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    Hiperqueratosis en perros: abordaje de la hiperqueratosis nasodigital

    La hiperqueratosis en perros puede tener una causa hereditaria, ser secundaria a otros trastornos o ser de origen idiopático, en especial en perros de edad avanzada.

    Introducción

    La hiperqueratosis en perros se caracteriza por un aumento de la cantidad de tejido queratinizado en el plano nasal (hiperqueratosis nasal), en las almohadillas (hiperqueratosis digital o plantar) o en ambos (hiperqueratosis nasodigital).

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    El exceso de queratina causa el engrosamiento y el endurecimiento de la piel afectada y la sequedad es la característica común a todas las lesiones hiperqueratósicas.1

    En los perros afectados la trufa, que en perros normales es lisa, flexible, brillante y húmeda, se vuelve dura y rugosa, además de aumentar de grosor, en especial en su parte dorsal. El tejido epidérmico seco puede agrietarse o erosionarse y presentar úlceras.

    Cuando la producción de queratina está alterada en las almohadillas, la zona más afectada es la periferia. La hiperqueratosis en las zonas de apoyo suele ser menos intensa, dado que el roce al caminar desgasta la queratina. El trastorno suele cursar con dolor o molestias al andar debido al exceso de tejido queratinizado que se acumula en las almohadillas endurecidas y agrietadas.

    Causas de la hiperqueratosis en perros

    La hiperqueratosis nasodigital está provocada por diversas causas que pueden clasificarse según su origen.

    La hiperqueratosis hereditaria suele aparecer a edades tempranas y en razas predispuestas. Es el caso de la hiperqueratosis familiar de las almohadillas plantares, que afecta sobre todo al Dogo de Burdeos y a los Terriers. También se ha descrito la paraqueratosis nasal hereditaria del Labrador Retriever, un trastorno en el que las lesiones nasales suelen aparecer por primera vez entre los 6 y 12 meses de edad en perros que, por lo demás, se muestran sanos.2,3

    La hiperqueratosis en perros puede ser también secundaria a una gran variedad de trastornos, tales como enfermedades infecciosas e inmunomediadas (moquillo canino, leishmaniosispénfigo foliáceo o eritematoso, lupus eritematoso sistémico o discoide), congénitas (ictiosis), enfermedades alimentarias (dermatosis sensible al zinc), eritema necrolítico migratorio o linfoma cutáneo.1-3

    La hiperqueratosis nasodigital idiopática es más habitual y la principal afección a considerar en perros de edad avanzada que, exceptuando el exceso de producción de queratina, están sanos y no muestran otros signos sistémicos o patologías subyacentes.

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    Diagnóstico y manejo clínico

    El diagnóstico de la hiperqueratosis en perros puede ser bastante directo o presentar ciertas dificultades. Si las lesiones características se presentan en un perro de edad avanzada sin otros problemas sistémicos o cutáneos, el diagnóstico de hiperqueratosis idiopática puede establecerse en base a los hallazgos clínicos.1

    Si la hiperqueratosis nasodigital cursa junto con otras lesiones cutáneas en un perro joven o adulto, o si se manifiesta con una despigmentación nasal o digital, eritema, erosión o costras, todos los trastornos mencionados como posibles diferenciales deben considerarse y excluirse realizando las pruebas apropiadas. Si la hiperqueratosis es de tipo secundario (provocada por una patología subyacente), resulta fundamental tratar también dicha enfermerdad.1

    Dado que la formación de queratina en la hiperqueratosis idiopática no puede detenerse, el tratamiento es crónico y está orientado a ablandar y poder eliminar el exceso de queratina. Debido a que estas medidas requieren tiempo y son algo engorrosas, suelen reservarse a los pacientes en los que la hiperqueratosis provoca molestias y agrietamiento de la piel.

    En los perros con una hiperqueratosis pronunciada el exceso de queratina puede eliminarse con unas tijeras o una cuchilla de afeitar. Normalmente el recorte solo es necesario al inicio del tratamiento, dado que la acumulación posterior de queratina se logra minimizar mediante la aplicación de agentes hidratantes y emolientes.

    El tratamiento tópico debe incluir la hidratación y la aplicación de un agente antiseborreico. Tras 5 a 10 minutos de hidratación, las partes afectadas deben cubrirse con un agente queratolítico. Si la trufa o las almohadillas están agrietadas, también están indicados los tratamientos tópicos con corticoesteroides o antibióticos.

    Normalmente la hidratación diaria y la aplicación de sustancias emolientes debe continuarse de 7 a 10 días hasta que la trufa y las almohadillas recuperen su flexibilidad y un aspecto casi normal. Algunos dueños prefieren interrumpir entonces el tratamiento hasta que se vuelva a producir una acumulación de queratina, mientras que otros prefieren proseguir una a dos veces por semana para prevenirla.1

    Conclusiones

    La hiperqueratosis en perros se manifiesta como una acumulación de queratina de aspecto seco, endurecido y grosor variable en la trufa, en las almohadillas o en ambas. Puede tener una causa hereditaria, ser secundaria a otros trastornos o ser de origen idiopático, sobre todo en perros de edad avanzada. El tratamiento está orientado a hidratar, ablandar y eliminar el exceso de tejido queratinizado mediante la aplicación de sustancias emolientes y queratolíticas.

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    Bibliografía
    1. Miller W.H., Griffin C.E., Campbell K.L. (2013). Chapter 15: Keratinization Defects. In: Muller and Kirk's Small Animal Dermatology, 7th ed., 639-640. St. Louis, Missouri: Elsevier Mosby.
    2. Pagé N., Paradis M., Lapointe J.M., Dunstan R.W. (2003). Hereditary nasal parakeratosis in Labrador Retrievers. Veterinary Dermatology; 14(2):103-10.
    3. Peters J., Scott D.W., Erb H.N., Miller W.H. (2003). Hereditary nasal parakeratosis in Labrador retrievers: 11 new cases and a retrospective study on the presence of accumulations of serum ('serum lakes') in the epidermis of parakeratotic dermatoses and inflamed nasal plana of dogs. Veterinary Dermatology; 14 (4):197-203.