Cómo controlar la ansiedad en perros

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Cómo controlar la ansiedad en perros

La ansiedad en las mascotas es un problema de importancia en el sector veterinario debido, en primer lugar, a una alta incidencia de casos y, en segundo lugar, a un uso indebido de los métodos de control y corrección, por lo que es esencial conocer su base y su tratamiento.

Medicina y cuidados veterinarios

Ansiedad y factores determinantes

La ansiedad es un trastorno conductual que manifiestan los animales como respuesta a determinados estímulos que reciben, tanto de manera interna como externa.

Esta alteración del comportamiento está desencadenada por distintos factores, como ruidos, acciones de sociabilización, falta de percepción cognitiva o ausencia del vínculo con su dueño, entre otros, que percibe el animal en forma de señal de alerta, estableciendo cambios conductuales, físicos y psíquicos que pueden poner en riesgo el estado de salud de la mascota.

En una alteración que se da con mucha frecuencia en las mascotas, entre ellas, la más conocida es la ansiedad por separación.

Manifestaciones y alteraciones fisiológicas

Dentro de los distintos tipos de ansiedad que pueden sufrir los perros se aprecia que los factores etiopatogénicos y los mecanismos fisiopatológicos involucrados son múltiples.

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Los principales signos clínicos que aprecian los propietarios pueden incluir:

  • Ladrido excesivo y en aumento.
  • Aullidos.
  • Conducta destructiva frente a objetos aleatorios o no.
  • Taquicardia y taquipnea.
  • Jadeo persistente.
  • Midriasis.
  • Micción y defecación.
  • Anorexia.
  • Hipersalivación.
  • Vómitos.

Uno de los principales mecanismos que intervienen en el desarrollo de la ansiedad canina es el flujo bioquímico, cuyas sustancias involucradas se basan en la serotonina, noradrenalina, dopamina y glucocorticoides.

La serotonina es una sustancia vinculada directamente con el miedo y las conductas relacionadas con él, con la actividad motora, la impulsividad y la secreción hormonal. En este artículo publicado en la revista Clínica Veterinaria de Pequeños Animales, el Dr. Mentzel nos indica que la serotonina es el principal mecanismo que interfiere en las respuestas de miedo que presenta el paciente.

Por otro lado, la noradrenalina tiene un efecto notorio en el estado de vigilancia y psicomotricidad de los perros cuando presenta cambios en su concentración, resultando una sustancia esencial en el aprendizaje canino. Asimismo, la dopamina tiene efectos asociados a la conducta exploratoria del animal y las conductas de anticipación y expectación.

Por último, los mecanismos neurofisiológicos, como consecuencia de los estímulos sensoriales que percibe la mascota, estimulan el bulbo raquídeo a nivel del rafe medio dorsal desencadenando los cambios de concentración de la serotonina y noradrenalina.

Control

Existen distintos tratamientos que pueden ser de utilidad para el control de los niveles de estrés y ansiedad en los perros. Se puede diferenciar entre terapias basadas en la etología canina y el cambio conductual, y terapias relacionadas con la administración protocolizada de medicamentos especializados.

En primer lugar, es imprescindible la identificación y la corrección de los estímulos que propician dichos comportamientos con ayuda de un etólogo canino profesional. Dicho especialista indicará al propietario las pautas que debe seguir para controlar los comportamientos perjudiciales de su mascota, empleando técnicas de refuerzo positivo.

No obstante, como complemento a los ejercicios de adiestramiento y acondicionamiento canino, existen tratamientos médicos basados en los efectos mínimamente sedantes que proporcionan determinados fármacos, como es el ejemplo del Sileo, cuyos efectos simpaticolíticos, sedantes y amnésicos son proporcionados por el hidrocloruro de dexmedetomidina.

Asimismo, se debe de tener en consideración que hay fármacos sedantes que producen una relajación física en nuestro paciente, pero no una relajación a nivel mental, como es el caso de la acepromacina, clomipramida y la amitriptilina.

Algunos de los efectos de distintos fármacos empleados para la disminución de la ansiedad en perros fueron estudiados en la Universidad de Pensilvania, donde se estableció la relación entre el estado eléctrico del corazón y la concentración sérica de medicamentos empleados en modificaciones de comportamiento, concretamente la clomipramida y la amitripilina. El resultado obtenido en dicha investigación fue la nula variación electrocardiográfica del corazón tras la administración de los fármacos citados anteriormente.

Conclusión

La ansiedad es un problema conductual que puede manifestar el animal y conlleva graves efectos para su estado de salud. Para su solución, es imprescindible la combinación de técnicas de corrección de comportamiento y administración controlada y vigilada de fármacos instaurados por un profesional veterinario.

 

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