienen un efecto analgésico y son utilizados muchas veces para el tratamiento del dolor crónico especialmente.

Encontramos dentro de este grupo los antidepresivos, la gabapentina o la imipramina.  Son poco eficaces para el dolor agudo, siendo su principal uso en el tratamiento a largo plazo del dolor.

 

Una vez conocemos el fármaco que vamos a utilizar, debemos seleccionar la vía de administración del mismo, que va a modificar el efecto del fármaco y en algunos casos, según la disponibilidad de las vías que tengamos, también nos condicionará el fármaco que seleccionaremos.

Los fármacos analgésicos pueden administrarse en las siguientes vías:

 

1-    Vía digestiva: Oral, sublingual, gastroentérica o rectal

2-    Parenteral (intramuscular, subcutánea e intravenosa)

3-    Respiratoria: Intranasal en analgesia principalmente

4-    Tópica: Oftálmica, ótica y transdérmica

 

La vía parenteral endovenosa tiene el mecanismo de acción más rápido con una biodisponibilidad del fármaco al completo. Otras vías, como la oral, pueden suponer un efecto más lento y menor biodisponibilidad por metabolismo de primer paso hepático. Conoce más de la fisiología del sistema gastrointestinal para un conocimiento más avanzado. Existen vías alternativas a la oral con administración rápida que no requieran de uso de agujas, como son la rectal, nasal o sublingual que se ayudan de la mucosa en ese nivel para la absorción rápida del fármaco. Finalmente, la vía transdérmica es de lenta absorción, pero permite tener una liberación prolongada de un fármaco sin necesitar una ingesta continua del medicamento.

Así pues, según el estado clínico (vómitos…) y la rapidez que queramos del efecto analgésico y su duración sumado a los posibles efectos secundarios (infección en caso de uso parenteral) hará que nos decantemos por una vía u otra.

 

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