Bursitis codo perro. Remedio y consejos para prevenirla

La bursitis olecraniana o higroma de codo es una patología que se da con frecuencia en perros de tamaño grande y pelaje corto. Puede llegar a representar un problema recurrente o crónico en la vida del animal y a veces laborioso de tratar para el veterinario. Os explicamos qué es y qué podemos hacer para prevenirlo.
bursitis codo perro
Imagen de Vets Affinity

La bursitis de codo es una patología frecuente. Bursitis significa inflamación de la bursa sinovial. Recordemos que es una capa que envuelve a las articulaciones sinoviales y que es la responsable de la producción del líquido sinovial.


¿Qué causa la bursitis del codo?

Normalmente la bursitis del codo está precedida de un traumatismo ya sea agudo con un impacto fuerte o continuado de bajo impacto.

 

¿Qué clínica presenta?

La bursitis en el perro cursa con dolor e impotencia funcional para el animal, siendo la exploración física evidente dado que observaremos inflamación de la articulación, con dolor a su movilización. Es por ello que hay que conocer y saber realizar correctamente una exploración de la movilidad articular del perro.

 

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¿Cuál es su tratamiento?

Existen múltiples tratamientos para la bursitis, aunque el tratamiento idóneo dependerá del estadio de la bursitis (leve o grave) y de la presencia o no de complicaciones de la misma (infección articular…).

Normalmente la bursitis no complicada se trata con vendaje y fármacos antiinflamatorios. En algunos casos se recomienda antibióticos profilácticos para evitar la infección. En caso de que la bursitis sea más grave, se puede realizar el drenaje con aguja fina del líquido sinovial.

Únicamente en casos de complicación de la bursitis (infección, ulceración, fístula..) se recomienda realizar el tratamiento quirúrgico.

 

¿Cuál es su prevención?

Dado que la bursitis se desarrolla típicamente tras pequeños traumatismos de repetición, la prevención es muy importante para su aparición. Los traumatismos de repetición suelen darse cuando el perro se deja caer sobre una superficie dura y sobre sus codos para tumbarse.

Por ello para la prevención es ideal proporcionar al animal superficies suaves y blandas. Desde cachorro deberíamos proporcionarles una cama o superficie suave, firme pero acolchada para que descanse. En el caso de que el suelo de nuestro hogar sea duro, sería conveniente poner una alfombra o moqueta en los lugares favoritos del perro, que son los lugares donde típicamente “se deja caer” para descansar.

En el caso de que en casa tengamos una superficie exterior donde el perro puede tumbarse, tenemos que seguir las mismas normas que en el interior del hogar.  Las superficies de exterior como asfalto o madera son totalmente desaconsejables, siendo aconsejables cambiarlas por césped o incluso arena, ya que así disminuimos el impacto de los golpes diarios y se disminuye el estrés articular.

En caso de que no sea posible el cambio de las superficies, en algunas ortopedias veterinarias se pueden conseguir protectores articulares de cara a intentar evitar esta patología.

Así pues, la bursitis de codo es una patología frecuente que causa una morbilidad importante y que puede tener complicaciones graves (infección articular) por lo que la prevención es la mejor estrategia. En la clínica veterinaria deberíamos identificar aquellos perros que se encuentran a riesgo de padecerla (sobre todo perros grandes) y preguntar sobre sus factores de riesgo (superficies donde se tumban en domicilio...) de cara a poder establecer una estrategia de prevención óptima.

 

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