Granuloma eosinofílico felino: Causas más comunes y soluciones

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Granuloma eosinofílico felino: Causas más comunes y soluciones

El granuloma eosinofílico felino es una alteración de la piel que suele aparecer en animales jóvenes. Analizamos sus formas clínicas, etiología, síntomas principales y tratamiento.

Medicina y cuidados veterinarios

El granuloma eosinofílico felino es una alteración de la piel que suele aparecer en animales jóvenes, menores de 2 años. Afecta fundamentalmente la cavidad oral, la zona del mentón y los labios, aunque también puede aparecer en la cara posterior de los muslos y en entre las almohadillas. De hecho, existen dos formas clínicas: una cutánea y otra oral.

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En algunos casos se trata de una condición intermitente y estacional, más común en verano y  otoño, probablemente debido a que las lesiones están causadas por una hipersensibilidad a las picaduras de insectos, como indicó un análisis1 de 20 gatos realizado en Nueva Zelanda.

Signos clínicos del granuloma eosinofílico

El granuloma eosinofílico felino es una lesión inflamatoria de carácter granulomatoso que suele acompañarse de un proceso degenerativo del colágeno. Aunque se trata de una entidad heterogénea desde el punto de vista clínico, presenta un patrón histopatológico similar2.

Como regla general, no suele tratarse de lesiones dolorosas, aunque en algunos casos pueden cursar con prurito. Pueden aparecer lesiones únicas o agrupadas. En la forma cutánea se produce una lesión lineal caracterizada por la presencia de pápulas o placa. Suele acompañarse de alopecia y adquiere un color rosáceo o amarillento. Aunque es poco común, también pueden aparecer nódulos o ulceraciones.

La forma oral cursa con nódulos granulomatosos y de aspecto tumoral que suelen aparecer en la lengua o el paladar blando. En ocasiones puede producirse una falta de pigmentación o adquirir un color amarillento, lo que corresponde con las zonas colagenolíticas. Cuando estas lesiones provocan dolor pueden interferir con la masticación, por lo que terminan causando anorexia. También pueden causar ptialismo y halitosis.

Causas más comunes del granuloma eosinofílico felino

Este tipo de granuloma se caracteriza por un infiltrado de eosinófilos, un tipo de leucocitos proinflamatorios que suelen aparecer como resultado de reacciones alérgicas y parásitos. De hecho, en este caso clínico presentado por la Dra. Núñez Grüner3, se sugiere que se trata más bien de un patrón de reacción mucocutáneo que de una enfermedad propiamente dicha.

Es más común que esa reacción se produzca como resultado de una alergia a la picadura de pulgas y/o mosquitos, aunque también puede deberse a una intolerancia alimentaria, antígenos ambientales o atopia, como indicó un estudio publicado en la revista In Practice4. Aunque es menos habitual, algunos casos de granuloma eosinofílico felino pueden estar desencadenados por procesos infecciosos o problemas autoinmunes.

Tratamiento del granuloma eosinofílico felino

El tratamiento del granuloma eosinofílico felino se dirige a eliminar su causa, aunque no siempre es posible detectarla, en cuyo caso será necesario recurrir a una terapia sintomática. El control de las pulgas es el primer paso, ya que cualquier problema cutáneo puede empeorar considerablemente debido a estos parásitos, por lo que se indicará una terapia antiparasitaria.

También se recomienda realizar pruebas de alergia para valorar si es necesario recurrir a la inmunoterapia. Si el problema se debe a una hipersensibilidad alimentaria, es importante elegir una dieta hipoalergénica como Advance Sensitive, con proteínas de salmón de fácil digestión.

Cuando no se encuentra la causa o el animal no responde al tratamiento, se indican glucocorticoides, un medicamento que los gatos suelen tolerar bastante bien, aunque es preferente administrarlos por vía subcutánea. El más usado es el acetato de metilprednisolona y en ocasiones basta una sola inyección. También se puede recurrir a la prednisona, prednisolona o dexametasona.

La mayoría de los gatos responden bien a la monoterapia, pero en algunos casos, cuando se presentan infecciones primarias o secundarias hay que recurrir a los antibióticos. Se suele usar la amoxicilina-ácido clavulánico, trimetoprim-sulfametoxazol y cefadroxilo.

En los casos de atopia se recomienda el uso de antihistamínicos y, si el granuloma cursa de manera crónica o refractaria, se puede recurrir a criocirugía, radioterapia, cirugía o láser, el cual ha demostrado5 su eficacia en el tratamiento de la forma oral.

 
Referencias:
1. Johnstone, A. c. et. Al. (1992) A seasonal eosinophilic dermatitis in cats. New Zealand Veterinary Journal; 40(4): 168-172.
2. González, J. L. et. Al. (1994) Complejo granuloma eosinofílico. Revista AVEPA; 14(3): 175-181.
3. Núñez, E. (2012) Manejo a largo plazo del complejo granuloma eosinofílico felino. Reporte de caso. Compend. Cienc. Vet; 02(01): 29-33.
4. Foster, A. (2003) Clinical approach to feline eosinophilic granuloma complex. In Practice; 25(1).Kovács, K. et. Al. (2009) Laser-assisted removal of a feline eosinophilic granuloma from the back of the tongue. Acta Vet Hung; 57(3): 417-426.

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