Edema pulmonar cardiogénico en gatos: Apariencia radiográfica

El edema pulmonar cardiogénico en el gato es el resultado de la acumulación en el alveolo pulmonar de trasudado que proviene del plasma sanguíneo por incremento de la presión del capilar alveolar. Analizamos la etiología del mismo, así como las características radiográficas de cara a poder realizar un correcto diagnóstico y así poder restablecer un tratamiento lo más precoz posible.
edema pulmonar en gatos
Imagen de Vets Affinity

El edema pulmonar cardiogénico en el gato es el resultado del incremento de la presión capilar alveolar en el contexto de insuficiencia cardíaca. La insuficiencia cardíaca es un síndrome que tiene un espectro de semiología clínica muy amplio debido a que el mecanismo que conduce a la insuficiencia cardíaca puede encontrarse en diversas estructuras y zonas del corazón.


Este daño produce alteraciones en la presión y en la capacidad de transporte sanguíneo que son diferentes según la estructura cardíaca afectada, dando como resultado signos y síntomas diferentes que permiten un diagnóstico semiológico que aproxime al lugar de la lesión cardíaca.

La insuficiencia cardíaca se divide en insuficiencia cardíaca anterógrada y retrógrada. La retrógrada recibe también el nombre de insuficiencia cardíaca congestiva.  La segunda la  anterógrada se caracteriza por una disminución del gasto cardíaco que conlleva una disminución en la perfusión tisular de los órganos vitales, provocando disfunción a nivel cerebral y renal. Por otro lado, la insuficiencia cardíaca congestiva se define por el incremento de presión telediastólica a nivel ventricular que conlleva un incremento de la presión auricular y por consecuencia de la presión pulmonar y sistémica causando edema pulmonar de causa cardiogénica además de ascitis. Las lesiones a nivel cardíaco (valvular, del miocardio…) pueden causar un tipo u otro de insuficiencia cardíaca aunque lo más común es que causen una mezcla de las dos, con sintomatología pulmonar y sistémica o únicamente de uno de los dos territorios en función de la localización de la lesión. Conocer la fisiopatología es esencial para entender tanto la causa como la consecuencia en la insuficiencia cardíaca (conoce más sobre fisiopatología en el perro y en el gato con nuestra guía de fisiología gastrointestinal)

 

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El diagnóstico de la insuficiencia cardíaca se basa en la semiología clínica, los signos radiográficos y los niveles plasmáticos de péptido natriurético, pero no existe un test diagnóstico que por sí solo pueda dar el diagnóstico de insuficiencia cardíaca. Es por ello que se necesita conocer con exactitud los signos radiológicos que podemos encontrar en la radiografía de tórax de cara a realizar un correcto diagnóstico.

La radiografía de tórax permite conocer de forma no invasiva el estado de las venas pulmonares y permite conocer si los síntomas respiratorios pueden ser secundarios a edema pulmonar o secundarios a otros procesos (neumonía…) Aunque en perros la imagen radiológica del edema cardiogénico se encuentra bien definida1 (patrón alveolar bilateral simétrico y más marcado a nivel caudodorsal) en el gato el patrón radiográfico siempre se ha considerado más variable. Típicamente en el gato se observan infiltrados parcheados o localizados con alta variabilidad en la distribución por todo el pulmón.

 

Además, la insuficiencia cardíaca puede producir derrame pleural (el cual aparece con mayor frecuencia en gatos que en perros) añadiendo dificultad al diagnóstico radiológico.

Existen pocas publicaciones que analicen la relación entre los signos radiográficos y la insuficiencia cardíaca en gatos que permitan caracterizar con mayor exactitud el aspecto del edema cardiogénico en las radiografías de tórax de los gatos. Es por ello que analizaremos a continuación un estudio que se realizó en 2009 entre hospitales de Reino Unido y Australia que trataba de identificar los signos radiológicos de edema cardiogénico en gatos diagnosticados con insuficiencia cardíaca.

Se realizó una búsqueda de casos que incluía gatos diagnosticados mediante ecocardiografía de insuficiencia cardíaca por enfermedad miocárdica con radiografía de tórax durante el mismo ingreso. Se excluyó del estudio a gatos que no presentaban dos proyecciones de la radiografía de tórax y gatos que presentaban radiografía de tórax normal. Se definieron las opacidades pulmonares según si eran bronquiales, vasculares, intersticiales o alveolares. Posterior a esa clasificación se miraba la extensión de la misma, siendo difusa si incluía todo el pulmón o local/multifocal si había zonas respetadas de los campos pulmonares. Las opacidades difusas se subdividían en distribución uniforme o no uniforme.

Finalmente el estudio incluyó a 23 gatos que cumplían los criterios. En el momento del ingreso en el hospital todos los gatos presentaban signos respiratorios. El 91% presentaba taquipnea y el 70% asociaba disnea. La frecuencia respiratoria media era de 60 respiraciones por minutos y la frecuencia cardíaca media era de 204 latidos por minutos. 8 gatos presentaban soplo sistólico, cinco tenían ritmo de galope y dos presentaban arritmia. Todos los gatos presentaban dilatación de la aurícula izquierda.  Al 87% de los gatos tras el tratamiento con furosemida se observaba una mejora de los síntomas respiratorios. Los gatos que no respondían a la misma, fallecieron al poco tiempo del diagnóstico de insuficiencia cardíaca.

La apariencia radiológica de los pulmones se caracterizó por opacidades que seguían patrones y distribución variables. Todos los gatos tenían evidencia de un patrón intersticial o granular que reducía la claridad de los márgenes de los vasos pulmonares y de la silueta cardíaca. En el 83% de los gatos ese patrón se asociaba a un patrón alveolar, en algunos gatos con broncograma aéreo. En el 70% de los gatos el patrón intersticial perivascular se asociaba a incremento del diámetro de los vasos pulmonares. El patrón predominante siempre fue el patrón alveolar en la mayoría de los gatos. En cuanto a la distribución de las opacidades, la mayoría eran difusas de forma uniforme, siendo las siguientes por orden decreciente de frecuencia las difusas no uniformes, multifocales y finalmente las focales únicas. Ninguno de los gatos mostró signos de afectación única de un pulmón, observándose normalmente afectación bilateral.

 

A Edema pulmonar patrón intersticial difuso uniforme con engrosamiento de los vasos pulmonares.

B Edema pulmonar difuso no uniforme con patrón alveolar.

Así pues, como conclusión, sorprende que una condición tan prevalente como el edema cardiogénico en el gato, haya sido poco estudiada a nivel radiológico. Tras el análisis del estudio se puede concluir que el edema pulmonar cardiogénico presenta una apariencia radiológica variable, por lo que los veterinarios que manejan esta patología tienen que conocer los múltiples patrones en los que se puede mostrar para evitar un diagnóstico incorrecto. Conoce más de patología felina en nuestra plataforma online de aprendizaje.

 

1- KITTLESON, M. D. & KIENLE, R. D. (1998) Radiography of the cardiovascular system. In: Small Animal Cardiovascular Medicine. Eds M. D. Kittleson and R. D. Kienle. Mosby, St. Louis, MO, USA. pp 47-71

 

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